Doña Martha vio morir a su hija y a su amigo

Es portera del colegio donde trabajaba uno de los cuatro acribillados. Su hija también fue asesinada hace un año

La mujer sufre porque mataron a su hija el año pasado y a su compañero de trabajo el anterior jueves

La mujer sufre porque mataron a su hija el año pasado y a su compañero de trabajo el anterior jueves

Berthy Vaca Justiniano – [email protected]



El 24 de diciembre de 2015, Patricia Durán Román, de 28 años, murió a manos de un súbdito brasileño afincado en San Matías. Desde esa fecha el autor no ha sido encontrado y, por por lo tanto, la muerte de la mujer, que era funcionaria de Migración, no ha sido resuelta.

Tal situación hace sufrir a Martha Román Ortiz, madre de Patricia, quien afirma que todos los días pide a Dios que tenga a su hija en su gloria, pero que también el asesino sea capturado.

El autor del hecho es marido de una prima de la fallecida. Martha cree que el sujeto la mató en un acto de venganza porque la joven trabajaba firmando ingresos y salidas de los extranjeros. En una ocasión, el brasileño fue deportado y entregado a la Policía de su país, que lo buscaba por un delito. Estuvo preso en su tierra y al tiempo volvió a San Matías y se cree que atacó a Patricia pensando que ella era la responsable de su expulsión.

Luego del crimen, el brasileño huyó. La esposa, sobrina de doña Martha, permaneció unos meses en San Matías y posteriormente desapareció con sus dos hijos. Por comentarios sabe que se cruzó al lado brasileño para juntarse con su marido.

«La Policía no dio con él hasta la fecha», dijo la mujer, que trabaja como portera en el colegio fiscal Mariscal Santa Cruz, el mismo donde trabajaba como secretario Julio César Zeballos Poñé (40), que la noche del jueves murió acribillado a tiros en la fiesta de cumpleaños de Kenia Amaral, junto con otras tres personas.

Martha Román, muy amiga del finado Zeballos, manifestó que el hombre trabajaba en el colegio desde hacía 19 años y que su conducta era intachable. Como sabía sazonar el churrasco, lo contrataban para fiestas y otros eventos.

«Ese día se fue contento y me dijo que se iba a ganar Bs 200 haciendo un churrasco donde la señora Kenia y acabó muerto», lamentó la mujer

Fuente: eldeber.com.bo