Lamento boliviano



Los bolivianos pueden dar fe de que el camino del cielo al infierno no toma más de cinco minutos. El partido de ayer frente a Ecuador parecía cantado desde un principio. Uno, dos y la cosa pintaba para una goleada que dejaría en el olvido la paliza de Brasil y los bailes de Neymar en Natal.  En Santa Cruz en algunas zonas se cortó la transmisión producto del corte de electricidad y muchos lamentaban desesperados por las redes sociales que se estaban perdiendo el paradisiaco momento de la selección boliviana. Alguno comentó que mejor era que siga el corte, pues a lo mejor era la cábala que hacía falta. Para qué mencionarlo. Volvió el segundo tiempo y los ecuatorianos entraron como un vendaval. Contragolpe y gol a los dos minutos; meta fuerza, meta ganas y Bolivia quedó arrinconada. Los dirigidos por Gustavo Quinteros, quien conoce muy bien nuestro fútbol y nuestra clásica actitud mezquina, terminaron dominando el partido y ¡zas!, cuando todos le mostraban el reloj al árbitro para que pare la locomotora, llegó el gol del empate. Lamentablemente no es la primera vez que ocurre algo similar y eso le da vigencia a la vieja canción de los Enanitos Verdes.

Fuente: eldia.com.bo