Transporte de droga en el cuerpo se sofistica


Cochabamba.- El jefe de Toxicología del hospital Viedma, Ramiro Cadima, identificó tres elementos que, a lo largo del tiempo, determinaron la sofisticación de la producción de la cocaína para su transporte en el departamento.La primera se relaciona al tamaño de las cápsulas de cocaína que hace cinco años era de 10 centímetros de largo, dos de diámetro y el empaque era rudimentario; pero ahora es de tres centímetros de largo y el diámetro se redujo a un centímetro.“En cuanto al peso, y eso es lo que nos llama la atención, si antes cada cápsula llevaba entre 15 y 18 gramos; pese a ser más pequeñas ahora, llevan esa misma cantidad, lo que significa que el empaque se hace de forma industrial”, explicó Cadima.Antes, la cocaína era transportada por personas con un nivel de educación alto; en la actualidad, el transporte lo hacen personas que viven en la zona rural.Anteriormente, el transporte de esta sustancia controlada en el país se avocaba a la pasta base o sulfato de cocaína (lo primero que se obtiene al hacer la cocaína). Pero ahora se elabora clorohidrato de cocaína (un producto más refinado) que es envuelto con papel carbónico para que no aparezca cuando se hace una escaneo en las máquinas.Cadima explicó que la cocaína puede ser líquida o sólida. El transporte de la primera se hace al interior de los preservativos y tiene como tiempo máximo para llegar al destino en el cuerpo de la persona de seis horas; si sobrepasa, queda intoxicada, como ocurrió con dos casos el pasado año en el que los tragones ingresaron a terapia intensiva.Cuando la droga es sólida puede aguantar hasta las 72 horas. El pasado año el hospital Viedma atendió a 22 personas que llegaron por el transportar droga en su organismo; 4 de ellos llevaban cocaína líquida y 18 cápsulas de la sustancia en polvo.Hasta los primeros días de este mes, Toxicología del Viedma atendió 12 casos. Los que más llamaron la atención de Cadima fueron el de un joven de 21 años de nacionalidad mexicana que transportaba 172 cápsulas, la cantidad más alta; mientras que la persona más adulta era de 80 años y de origen aimara. 

Consecuencias para la salud

“Mulas” o “tragones” son las denominaciones que se usan para las personas que transportan la droga en sus cuerpos, reclutados por otras quienes les pagan una buena suma de dinero a cambio de tragar las cápsulas y llevarlas a otros lugares.Un entrenamiento con zanahorias para introducirlas en su organismo es la práctica más común. “Hay una dosis establecida que el paciente puede ingerir por día de cocaína que no debe ser superada porque, si es así, el paciente podría sufrir una intoxicación poniendo en riesgo su vida porque afecta a casi todo el organismo, pero los órganos que sufren más daño son el corazón, riñones y encéfalo”, precisó el toxicólogo del hospital Viedma, Ramiro Cadima.El toxicólogo recordó que la dosis que los médicos suelen dar de medicamentos es en miligramos, pero al ingerir las cápsulas se habla de gramos, por lo que si se rompen cualquier dosis es letal.En los casos que las personas logran sobrevivir quedan con secuelas profundas porque están afectados en la parte motriz o de alguna otra parte del cuerpo.



Fuente: lostiempos.com

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas