Elecciones judiciales y populismo

El régimen de Evo Morales se apresta a repetir el proceso realizado en el 2011, cuando se eligió a los principales magistrados judiciales del país a través del voto popular, entre ternas previamente seleccionadas por el oficialismo en el Parlamento.En ese entonces, el sesgo político-ideológico de los candidatos era evidente y motivó a manera de protesta que la mayor parte de la ciudadanía optase por el voto nulo, en una curiosa imitación por la realidad de la ficción planteada por el Nobel de Literatura, José Saramago, en su libro Ensayo sobre la lucidez.El resultado de esos comicios fue un notorio agravamiento de la situación de la justicia boliviana, declarada en crisis incluso por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.Ahora, el país se encamina hacia una nueva votación de magistrados en octubre del presente año, con ciertas prevenciones hacia esta modalidad populista para la designación de jueces.Existe un mayor debate sobre la necesidad de una preselección académico-meritocrática de los postulantes, al punto que desde el partido de gobierno se amaga cierta flexibilización en el tema.Pero por supuesto, no hay lugar para ingenuidades con el hegemonismo masista, que sin duda buscará la elección de los magistrados que mejor se acomoden a su talante persecutorio.La opinión pública tendrá que estar alerta y movilizada para presionar por la mayor transparencia y calidad posible en la designación de los principales administradores de justicia…[email protected]