Oye camba ¿qué pasa con vos? (II)

Manuel Baldivieso RossiPero qué es lo que sucede con los cambas que de un tiempo a esta parte ya no parecen ser parte de esta tierra bendita que los vio nacer, es como si les hayan efectuado un lavado de cerebro e inyectado el virus de la inmoralidad, que en lo único que piensan es en enriquecer fácilmente, sin importarles a quienes pisan y atropellan de la manera más impune.Cómo cambiaron los tiempos en los cuales nuestros padres eran todos unos señores, caballeros de pelo en pecho, llenos de dignidad, honor, honestidad y prestigio. Esos tiempos en que no se necesitaba hacer un cerro de papeles firmados y sellados para cerrar un trato, bastaba con un simple apretón de manos y punto final, y pobre de aquel que no respetaba sus compromisos, su palabra empeñada; a partir de ese momento era visto como un tramposo en el que nadie confiaba para nada y era dejado a un lado por los amigos e incluso parientes.Hoy en día resulta que dicen que son «cambas de pura cepa» pero con sus actos demuestran todo lo contrario, dan la impresión de que están en competencia para ver quien hace más méritos para enriquecerse ilegalmente, se venden al mejor postor por dos cominos y un ají, no les importa un carajo dejar al pobre más pobre, usando incluso hasta los ahorros que esa gente posee para tener una vejez regular, ni siquiera digna porque con la miseria que reciben de jubilación apenas alcanza para comer una semana o cuando mucho dos.Oye camba ¿qué pasa con vos? ¿Acaso no te das cuenta que con tu actuación despreciable estás perdiendo tu dignidad y principios? ¿Ya no te tenés respeto vos mismo como persona, ser humano, hombre nacido, criado y amante de su terruño? No señor, ya perdiste el honor, la hombría, el valor, la gallardía y el don de gente sana de pensamientos, libre de prejuicios sucios que luchaba defendiendo a su tierra y su gente; ahora parecés un asqueroso reptil amarra guatos con tal de ganar puntos para sacar beneficios personales, ya no ves más allá de tus narices ni pensás en otra cosa que no sea meter plata a tus bolsillos vendiendo y traicionando a quien sea para lograrlo.Qué pena que los tiempos hayan cambiado tanto y los cambas dignos y verdaderos que quedan sean tan pocos, qué dirían nuestros viejos ya muertos si levantaran la cabeza de su tumba y te vieran en cosas tan denigrantes, que el camba sincero y honesto te mira como a un ser repugnante y traidor. Oye camba ¿qué pasa con vos? reaccioná por favor y volvé a tus antiguos senderos para ser respetado y visto realmente como un camba de pura cepa y no como un pícaro y sinvergüenza sin moral alguna.