No son buenos tiempos para Google en territorio europeo, al menos en lo que a la relación con las administraciones se refiere. El pasado mes de junio la Unión Europea impuso la mayor multa de su historia en lo referido a antitrust a la compañía norteamericana por prácticas indebidas en su servicio Shopping, beneficiándose de manera ilegal de su posición dominante en el mismo. Ahora, la comisión de Competencia pone el punto de mira en el servicio de anuncios AdSense.

La plataforma de publicidad de Google ha conseguido posicionarse con el paso de los años como el referente tanto para anunciantes como para empresas online con sistemas de anuncios insertados, dando un poder a la tecnológica de Mountain View que muchas veces ha resultado ser contraproducente. Aunque esa situación de dominio está aún lejos de revertirse, la comisaría de Competencia de la UE Margrethe Vestager está a punto de asestar otro golpe a la “gran G”.

Que se tomen acciones legales contra AdSense es un asunto particularmente serio para Google, una compañía que cuenta con la publicidad como principal fuente de ingresos y que compone buena parte de los cimentos de su modelo de negocio. La comisión esgrime como razón que los acuerdos de la empresa con otras webs estarían evitando hacer uso de otras plataformas de anuncios bajo la amenaza de penalizar a estas en los resultados de búsqueda si lo hicieran.

Es decir, Google estaría abusando nuevamente de su posición de poder para favorecer sus servicios y, por tanto, sacar un mayor rédito de los mismos. Nuevamente, una muestra del inmenso poder que tiene en su haber la compañía californiana.

Y van dos

Esta sería la segunda acción de la Unión Europea hacia Google de un total de tres, marcando una sucesión de multas sin precedentes para esta tecnológica. La decisión final por parte de la comisión liderada por Vestager llegará dentro de unas semanasy será entonces cuando conozcamos todos los detalles y consecuencias que esto pueda tener para la compañía.

Junto a esta habría de llegar otra que finalmente se retrasará hasta el año que viene, esta vez enfocada al sistema operativo móvil Android. Según las investigaciones, Google habría forzado a determinados fabricantes a preinstalar en sus dispositivos diversos servicios de la compañía, como Google Search o Google Chrome, minando así las posibilidades de la competencia de aumentar su tasa de uso en el mercado de terminales Android.

La multa impuesta por la UE a Google por abuso de posición dominante alcanza la cifra de 2420 millones de dólares que supera a la impuesta a Microsoft.

Para asegurarse de que estas acciones se ejecutaban, desde la compañía se habría presionado también a fabricantes bajo la amenazan de no dar acceso completo a determinados servicios, como la tienda de aplicaciones Google Play o implementar ciertas versiones de Android en sus dispositivos. Este sería, por consiguiente, el tercer pilar del tridente de acusaciones por abuso de dominancia por parte de la Unión contra Google.

Europa contra las grandes tecnológicas americanas

La multa de 2.424 millones de euros imputa a Google por el asunto referido a su plataforma de compras no es la primera que vemos por parte de la Unión Europea hacia una gran tecnológica estadounidense. Tampoco será la última, a la luz de los recientes acontecimientos.

Pero Google no es la única que sufre en su bolsillo las decisiones de la Unión Europea, sino que otras compañías también afincadas en la soleada California también han sido objeto de inspección por el órgano regulador europeo. Apple, por ejemplo, fue condenada el año pasado a pagar 13.000 millones de euros en impuestos no abonados a Irlanda. También se han visto acciones contra Microsoft de manera reciente, cuando se le acusó en 2013 de restringir el uso de navegadores a los usuarios de Windows, o hacia Facebook por haber mentido en el proceso de adquisición de la plataforma de mensajería instantánea WhatsApp.

Fuente: https://hipertextual.com