Esta es la cualidad que les hace falta a muchos hombres para tener un matrimonio feliz

Todos queremos que nuestra pareja nos entienda y nos acepte tal y como somos. Pero no siempre sucede.

Genial.guru junto con Рsychologies decidió investigar por qué algunas parejas logran llegar a un acuerdo y otras se pelean por cualquier cosa.

Un grupo de científicos de la Universidad de Washington encabezada por John Gottman llevó a cabo un estudio de las relaciones familiares en base a 130 parejas. Las observaron durante 6 años desde el momento de su boda. El resultado fue: las parejas en las que los maridos saben llegar a un acuerdo y complacer a sus mujeres, son más resistentes.

Imagina un matrimonio: Lauren y Stephen. Stephen dice que está de acuerdo con que la igualdad es la garantía de un matrimonio feliz y duradero, sin embargo, sus acciones muestran todo lo contrario.

Stephen: Mis amigos y yo vamos a pescar. Salimos hoy por la noche.

Lauren: Pero mañana vienen mis amigas. Me habías prometido que me ayudarías con la limpieza. ¿Acaso ya se te olvidó? ¿No puedes ir mañana por la mañana?

Stephen: ¡Tú eres la que olvidó la pesca! No puedo ir mañana. Nos vamos en un par de horas.

Lauren se enoja. Le dice a Stephen que es un egoísta y sale de la habitación. Él se siente mal, se sirve whisky y enciende la tele para ver futbol. Lauren regresa para hablar pero Stephen la ignora. Ella empieza a llorar. Él le dice que necesita ir a la cochera y se marcha. Este tipo de discusiones están llenas de insultos mutuos, por lo tanto, es difícil entender dónde empezó todo. Pero una cosa es obvia: Stephen no busca llegar a algún acuerdo y no quiere cooperar.

 


 

En cualquier matrimonio suceden quejas, explosiones de ira, crítica mutua. Pero si los esposos no intentan resolver el conflicto y solo lo agravan con más insultos, el matrimonio se ve amenazado. John Gottman resalta que el 65% de los hombres tienden a agravar el conflicto durante las discusiones familiares.

La reacción de Stephen indica que no escucha los argumentos de Lauren. En vez de eso adopta una postura defensiva y le expresa su inconformidad: ¿cómo es posible que haya olvidado sus planes? La crítica, la postura defensiva, la falta de respeto e indiferencia son señales de que el marido no quiere cooperar.

Por supuesto, para que un matrimonio sea feliz, ambas personas deben trabajar en la relación. La mayor parte de las esposas lo hacen. Pueden enojarse con sus maridos o faltarles el respeto, pero aún así toman en cuenta sus opiniones y sentimientos a la hora de tomar una decisión. Sin embargo, los esposos muy pocas veces les reponden con lo mismo. Como resultado, la probabilidad de un divorcio en las parejas donde el marido no está dispuesto a compartir la autoridad con la mujer aumenta hasta un 81%.

 

Todo empieza en la infancia. Cuando los niños juegan entre sí, se concentran en la victoria, no les importan los sentimientos de los otros jugadores. Si uno se pega en la rodilla, los demás simplemente no le dan importancia. En cualquier caso, el juego continúa.

Para las niñas, las emociones son su prioridad. Si una niña dice: “Ya no juego contigo”, el juego se detiene. Las niñas retoman el juego solo después de haberse reconciliado. Los juegos de las niñas las preparan mejor a la vida familiar que los juegos de niños.

Por supuesto, existen mujeres que no son buenas para percibir todos los matices sociales y hombres que captan los sentimientos de los demás. Sin embargo, en promedio solo un 35% de los hombres tienen la inteligencia emocional desarrollada.

El hombre con una inteligencia emocional bien desarrollada, al contrario, toma en cuenta los sentimientos de su esposa porque la valora y la respeta. Cuando su esposa necesita hablar, deja de ver el futbol y la escucha. Elige “nosotros“ en lugar de ”yo”. Aprende a entender el mundo interior de su esposa, la admira y le muestra respeto buscando cooperar con ella. Su satisfacción con el sexo, la relación y la vida en general será mayor que la de un hombre con inteligencia emocional baja. Como resultado, la esposa también sentirá un vínculo profundo con su esposo.

Además será un mejor padre porque no le da miedo mostrar sus sentimientos, les enseñará a sus hijos a respetar las emociones propias y ajenas.

  • Habla sobre tus emociones: “estoy triste“, ”estoy emocionado“, “esto me ofende”.
  • Date cuenta y habla de sus emociones: ”veo que estás preocupado“, ”te emocionaste cuando…”.
  • Presta atención a las emociones de las personas del entorno de tu pareja.
  • No temas mostrar emociones sinceras. Llora cuando quieras. Ríete.

Fuente psychologies
Foto de portada warnerbros

Fuente: genial.guru