La segunda autoridad del país recibió a EL DEBER en su casa para hablar del fallecimiento de Fidel Castro. Señala que la línea cubana no influyó en su etapa de guerrillero y recuerda algo de su primer viaje a La Habana. Cuenta cómo el presidente Evo Morales recibió ayer la noticia

Jesús Alanoca Paco – [email protected] –
Durante la madrugada las llamadas no cesaron. García Linera y Evo Morales recibieron con sorpresa y mucha tristeza la muerte del líder cubano.
_ ¿Cuánto le afectó el fallecimiento de Fidel Castro?Nos ha sorprendido, teníamos referencias de él, de un buen estado de salud, el presidente Evo estuvo meses atrás con él y lo vio en buena forma, muy lúcido, pero evidentemente los años han pasado. No cabe duda de que era un hombre emblemático, él representa lo mejor del siglo XX.Fidel ha atravesado los momentos más intensos y emblemáticos del siglo XX e inicios del XXI, y en todos ellos con una posición precisa, acertada, un verdadero comunista que peleó por todos siendo un ser universal. Hoy murió un comunista y no es poca cosa, es decir que ha muerto un hombre universal, un hombre que tenía un pedazo de corazón para todos, el mundo está de duelo._ ¿Cuándo García Linera conoce a Castro?Solo lo vi una vez, fue el año 2011 o 2012, tuve una invitación para presentar libros y dictar conferencias en Cuba, que además fue la primera vez que fui, porque yo no conocía Cuba. Di la conferencia y en eso un encargado nos dijo que si teníamos tiempo para visitar a Fidel y yo quedé sorprendido, nos llevaron en un auto y llegamos a una pequeña y sencilla casa, un pequeño jardín, algo descuidado y una casa de un solo piso; entramos y había varios cuartos y llegamos a una sala de recepción, muy bien iluminada porque tenía una mesa de vidrio, el mobiliario muy sencillo, había una mesa con papeles, sillas para quienes lo acompañan; era un ambiente muy austero.Apareció Fidel, me sorprendió porque era alto, lo saludé con mucha tensión, me pidió que me sentara y me comenzó a preguntar y luego comenzó a sacar documentos, pedía informes de lo que pasaba en Siria, hablaba de temas en Rusia, del tema del petróleo, de los descubrimientos recientes de una nueva vacuna, una lucidez extraordinaria, quedé pasmado porque estaba hablando con la historia._ ¿Fidel influenció para que se asuman las nacionalizaciones?No, él fue muy respetuoso, incluso siento que fue más cauto. Me acuerdo que el presidente Evo le contó de la decisión y entonces Fidel no dijo ni sí ni no, pero le dijo que sería bueno acordar de alguna manera con las empresas; fue cauto, aunque muchos quizá esperarían que fuera más audaz. Nosotros teníamos un pequeño equipo de estudios y le pedíamos una serie de escenarios, qué pasaba si dábamos tanto de ganancia a las empresas y tanto para el Estado, y en lo que sí nos ayudó Fidel fue en darnos un par de técnicos en hidrocarburos cubanos para cruzar esa información, necesitábamos alguien que nos validara esa información.El equipo de YPFB máximo decía que podía soportar un 65%, que más allá de eso se iban las empresas extranjeras, el presidente llamó a estos dos o tres técnicos cubanos y les preguntó qué pasaba si la cifra era del 82% para el Estado y 18% para las transnacionales, ellos nos dijeron que iban a ganar poco, pero seguirían ganando. El cálculo final fue realizado por ellos._ ¿Cuánto sintió esta pérdida el presidente?Duele mucho porque para Evo, Fidel era como un padre sustituto y no recientemente sino antes, antes de asumir la Presidencia cuando era dirigente. Esa ayuda desinteresada de Fidel, nos decía en qué nos podía ayudar y colaboró en la alfabetización, también en la Operación milagro. Al principio estábamos muy asediados y esos temas sociales fueron un gran espaldarazo; al inicio, quienes nos dieron mucha ayuda fueron Cuba y Venezuela.La información nos llegó a la medianoche, me avisaron y llamé de inmediato al presidente, no me contestó y a eso de la una de la mañana, el presidente me devuelve la llamada y me dice que estaba sorprendido, “qué podemos hacer”, me preguntó. Dijo que estaba muy triste porque lo quería mucho, lo admiraba y lo veía como un referente, estaba acongojado y sorprendido por la noticia y hablamos más tarde, para tener más información, para el presidente Evo fue muy triste._ ¿Era fluida la comunicación entre Castro y Morales?No, eran momentos especiales, para coordinar la llegada de los médicos, quizá, con el presidente Evo llamadas muy pocas, el día de los cumpleaños o eran las visitas que hacía a Cuba. Con Fidel, al año, entre 2006 y 2007, hablaba una o dos veces al año._ ¿Cómo queda Evo Morales con el fallecimiento de este personaje?Queda con mayores exigencias para los retos de un mundo en caos sistémico, en transición estructural, en incertidumbre, ahí se necesitan voces fuertes; lo hacía Fidel, ahora ya no está y está el presidente Evo y tiene la responsabilidad de orientar a los pueblos en esta transición complicada._ ¿Existieron recomendaciones políticas de Fidel a Bolivia?No, era muy respetuoso, cuando Evo iba a verlo no hablaban de la política interna, hablaban del mundo. Preguntaba cómo estaban las atenciones médicas. Con Fidel no hablábamos de la política ni en Bolivia y tampoco en CubaFuente: eldeber.com.bo
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