
Durante el experimento, las personas que formaron parte del estudio leyeron palabras positivas como «felicidad», negativas como «crueldad» o relacionadas con la muerte como «suicidio» mientras pensaban en sus significados. Su actividad cerebral fue analizada en ese momento a través de resonancia magnética funcional (fMRI), con los que se logró recabar la información necesaria para el desarrollo del algoritmo.Los datos cerebrales de los voluntarios ante palabras como «muerte» fueron claramente diferentes en personas que tenían pensamientos suicidas y las que no. Para crear la tecnología, los investigadores utilizaron Machine Learning para insertar la información cerebral de todas las personas menos una. Para cualquier palabra, añadieron los patrones de activación neuronal de cada grupo y, posteriormente, dieron los resultados que habían reservado para que el algoritmo predijera a qué grupo pertenecía la persona. La máquina acertó en el 91% d las veces.En total, en el estudio han participado 34 personas. A pesar de los bueno resultados de la investigación, estos también podría ser limitados. Sin embargo, el algoritmo desarrollado podría utilizarse para identificar a personas con pensamientos suicidas o para probar si algunos tratamientos son lo suficientemente eficaces.Fuente: https://hipertextual.com