Prolifera el uso de machones en las aceras de la ciudad

Permitidos. Desde el municipio informan que solo se permiten a las entidades financieras utilizarlos, pero no deben estar clavados o empernados a las aceras.



Ref. Fotografia: Machones. En más de una ocasión han protegido las viviendas de impactos, pero son colocados sin el permiso municipal.

El uso de machones ha proliferado en las aceras del mercado 7 Calles, donde los propietarios de viviendas o negocios los colocan para evitar que los conductores utilicen esos espacios como estacionamiento. Desde la Secretaría Municipal de Planificación, Sandra Velarde, informa que el uso es restringido y que antes se permitía solo para las esquinas, por un tema de seguridad, pero que actualmente y por estética, no se otorga autorización.



El municipio no autoriza el uso de estos implementos. En diferentes puntos de la ciudad se puede apreciar los diferentes modelos, tamaños y materiales que se utilizan para estos machones. Las autoridades informan que solo las entidades bancarias tienen permiso a utilizarlos, pero deben ser de plástico y movibles. “Los machones, que tradicionalmente eran de cuchi y se colocaban en las esquinas, ahora no tienen autorización…están prohibidos” comenta Velarde. 

“El problema en Santa Cruz, es que la gente toma decisiones sin criterio técnico ni consultas”, agrega. La autoridad menciona que hay tolerancia con aquellos que estén instalados años antes de que se regularice el Código de Urbanismo y Obras, y que tampoco hay una política de retirarlos. Menciona que si bien hay tolerancia, en esos casos, ahora “no están permitidos”.

Los fabrican de diferentes materiales. Antaño se utilizaba para proteger de embestidas de automóviles en las viviendas situadas en las esquinas. La madera del árbol cuchi, era de uso común por su dureza, y resistencia al paso de los años, ahora se los encuentra en toda la ciudad, desde el Casco Viejo, hasta las ciudadelas. Son fabricados de hierro, concreto y solo en pocos casos de madera, por el alto costo. hay quienes los pintan de colores llamativos o pinturas fosforescentes o utilizan adhesivos iridiscentes, para advertir sobre su presencia. 

Fiscalizan solo por denuncias de vecinos. La Secretaría de Gestión Urbana es la encargada de fiscalizar esa situación. A la cabeza de esta oficina se encuentra el arquitecto Boris Salomón. 

“La fiscalización se hace solo por denuncias emitidas por vecinos que informen que las aceras están siendo mal utilizadas” explica Salomón. 

La autoridad agrega que “nada puede obstruir el libre caminar de los peatones, ya sean fijos, móviles o de otra situación”.

Mientras que Jimmy Lino que trabaja como jefe de fiscalización de espacios públicos, comenta que «nosotros no otorgamos permiso para el uso de esos dispositivos y tengo entendido que solos los bancos los pueden utilizar, siempre y cuando sean plástico y no empernados al piso, para retirarlos cuando sea necesario» comenta la autoridad edil.

Fuente: eldia.com.bo