Argentina acelera su regreso a los mercados: 7.000 millones de dólares más de deuda

La demanda triplica la oferta del Gobierno por la elevada rentabilidad de los bonos argentinos

El ministro de Finanzas argentino, Luis Caputo. EFE

Argentina es atractiva para los mercados internacionales, como volvió a quedar demostrado con la nueva emisión de bonos realizada este jueves por el Gobierno de Mauricio Macri. El Estado colocó deuda por 7.000 millones de dólares con una tasa promedio del 6,3%, pero llegó a recibir ofertas por 22.000 millones, según informó esta tarde el Ministerio de Finanzas. «Estamos muy contentos con el resultado de la emisión, ya que logramos bajar significativamente nuestro costo de financiamiento, aún enfrentando un escenario de tasas mucho más adverso que el año pasado y confirma la confianza de los inversores en la capacidad de este gobierno de controlar la inflación e incentivar el crecimiento económico», afirmó el Ministerio de Finanzas en un comunicado.



El Gobierno argentino emitió bonos a cinco años al 5,6% y a diez años al 7%. De media, las tasas de interés están casi un punto por debajo del 7,2% que ofreció en la primera emisión de abril del año pasado, destinada a saldar la deuda con los fondos buitre. Pese a la mejora, las tasas son muy superiores a las de los mercados de Europa y Estados Unidos e incluso a la de otros países de la región, como Chile, Colombia, México y Brasil. «Hay demanda porque la rentabilidad en dólares de los bonos argentinos es bastante alta, no se perciben grandes turbulencias a nivel internacional y a este gobierno los mercados financieros lo ven como ‘amigo'», resume Alan Cibils, investigador de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS).

El Ministerio de Finanzas señaló que la búsqueda de financiamiento internacional pretende establecer condiciones que permitan crecimiento económico, generación de empleo y reducción de la pobreza. El macrismo ha tenido resultados adversos en estas tres áreas en su primer año de gestión, pero ha culpado de los mismos a la herencia recibida y asegura que el país ya ha comenzado a crecer.

La llegada de Macri al poder significó el regreso de Argentina a la ortodoxia económica y el fin de más de una década de políticas de desendeudamiento impulsadas por los Kirchner. Pese a ser uno de los países que más se endeudó en 2016, su deuda total está aún por debajo del 50%. La mayoría de economistas coincide en que no existe un riesgo inmediato, pero discrepan sobre el margen con el que cuenta, en especial si se tiene en cuenta de que el déficit fiscal ronda el 5% del PIB y que el otro camino para financiarse, recurrir a liquidez, está descartado mientras la inflación siga descontrolada. Según las estimaciones oficiales, Argentina deberá conseguir cerca de 20.000 millones de dólares en el mercado para enfrentar vencimientos.

«El nivel de deuda es bajo. Argentina debe normalizar toda su economía, pero se le tiene fe a que logre equilibrar las cuentas externas en un plazo de cinco años», opina Ramiro Castiñeira. Para Cibils, hay que tener en cuenta que el PIB se contrajo un 3,8% interanual en el tercer trimestre de 2016 -lo que aceleró el crecimiento del ratio deuda/PIB- y que el panorama internacional es incierto debido a la victoria de Donald Trump en Estados Unidos, la debilidad brasileña y el bajo precio de los commodities, que fueron clave para la recuperación argentina tras la crisis de 2001.

El escenario futuro dependerá de la evolución de la economía local. El macrismo se aferra a las previsiones para este 2017, que marcan un retorno de Argentina al crecimiento y una caída de la inflación a la mitad del 41% con el que cerró 2016. Los mercados internacionales han vuelto a dar un voto de confianza.

Fuente: elpais.com