Emma Watson y Justin Trudeau debaten sobre igualdad

El primer ministro canadiense se convierte en embajador de la campaña HeForShe, que lucha por la discriminación, que promueve la actriz

La actriz Emma Watson y el primer minsitro de Canadá Justin Trudeau, en su reunión en Ottawa celebrada este miércoles.

Emma Watson sigue trabajando en su campaña HeForShe para extender la igualdad entre hombres y mujeres. Su último interlocutor fue el Justin Trudeau, el primer ministro de Canadá. “Ha sido emocionante para mí venir a visitar vuestro Parlamento. Y fue realmente inspirador que crearas un Gobierno 50/50”, le dijo emocionada la actriz al político en referencia al Ejecutivo paritario en Canadá durante su encuentro celebrado este miércoles.



“La campaña HeForShe tiene un impacto extraordinario alrededor del mundo. Convierte a los hombres en expertos en problemas de las mujeres, que son los de todos. Su voz es extremadamente importante para que la gente se dé cuenta de lo importante que es esto”, aseguró el primer ministro en referencia al trabajo de la intérprete como Embajadora de Buena Voluntad de la ONU Mujeres, ahora de viaje por Ottawa (Canadá). “Estamos muy emocionados de que sea un embajador joven de HeForShe. No puedo esperar a ver lo que va a hacer con este título”, añadió la joven británica, que saltó a la fama mundial con su papel de Hermione en la saga Harry Potter y hoy reparte su tiempo entre el cine y su labor en la iniciativa. Ambos lucieron en la solapa un pin de la campaña que lanzó la actriz en septiembre de 2014 y ya ha conseguido la adhesión de numerosos rostros conocidos.

Trudeau, de 44 años, y la actriz, de 26, participaron en el congreso de One Young World, una ONG fundada en 2009 que busca unir a jóvenes de todo el mundo que puedan hacer cambios en sus comunidades. Un congreso que reunirá a 1.300 jóvenes en el que también estuvo Kofi Annan, ex secretario general de Naciones Unidas. “Los jóvenes no son los líderes del mañana, sé que son los líderes de hoy”, sentenció el primer ministro canadiense.

Fuente: El País