La crisis del rentismo gasífero, modelo al que la Evonomics le apostó todas las fichas, está ocasionando una acelerada evaporación de las Reservas Internacionales Netas (RIN) de Bolivia, que en los últimos dos años cayeron de más de 15.000 millones de dólares a menos de 10.000 millones.Esta contracción del 33%, que el gurú Arce Catacora sigue intentando minimizar, tiene su origen en el creciente déficit comercial del país, que solo en 2016 perdió casi 1.700 millones de dólares con la reducción de exportaciones.Aunque la variable de los precios internacionales de los hidrocarburos escapa a la influencia de la política económica nacional, no sucede así con otros factores en los que se debería estar haciendo gestión, sin que el gobierno evista parezca haberlos encarado.Por ejemplo, destrabar las exportaciones agrícolas y agroindustriales, aún confinadas al cepo de cupos y prohibiciones absurdas que, según ha dicho recientemente el vicepresidente García Linera, van a continuar.O la necesaria reingeniería tecnocrática en YPFB para adaptarla al nuevo esquema de compras energéticas del Brasil, donde habrá que negociar también con clientes privados y no solamente con Petrobras…[email protected]