El oficial quiso registrarlo tras recibir una denuncia en el noroeste de Londres. Sospechaba que vendía drogas ilegales. Pero el hombre se resistió y usó a su mascota como arma
El agente fue a la esquina en la que se había reportado una supuesta venta de drogas pocos minutos antes. Allí encontró a Michael Foster, de 22 años, andando en bicicleta junto a su perro.
Cuando le pidió que se detuviera para revisarlo, el joven dejó su bicicleta y trató de irse corriendo. En ese momento, su mascota empezó a atacar al oficial.
El can le mordió fuertemente la pierna y la muñeca. Pegando un alarido de dolor, el agente sacó su taser y le disparó al perro, que escapó.
El que también logró huir fue Foster, aunque sólo por unas horas. Esa misma noche fue arrestado. Por el incidente, que ocurrió en noviembre del año pasado, el joven fue condenado este lunes a 29 meses de prisión.
Fuente: infobae.com

