Según un nuevo estudio, un mayor uso de la Red estaría relacionado con un mayor descontento con nuestra apariencia física.
«Basándonos en una encuesta que llevamos a cabo entre 3.000 jóvenes canadienses, hallamos que una de cada cinco pasan más de veinte horas semanales online fuera del trabajo o de la escuela», explica Carter. «Estas mujeres multiplicaban por tres la tasa de insatisfacción corporal de aquellas otras que se conectaban a Internet menos de una hora a la semana. Las que pasaban entre 11 y 20 horas online también era más probable que se sintieran menos satisfechas con sus cuerpos». Asimismo, el estudio revela que las mujeres de entre 25 y 29 años sufren mayores niveles de insatisfacción (un 21%) que las menores de 14 años (un 6%).Carter explica que los resultados obtenidos indican que el uso de internet es un factor de riesgo a la hora de sufrir insatisfacción corporal, lo que está asociado además a una serie de problemas de salud que van desde la baja autoestima y la depresión hasta los desórdenes alimenticios.»La ubicuidad de internet ratifica el gran papel que este seguirá desempeñando en las vidas de las jóvenes canadienses. Necesitamos ayudarlas a que tomen parte en ello de una manera positiva, por ejemplo, a través de limitar (ellas mismas) su tiempo de exposición ante la pantalla, de reconocer y oponerse al contenido que afecta a su autoestima y a su imagen corporal y de desarrollar resiliencia y un sentido saludable de la identidad más allá de lo que vemos fuera».Según señala Carter en declaraciones al medio británico CBC News, «en nuestros días, con el rápido crecimiento de Facebook e Instagram, las oportunidades para hacer comparaciones físicas no tienen precedentes». Asimismo, los sitios web y anuncios que se dirigen a mujeres y chicas jóvenes «tienden a centrarse en aspectos idealizados de la belleza femenina: fitness, maquillaje, salud, belleza y celebridades», especifica la investigadora.
Fuente: muyinteresante.es