Cabrera: «Espero poder volver a la selección»


Nelson Cabrera tiene claro lo que pretende hacer: quedarse en Bolívar, cumplir los cinco años en el país que exige la FIFA y luchar para volver a ser convocado.
FÚTBOL

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Nelson Cabrera, estuvo en el ojo de la tormenta por la quita de los puntos a Bolivia. Foto. Página Siete

El foco hoy está centrado en Bolívar, el club del que es un referente y con el que pretende consagrarse otra vez campeón (son líderes indiscutibles). El zaguero Nelson Cabrera Báez, paraguayo naturalizado boliviano, ha vivido días intensos. Jugó con la selección, la ‘Verde’ fue sancionada porque la FBF no lo habilitó bien, pero aquello no lo movió de su objetivo. “Confío en que esto termine siendo una anécdota”, dijo el hoy pilar fundamental de Bolívar. Su desafío es cumplir los cinco años en el país (cumple 4 en diciembre) para volver a la selección.



Arranco primero por Bolívar. ¿Cómo han logrado mantenerse arriba en estas fechas?
Principalmente por la concentración y las ganas que tiene el grupo de salir campeón, pero aun así, nosotros pensamos que todavía falta mucho, que hay que ir partido a partido, encararlos como una final, sin pensar jamás en lo que viene después.

Bolívar está obligado siempre a ser gran protagonista, ¿cómo han asumido ese desafío desde adentro del grupo?
Esa presión es una situación buena, porque antes que nada hay un conjunto de buenas personas y luego de buenos jugadores; esto permitió formar un gran grupo, algo que es fundamental, y luego explotar las cualidades. Sabemos que tenemos un plantel amplio, que cualquiera puede jugar, cualquiera que esté en buenas condiciones. Cada día es una sana competencia con el compañero que está al lado. El DT decide.

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¿Cómo te sientes mejor en cancha, jugando con línea de tres o de cuatro?
Me siento bien en los dos, son sistemas distintos que aplicamos dependiendo del rival, de las circunstancias que se presentan en cada uno de los partidos. Esa es una ventaja que tiene Bolívar, que tiene jugadores que pueden adecuarse sin dificultad a ambas propuetas. Hay cantidad y sobre todo calidad en los jugadores.

¿Es instinto tuyo estar casi siempre en el área rival o hay una orden expresa?
La verdad que eso me nace, dependiendo obviamente de la situación del partido. Si veo algún espacio para acompañar al ataque, me gusta proyectarme. Generalmente lo hago cuando hay una línea de tres porque tengo dos compañeros que me van a cubrir las espaldas. Con línea de cuatro se hace un poco más difícil porque lo del relevo se complica un poco. Eso está claro.

Son pocos los zagueros con ambición siempre de gol…
Tengo dentro de mí las ganas de ir casi siempre al ataque, apoyar y aportar con goles. Aquí en la Liga de Bolivia marqué varios y en los equipos donde me tocó jugar, también. De hecho soy el defensor de Cerro Porteño (Paraguay) con más goles en la historia del club. Son cosas que se dan, que me gustan porque espero anotar en cada partido.

¿Cómo estás hoy en el club?
Estoy terminando mi cuarto año en Bolívar y tengo contrato por año y medio más; y ojo que pienso cumplirlo porque estoy a gusto acá con mi familia. De hecho ya soy boliviano, mi familia está también con los papeles en regla y en Bolívar me siento como en casa. Por eso espero seguir sumando títulos -que de momento ya tengo tres- y otros logros más. Este año esperemos que llegue el cuarto campeonato.

¿Te costó habituarte al club, al país, a la altura, digo haciendo una retrospectiva corta?
Gracias a Dios, no. Le puse mucho empeño cuando llegué y al poco tiempo debuté marcando goles, haciendo buenos partidos y eso me permitió ir agarrando confianza pronto. De hecho en el primer torneo que jugué ya fuimos campeones y eso me dio mucha más confianza, me estabilizó y, a partir de ahí, las cosas se fueron dando. Hoy estamos muy contentos con la historia que estamos escribiendo en Bolivia.

Hoy, ¿quiénes son claves para que el objetivo no se desvíe?
Para mantenerse arriba hay que hacer una mezcla, no pueden ser siempre los jugadores experimentados, sino una mezcla de líderes positivos. En momentos dados estuvo William Ferreira, yo, Wálter (Flores) y chicos que ahora ya tienen tiempo en el club como (Erwin) Saavedra 
y (Leandro) Maygua y que de a poco les va a ir tocando cuando nosotros ya no estemos. Dentro de poco se irá Wálter (junio) y después el resto. Ellos deben asumir.

Se te nota a gusto…
A mí me ha tocado jugar en varios países, pero en esta etapa de mi carrera, me siento a gusto en Bolívar. Mi idea está centrada en conseguir resultados deportivos en la Liga y también lograr con Bolívar un título internacional. Dios quiera que se pueda dar y si no, al menos pelear hasta el final.

¿Te sigue ilusionando retornar a la selección nacional?
De aquí a un año (cumplirá los cinco continuos en Bolivia) se puede dar y bueno, uno se va trazando objetivos, no muy lejanos por el tema de la edad, pero por sobre todo tratando de vivir el presente. No pienso más allá del día a día, de lo que se viene, y lo primero es este campeonato.

¿Cómo viviste el embrollo de la quita de puntos?
Con incertidumbre y también con mucha tristeza porque se hizo un gran trabajo a la cabeza del profesor (Ángel Guillermo) Hoyos y se intentó tapar todo ese trabajo por este problema. Eso me puso triste. De todas formas mantuve la calma, la tranquilidad, porque nunca se actuó de mala fe, sobró buena intención y hasta ahora me deja tranquilo, sabiendo que probablemente esto quede como una anécdota.

