El mercurio que se encuentra en algunos tipos de pescado puede ser muy peligroso. Estos son los peces que debes consumir para evitar este tóxico.
El peligro del pescado contaminado
Nadie pensó que estos alimentos podrían estar contaminados por mercurio. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, más de 50.000 personas sufrieron los efectos del mercurio en los pescados que comían. Incluso se llegó a describir un trastorno asociado, la enfermedad de Minamata, que afectó a 2.000 individuos. Por aquel entonces no se sabía, pero la ingestión continuada de peces y mariscos contaminados por mercurio provocaba serias lesiones cerebrales, parálisis, delirios o habla incoherente, entre otros síntomas.El mercurio se acumula en los peces y mariscos a través de un proceso conocido como bioacumulación. El metilmercurio, el compuesto que se encuentra en pesticidas y biocidas, pasa del ambienta al agua, donde comienza a acumularse en los organismos acuáticos.A partir de ahí se concentra en las cadenas alimentarias acuáticas, siguiendo un mecanismo de biomagnificación. El tóxico es ingerido por los seres humanos a través de la ingesta de alimentos procedentes del mar.
Qué tipos de pescado debemos evitar
Las autoridades de EEUU recomiendan a las gestantes no comer carne de tiburón, pez espada, caballa, o lofolátilo («Blanquillo») por sus altos niveles de mercurio. La FDA aconseja a las embarazadas y lactantes tomar como máximo dos raciones semanales de peces y mariscos que presenten una baja concentración de este tóxico. Así, los camarones, el atún enlatado claro, el salmón, el gado y el pez gato son algunos de los pescados que se consumen de forma más frecuente y que, además, cuentan con una menor cantidad de mercurio. La agencia para la protección del medio ambiente (EPA, en inglés) también distingue entre las rodajas de atún y el atún enlatado, ya que las primeras cuentan con mayores niveles de este potencial tóxico.»Los peces tienen cinco veces más mercurio que en la época preindustrial», explica el epidemiólogo Philippe Grandjean, de la Universidad de Copenhague (Dinamarca). Durante el congreso INCHES, el experto ha recordado que «una lata de atún tiene niveles muy altos de mercurio. En algunos países ya se incorpora un aviso alertando de ello». Aunque el consumo de atún en lata no se desaconseja, su ingestión en mujeres embarazadas y lactantes sí está más restringida, como explican en un trabajo publicado en la revista Gaceta Sanitaria. Los especialistas sostienen además que los beneficios del consumo de pescado siguen compensando su consumo. Es decir, en ningún caso se debe dejar de comer estos alimentos por miedo a intoxicarnos.