A estas alturas pocos son los que dudan de que el “fin” de los dinosaurios comenzó con un meteorito. En el cráter de Chicxulub hoy se levanta la costa caribeña pero, en su momento, el mundo recibió un impacto fatal para la vida justo en ese punto. Un lugar especialmente fatídico, pues si el meteorito hubiera caído en otra zona, probablemente la historia habría sido muy, muy distinta. ¿Cómo fue el final de los “dinosaurios”?

¿Qué mató a los dinosaurios?

A día de hoy, a pesar de los miles de estudios que hemos realizado, la gran extinción masiva ocurrida en el Cretácico, conocida como “la extinción de los dinosaurios”, sigue siendo un misterio. En un momento dado algo ocurrió, provocando la muerte sistemática y catastrófica de un sinfín de especies. Uno de los cinco mayores desastres ecológicos jamás vividos en nuestro planeta. Pero, poco a poco, según vamos rescatando piezas, aprendemos un poco más sobre lo que pasó.

Para poder conocer mejor estos hechos, Hipertextual ha hablado con Francesc Gascó, doctor en paleontología por Universidad Autónoma de Madrid y experto en dinosaurios, quien nos ha explicado qué piensan los científicos sobre la catástrofe. “Sabemos a ciencia cierta que hubo más de un impacto meteorítico [aparte del de Chicxulub hubo otro en el Océano Índico], y que probablemente provinieron del mismo asteroide, desgajados en contacto con Tierra. Sabemos que esto tuvo un efecto global porque se aprecia en las concentraciones de iridio; se ven tempestitas y rocas ligadas a grandes tsunamis de aquel momento… en fin, que sabemos que algo paso en todo el mundo, a mayor o menor escala, porque está registrado”.

Teruel

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“También tenemos una extinción en masa en el mismo momento. Dos y dos son cuatro, así que el impacto del meteorito debió de estar relacionado, seguro, con la extinción de los dinosaurios no avianos”, nos explica. “Otra cosa es decir que fuera la única causa. Normalmente la gente tiene una idea muy simple de que ‘cae un meteorito y todos mueren’. Pero lo cierto es que sería una serie de efectos catastróficos a nivel trófico y ecológico los que acabarían por diezmar las poblaciones. No pasaría, en concreto, en el momento del impacto”.

Entonces, ¿podemos decir que fue el meteorito el que acabó con los dinosaurios? Sí y no. “Querer contestar qué mató a los dinosaurios es simplificar hasta el absurdo. Los dinosaurios eran muy diversos y colonizaron todo tipo de hábitats. La razón es un acúmulo de causas de la cual, la principal, fue el impacto. También morirían muchos en los incendios, los tsunamis, las catástrofes ecológicas que ocurrieron a raíz de ellos, las partículas en suspensión…” Pero esto no ocurrió de la noche a la mañana, nos comenta. Ni fue un proceso sencillo.

El lugar de impacto fue decisivo

Dentro de esta fatídica cadena de sucesos, los investigadores están descubriendo un hecho fascinante: todo podría haber sido muy distinto. Según un reciente estudio publicado en Nature, avalado por otros anteriores, la caída del meteorito en Chicxulub fue decisiva. Esto se debe a que el impacto en un mar poco profundo cuya base era un lecho rico en rocas sedimentarias con mucho sulfuro e hidrocarburos. Y fue una condena para el planeta.

En toda la Tierra, solo la zona naranja contenía las concentraciones necesarias para desencadenar la extinción.

El impacto provocó el calor suficiente para subir la temperatura de lo que ahora es la Península de Yucatán, de manera que los hidrocarburos y el azufre de estas rocas formaron un denso hollín estratosférico y aerosoles de sulfato. Estas sustancias fueron las principales causantes del enfriamiento y la sequía que azotó el mundo de los dinosaurios de forma extrema. A partir de aquí, los eventos fueron desencadenándose uno tras otro, acabando con millones de especies, sobre todo las más grandes.

El estudio ha revelado que este enfriamiento podría haber ocurrido de manera muy distinta, o ni tan siquiera haber pasado, si el meteorito hubiera golpeado una zona con menos materia orgánica o menos sulfuro. “Según la investigación, solo un 13% de la superficie de la Tierra era lo suficientemente rica en hidrocarburos como para que un impacto produjera consecuencias globales. Y que obviamente, ocurrió”, explica el paleontólogo. Es decir, si el choque se hubiera dado fuera de una de esas zonas, lo que hoy llamamos “la extinción de los dinosaurios” podría no haber sucedido.

En realidad, los dinosaurios no se extinguieron.

Siempre que se habla del fin de los dinosaurios se menciona la extinción. Pero lo cierto es que los dinosaurios nunca se extinguieron. De hecho, hoy día seguimos viéndolos. De hecho, los hay a montones. Y no son otros que los pájaros. Cuando Francesc se refiere a los dinosaurios extintos habla de dinosaurios no avianos, que son solo un grupo de los “lagartos terribles”.

Las aves son en realidad dinosaurios modernos, también conocidos como dinosaurios avianos. “Los dinosaurios avianos son las aves y los no avianos, todos los demás”, explica el experto. Todos proceden de un mismo grupo de dinosaurios ancestrales, los terópodos, y con ellos comparten un montón de aspectos anatómicos que han heredado y evolucionado a través de millones de años. Sin embargo, fueron los “primos” mayores, especialmente en tamaño, lo que hoy solemos llamar coloquialmente como dinosaurios.

En ese sentido, fueron estos los que desaparecieron de forma masiva. Los reptiles, los dinosaurios avianos y los mamíferos consiguieron resistir al infierno que se convertiría el mundo en el Cretácico. ¿Cómo? O, ¿por qué? Las razones son muy complejas de definir. Casi tanto como las razones por las que el resto desapareció. ¿Y si el meteorito hubiera caído en otro sitio completamente distinto? Probablemente esta discusión se habría cerrado de manera mucho más sencilla, pero los “dinosaurios” tuvieron muy mala suerte.

Fuente: https://hipertextual.com