Sí hubo fastidio…
Obviamente me sentí un poco fastidiado ya que por el momento no puedo ser convocado a la selección. Pero más allá de eso hoy lo importante es que se pueda revertir la situación, que le devuelvan los puntos a Bolivia y, a partir de ahí, volver a soñar para hacer todo lo posible para conseguir uno de los cupos al Mundial.

¿Dónde te enteraste?
Aquí, en el campo de Bolívar. Estaba terminando de entrenarme cuando vino el jefe de prensa (Fernando Mercado) y me dice que los medios estaban esperándome afuera porque querían entrevistarme ya que había salido la resolución de la FIFA. La verdad que fue bastante duro, de hecho, ese día no hablé. Me informé de todo lo que había pasado y a partir de ahí recién salimos a explicarle a los hinchas a través de declaraciones.

¿En quién te apoyaste?
Primero que nada creo mucho en Dios. Después en mi esposa, en mis hijos y en mis padres, los más cercanos que están en las buenas y en las malas. Con ellos juntos se hicieron las cosas más fáciles y hoy aprovecho para agradecerles. Pero, además, hubo mucha gente en las calles… increíble cómo me mostraban su apoyo, así hubieran sido bolivarista o de otros clubes. Además el apoyo de jugadores de otros clubes, de colegas, compañeros de la selección y hasta del mismo cuerpo técnico de la selección.

¿Fue por eso que hablaste públicamente junto a Fabol?
Sí, totalmente. Fabol (con David Paniagua y Milton Melgar) se portó muy bien, en realidad todos sin excepción. Insisto, me sentí feliz por el respaldo de muchos hinchas del país, eso es gratificante porque significa que ven trabajando duro a uno para tratar de hacer bien las cosas. Ese es el camino que uno tiene que seguir. No pienso cambiar, pienso seguir adelante con mucha fe, con mucha calma pese a todo lo que pasó.

Jugaste la Copa América Centenario y ante Perú y Chile por las eliminatorias, ¿qué te dejó la selección nacional?
Primero que nada un orgullo inmenso de tener la oportunidad de representar a un país. La experiencia de jugar la Copa América fue inolvidable, los partidos ante Perú y Chile, también, por todo lo que implicaba jugar esos dos partidos, por la forma en que se dieron, por el momento en que estábamos y porque gracias a esos partidos Bolivia levantó. Hubo mucha alegría en los jugadores, en la gente. Eso hizo que sean momentos inolvidables, importantes en mi carrera. 

¿Sueñas con repetirlo?
Espero que más adelante podamos volver a la selección, siempre voy a estar agradecido y lo que queda es trabajar duro para estar listo cuando llegue el llamado en su momento.

¿Hubo un partido especial?
Todos. Uno no puede estar a medias ni con un pensamiento distinto en la selección. Uno está representando a un país y eso hace que cada partido sea especial, porque defiendes a un pueblo que está pendiente de lo que hagas. Creo que más allá de ser una gran responsabilidad se convierte en una satisfacción enorme.

¿Sin continuidad en la selección, cómo hacer para mantenerse en procura de retornar?
Primero que nada hacer todo lo que hice en mi carrera. Entrenar duro, jugar bien en mi club, ser profesional, cuidarme, hacer lo que tenga que hacer siendo ejemplo para mis compañeros jóvenes. Y, bueno, las cosas vendrán solas, por añadiduras, si uno hace las cosas bien tendrá resultado tarde o temprano, entonces yo iré paso a paso, día a día disfrutando del momento y estoy seguro de que los resultados van a llegar y hasta más.

¿No decaíste con tanto escándalo que se armó en el país?
En esta carrera del fútbol uno aprende a que pueden pasar muchas cosas, pero no hay que rendirse. Uno pasa por un montón de situaciones para conseguir objetivos, nada es fácil, todo es gracias a la lucha. Rendirse en un momento así no hubiera sido bueno. Por el contrario, este tipo de cosas más bien me dio fuerzas, me entusiasmó, hay una familia detrás y gente pendiente que te brinda cariño. Realmente estamos agradecidos con todos.

¿Cómo viviste el partido ante Paraguay?
Fue un partido bastante raro, pero siempre con la idea de que Bolivia pueda ganar, porque creo que el grupo se lo merecía. Yo estuve ahí, sé lo que el equipo trabaja, lo que se esfuerza, el trabajo que hace el profe (Hoyos). Desde donde estuve di fuerza a mis compañeros; la victoria fue merecida, reconfortó porque hubo varios golpes. Levantó el ánimo y esperemos que los próximos partidos sean igual.

¿Cómo está por dentro el grupo de la selección?
Hoyos ha formado un grupo bueno, con jugadores jóvenes que tienen que ir creciendo e ir sumando junto a los más grandes. Hay jugadores con experiencia y jerarquía como Raldes, Martins o Pablo (Escobar) que es un gran jugador y una gran persona. Ellos están dando el ejemplo necesario a los chicos y eso se va a notar más adelante. Confío en que los jugadores van a conseguir mejores resultados porque se están haciendo bien las cosas. Quizá con el apoyo de la FBF y un cambio de estructuras, la selección en poco tiempo levantará.

Para cerrar, ¿te quedas en Bolívar y en Bolivia?
No está entre mis planes la opción de irme, de hecho tengo contrato hasta junio de 2018; entonces los plazos se dan bien. Me cae redondo todo por lo que significa Bolívar y la selección. Los trámites ya finalizaron, es cuestión de esperar el tiempo que pide la FIFA (5 años) para volver a vestir la camiseta de la selección.

Fuente: diez.bo