Roberto Disandro: “Lo más importante en un periodista es el fuego sagrado”

Cumplió hace pocos días 70 años como periodista acreditado en la Casa Rosada. Arrancó en la adolescencia como aspirante en Télam. Cubrió 27 gobiernos. Tiene 85 años

—El 29 de octubre cumpliste 70 años en la Sala de Periodistas de la Casa Rosada, un caso único en la historia argentina. ¿Cuál fue el primer medio para el que te acreditaste?

—Yo arranqué en 1946 como aspirante a reportero en Télam, que estaba en Esmeralda 433, llevaba papeles, atendía los teléfonos, lo que se aprendía en las redacciones. En 1947 necesitaban un cronista que ayude al acreditado en Casa Rosada, con Willy Nap. Y me mandaron a ayudarlo.

—¿Y cómo era ser periodista en ese tiempo? Era un gobierno autoritario y no protegía la libertad de expresión.

—En algunos casos sí era autoritario, pero nosotros nos movíamos por toda la casa, como hacemos hoy, lo que no pudimos hacer en los 12 años de kirchnerismo. Había sí ciertas cosas que manejaba Raúl Apold, pero los que estábamos en la Rosada nos movíamos con libertad. En la planta baja estaba Angel Borlenghi, en el mismo despacho donde hoy está Rogelio Frigerio. Y caminabas tranquilo.

—¿Y cómo era Borlenghi?

—Hablaba con todos, él venía del socialismo, era sindicalista.

—¿Después la Libertadora te quiso echar?

—Sí, en el 55 me echaron de Télam, y pensé que me iba de Casa Rosada, pero me acreditó Clarín, donde estuve 16 años. Me recibió Roberto Noble. Me llevaron Luis Clur y Rául Fernández, los dos secretarios de redacción. Estaba en Moreno 840 la redacción. Noble me dijo, “ahora a la tarea”, y me dí vuelta y me llevé la pared por delante, de lo nervioso que estaba.

—¿Y Luis Clur después te lleva al Reporter Esso?

—Sí, exacto, en 1963. Ahí arranco con la televisión. Fue el primer noticiero de la televisión, el mejor que yo ví, no creo que nadie lo haya superado. Era corto, impactante, duraba 15 minutos, de 23 a 23.15. Lo conducía Armando Repetto, y la gente creía que lo hacía él, pero lo hacía Luis Clur.

—Lo interesante de Clur, que primero que te acercó a Clarín y luego a Reporter Esso, es que él era un ferviente antiperonista. 

—Yo soy parte de la familia de Luis Clur. El tenía un enorme cariño por mí, que era recíproco. ¿Qué tenía que ver que fuera antiperonista? Yo soy peronista histórico, pero admito que critiquen al peronismo, por supuesto. Y dentro de lo que pueda, lo voy a defender, pero siempre con la palabra. Luego de la discusión, seguimos siendo amigos.

—¿Cómo fueron los años K?

—No podíamos circular, no teníamos contacto con Néstor ni con Cristina Kirchner. Era difícil mantener contacto con los funcionarios. Venían muchachos jóvenes que querían verlos, y yo trataba de conversar para que les dieran paso, pero no hubo forma. Buscar información, era imposible.

—A uno lo que le gusta es ir a buscar la data, estamos acostumbrados a eso. Hay quienes creen que la información te la tienen que dar.

—Claro, nosotros nos hicimos buscando información. Cuando murió Eva Perón, Luis Clur (que también estaba en la Sala), Willy Napp y yo buscamos el decreto de fallecimiento y el Ministerio no quería darlo. Y lo fuimos buscando, y Clur dijo, “vamos a buscar en el cesto”. Así fue como encontramos en el cesto el carbónico del decreto hecho por Borlenghi y firmado por Perón, y ahí sacamos la primicia. La información hay que buscarla. Si querés, la tenés, aunque sea un pedacito.

—En Crónica TV pudiste entrevistar a Mauricio Macri. ¿Fuiste a Olivos o fue en Casa Rosada?

—Sí, fuimos con Jorge Cicuttín. La pedimos, y al tiempo nos la dieron. Fue un gran honor.

—¿Cómo lo ves al Presidente?

—Creo que está bien inspirado, creo que tiene que buscar una salida para los trabajadores, para los que necesitan trabajo y salarios, que hoy es muy bajo. La gente no llega a fin de mes. Pero está haciendo obras como las que hizo Perón y está abriendo el camino para venderle al mundo. Después de la convocatoria que hizo el lunes, tengo la impresión de que puede andar, si tiene el aporte de todos los sectores.

—¿Qué mensaje podés dar para los jóvenes periodistas? Ya no podemos encontrar el carbónico, porque nadie escribe con máquina de escribir. ¿Qué es lo que no hay que abandonar, a pesar de las nuevas tecnologías?

—Que busquen la información, pero la confirmen. Si vos escrachás a alguien, y no es cierto, no escrachás solo a una persona, sino a toda su familia. Hay que confirmar la noticia antes de lanzarla y tener la primicia. Y siempre decir la verdad. A veces se miente o se inventan cosas. Pero lo que hay que tener respeto en el otro.

—¿Y lo más importante de un periodista qué es?

—Lo más importante es el fuego sagrado. Si perdés eso, no sé qué clase de periodista podés ser.

Fuente: infobae.com

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