Castro, positivo en control antidopaje

El exarquero de Universitario de Sucre tuvo que dejar el fútbol profesional y dedicarse a vender chorizos chuquisaqueños. Aseguró, que ingirió tabletas para bajar de peso y no así otra para sacar ventaja.

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Ya va casi un año desde que Paulo Castro no tiene ingresos por el fútbol, luego de que dio positivo en un control antidopaje defendiendo la camiseta de Universitario de Sucre en la Copa Libertadores. Ahora se gana la vida honradamente con un carrito en el que vende los tradicionales chorizos chuquisaqueños de Siete Lunares, famosos en la capital del país, mientras dura su castigo. No se queja, aunque su objetivo es que el tiempo pase volando para volver a ponerse los guantes y entrar a una cancha.

Está tranquilo, pues asegura que nunca consumió alguna sustancia para sacar ventaja, aunque lamenta no haber tenido un profesional que lo aconsejara de una mejor manera, pues el producto que estaba tomando se lo hizo conocer al cuerpo médico de la ‘U’, que no le advirtió que podía dar positivo en el control.

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“Quería bajar de peso, ese era mi objetivo”, afirmó Castro, que lleva el fútbol y el puesto de arquero en los genes, pues es hijo de Roberto Castro, exportero de Oriente Petrolero y otros clubes profesionales.

Paulo era el segundo arquero de Universitario de Sucre y ya había jugado varios encuentros como titular. El control en el que dio positivo fue realizado en el partido frente a Montevideo Wanderers, de Uruguay, por la Copa Libertadores, en enero de este año.

Castro dijo que sabía de otro caso que dio positivo y que también fue por una sustancia suplementaria, algo que también lamentó.

Fuente: diez.bo