¿Es el agua un recurso sustentable en Bolivia?

Gustavo A. Coimbra Gutiérrez* Ante los hechos sucedidos en los últimos meses del año 2016, que evidencian el racionamiento del elemento vital para la supervivencia del hombre “agua” en la ciudad de La Paz como nunca antes visto, así como la escasez en los departamentos de Sucre, Oruro, Potosí y también en Cochabamba, hechos que exhiben en forma clara y contundente que hemos ingresado a un período de crisis del líquido elemento en la mayor parte del País, situación delicada y crítica, que de subsistir generaría graves daños en la vida, de nuestros hermanos, debiendo también señalar los efectos negativos para el comercio, la industria y desarrollo de las ciudades afectadas.Respecto a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, según información otorgada por la cooperativa SAGUAPAC, a través de los medios de comunicación, la institución señala que el agua estaría asegurada hasta el año 2.030, siempre y cuando exista un consumo racional por parte de la ciudadanía, problemática preocupante que se encuentra muy próxima de emerger, ya que estaríamos a solo 13 años de este fatídico acontecimiento, en la medida que exista un consumo racional, realidad que todos sabemos, no existe o no se da en nuestra ciudad.El problema del agua en el territorio boliviano y principalmente en las ciudades más importantes por su población, tiene dos vertientes principales:a) En el Occidente del Estado boliviano, por la aguda sequía generada debido al cambio climático que tiene su causa en el calentamiento global del planeta y el efecto invernadero, puesto que dichas ciudades se abastecen del líquido elemento mediante captaciones superficiales por medio de represas o embalses que actualmente se encuentran agotadas, como consecuencia de las escasas lluvias caídas en lo que va del año anterior y el presente, más el descongelamiento de los Glaciares de la Cordillera de los Andes, como consecuencia de la subida de la temperatura de la atmósfera terrestre producida por los gases del efecto invernadero que genera calentamiento global, situación que lastimosamente escapa a nuestra voluntad como País, ya que Bolivia solo aporta o contamina con gases de efecto invernadero en el 0,92 % y por el contrario se ve afectada por más del 94% del cambio climático, esto debido a su posición geográfica en el continente Americano.b) En lo que corresponde a los Llanos Orientales y a la populosa y cosmopolita Ciudad de Santa Cruz de la Sierra, la realidad es diferente, ya que las fuentes de Suministro de agua potable se obtienen totalmente mediante la explotación de aguas subterráneas, captadas a aproximadamente 300 metros de profundidad a través de los 200 pozos que extraen 202.701 m3 de agua diaria y un consumo anual de 73.987.307 M3, según datos proporcionados por SAGUAPAC. El problema de Santa Cruz de la Sierra, radica en el desequilibrio hídrico existente a la fecha, por lo que según los estudios realizados la falta del líquido vital agua se daría en el año 2.030, esto como consecuencia a que, la extracción indiscriminada y sin control de los acuíferos (agua) sobrepasará a la producción (recarga natural de los mismos), llevándonos inevitablemente al agotamiento de las aguas subterráneas de donde se obtiene el agua que consumismos en forma diaria, situación que sería dramática para la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. c) Al mismo tiempo es necesario señalar que actualmente existe una explotación clandestina de los acuíferos, la cual no ha sido cuantificada por las autoridades, lo que aceleraría el problema para la ciudad de Santa Cruz, que hoy bordea los 2 millones de habitantes.Es en este sentido que es necesario buscar soluciones técnicamente inteligentes a este serio problema de manera urgente, mediante la implementación de técnicas de recarga hidráulica de los acuíferos, de manera artificial en primera instancia, cuantificando las áreas de recarga natural de los municipios aledaños a la urbe cruceña, como por ejemplo el Municipio de Porongo, seguida de nuevas alternativas de captación de agua a través de escorrentías superficiales y otras técnicas para disponer del líquido de manera sostenible.*Ph.D Ing. Director académico y profesor de Geología de la UAGRM