Aunque Samsung ha tenido grandes cámaras desde del Galaxy S original, no fue hasta 2015 con el Samsung Galaxy S cuando, al igual que ocurrió con construcción, Samsung se puso a la vanguardia de la fotografía móvil. Desde entonces no ha salido desde ese puesto, aunque este año va un poco tarde con la inclusión de la doble lente. Hasta ahora los Galaxy contaban con un modo de desenfoque selectivo que no funcionaba mal, pero el efecto de profundidad que ofrece el Live Focus del [Samsung Galaxy Note 8](https://hipertextual.com/2017/08/samsung-galaxy-note-8-caracteristicas] juega en otra liga respecto a lo anteriormente visto en la familia.

La doble cámara ha sido el game changer de la fotografía móvil en 2016, con enfoques que van desde lentes monocromo, que dan una profundidad tremenda, a otras con lentes ultra angulares que ayudan a recoger una escena al completo sin problemas, pasando por otras telefoto con efecto de profundidad con las que obtener una mejor profundidad de campo. Samsung ha optado por este último enfoque, y a falta de poder incluir 20 cámaras en la parte trasera, nos parece el más adecuado, con dos sensores de 12 megapíxeles.

'El

La cámara tradicional, que ahora Samsung considera gran angular, tiene una distancia focal de 26 milímetros y una apertura f/1.7. La segunda lente, encargada de un zoom 2X sin pérdidas es tiene una distancia focal de exactamente el doble, 52 milímetros. La novedad respecto a la competencia es que tiene una apertura f2.4, y que ambas lentes cuentan con estabilizador óptico (OIS), que permitirá que, sobre todo la telefoto pueda captar luz incluso en escenas complicadas.

La cámara principal mantiene todas las funciones del Samsung Galaxy S8, pero es la telefoto la que nos trae grandes novedades. En primer lugar hay que señalar que siempre están trabajando juntas, es decir, que se apoyan para obtener la mayor calidad incluso cuando estamos fuera del modo 2X. Una vez entramos en él, tenemos la posibilidad de pulsar “Live Focus”, que da lugar a que el fondo de las imágenes tenga un desenfoque mayor. Es graduable por el usuario durante la previsualización y tras la captura de la foto, algo que parece correcto salvo porque muchos usuarios exagerarán el efecto.

Antes de pasar a los resultados, que podéis valorar personalmente, la sensación transmite la cámara del Galaxy Note 8 con Live Focus es de gran agilidad, es decir, que calcula rápidamente las capas de profundidad de la escena. Al guardar en galería las impresiones son muy buenas, aunque en escenas complejas el desenfoque puede pasarse de la raya.