Volkswagen aprueba hoy un plan de inversión milmillonario para llevar al fabricante a la cumbre de lo eléctrico en un plazo de siete años. Esta primera partida está pensada para el lustro que viene, dispuestos a poner toda la carne en el asador para dejar claro que ningún reto es pequeño para el gigante alemán.

Las principales marcas de vehículos no dejan de recordarnos lo trascendental que va a ser la tecnología eléctrica en el transporte durante los siguientes años. Ya no se reduce solo a la imperiosa necesidad de fabricar vehículos más respetuosos con el medio ambiente para que los gobiernos de distintos países permitan a estos circulas por sus carreteras, sino al deseo de ser el mejor en el campo. De llevarse el gato al agua.

El presidente de Volkswagen dejó entrever en una entrevista a Autocar que el futuro del Beetle pasa por la motorización eléctrica y la tracción trasera.

Según lo aprobado hoy, Volkswagen destinará 34.000 millones de euros en los próximos cinco años en lo que a materia de coches eléctricos se refiere, así como conducción autónoma y servicios de movilidad, según informa Reuters. Mathias Mueller, CEO de la compañía, expresa así este nuevo paso:

Con la ronda ahora aprobada, estamos sentando las bases para hacer de Volkswagen el líder en movilidad eléctrica para 2025.

Lo cierto es que el fabricante va a por todas para recobrar el buen nombre labrado con los años y que se vio empeñado de manera reciente por la manipulación de las emisiones de sus vehículos. Hace apenas dos meses la compañía anunciaba que en el año 2030 habría una versión eléctrica de todos sus modelos. Si estas inversiones dan o no resultado, lo veremos en unos años.

Fuente: https://hipertextual.com