Bolivia, el PIB creció solo 4.3% en promedio anual

El estudio corresponde al economista Germán Molina. Otros expertos piden al Gobierno hacer cambio de timón, incentivando la inversión privada para así acudir al desahorro y el endeudamiento externo.



Ref. Fotografia: La población en las calles siente que el dinero ya no circula como antes.

En esta jornada de feriado, en memoria de la instauración del “Estado Plurinacional”, que el gobierno de Evo Morales rememora hoy, los economistas en un análisis frío coinciden en señalar que de los tres periodos de la administración del Estado en 12 años continuos  en el poder del Movimiento Al Socialismo (MAS),  este último es de mayor preocupación. El crecimiento promedio anual del Producto Interno Bruto (PIB), según el reciente estudio del economista Germán Molina Díaz, entre el 2014-2017, alcanzó solo el 4.3%, pero con un considerable déficit fiscal promedio 7,1% anual y un acumulado del 22%. 



Esos datos contrastan notoriamente con los anteriores dos periodos, cuando  la economía creció  hasta un 6,8% el 2013 y gozó de superávit fiscal acumulado del 14%, en un periodo de ocho años entre 2006 y 2013. 
“Después de ocho años de superávit mellizos (superávit fiscal y superávit de balanza comercial), Bolivia ingresó al sendero de los déficit mellizos (déficit fiscal y déficit de balanza comercial), que significa financiar los desequilibrios interno y externo con desahorro y endeudamiento del sector público”, explica Molina. 
Inflexión a meditar. “Estamos viviendo una desaceleración”, refiere el economista Roberto Laserna, al citar que, definitivamente, la economía boliviana es más dependiente y vulnerable que hace 15 años, y sus sectores productivos han perdido fuerza, especialmente la agricultura de occidente, la industria manufacturera y los sectores extractivos, que siguen viviendo de las inversiones que se hicieron antes de la bonanza. ”Tenemos un creciente déficit fiscal y lo estamos financiando con deuda. La capacidad productiva del país no es fuerte y las inversiones están orientadas hacia rubros que no corrigen ese problema. De continuar esas tendencias, llegará un momento en el que se habrán acabado los ahorros y tendremos que contraer el consumo para pagar las deudas. Eso es crisis”, enfatiza. 

Sin embargo, Molina refiere que aún el crecimiento económico es aceptable, pero hace vulnerable su sostenibilidad por su elevada dependencia de la exportación del gas a dos mercados: Brasil y Argentina, cuyos contratos tienen fechas de vencimiento en los próximos años. 

“A ello debemos sumar una demanda interna sensible a las expectativas que genera si se otorga o no el segundo aguinaldo, para seguir con el ritmo creciente de consumo privado, y a los desembolsos oportunos de recursos públicos para financiar la inversión pública que viene apostando la administración gubernamental con la finalidad de obtener ingresos como por ejemplo: la planta de urea, litio, electricidad, turismo, entre otros”, precisó. 

Contexto al que arribamos hoy. Desde 2006 al 2017, con el Gobierno que emancipa el proceso de cambio,  rige el Modelo de Economía Social Comunitaria Productiva (MESCP), cuya característica fundamental se asienta en  un predominio y mayor protagonismo del Estado en la economía boliviana en todas las actividades mediante la expansión del gasto público y financiamiento del Banco Central y endeudamiento público, razón por la cual,  según este modelo económico se concluye  que si al estado le va bien en la economía también le iría bien al sector privado, señala Molina.

A su vez el economista cruceño, Carlos Hugo Barbery, enfatiza que más allá de los indicadores de orden cuantitativo y macroeconómico, el tema de fondo tiene que ver con parámetros cualitativos de la economía inherentes, por ejemplo, el índice de competitividad, el índice de libertad económica e índice de desarrollo humano, es donde no hubo un impacto significativo a lo largo de estos 12 años de gestión del gobierno de Morales.

“Cuantitativamente si bien hubo un cambio, pero en el plano cualitativo hubo un retroceso. Entonces más allá de la retórica (gubernamental) en mostrar crecimiento económico en varios indicadores, es bueno precisar cuáles fueron los motivos de esos retrocesos y establecer por qué seguimos igual o en situación peor que antes”, señala Barbery.

Laserna, tomando como parámetro la política económica de este gobierno basado en el MESCP, remarca que el control estatal desalienta las inversiones y elimina el entusiasmo de la gente por innovar y trabajar más, y solamente puede sostenerse con una gran captura de rentas provenientes de la explotación y venta de los recursos naturales. Según el experto, la bonanza extraordinaria que se tuvo hasta el 2014, hizo de Bolivia un país dependiente de la renta gasífera. 

“Esto es lo que ha sucedido en la última década y la política gubernamental parece creer que puede prolongar este ciclo. Estamos viviendo en la convicción de que el Estado es el que genera desarrollo y no es así. Necesitamos un giro de timón para estimular el trabajo y la iniciativa de los bolivianos. Para eso un programa mínimo requiere dar seguridad jurídica a la gente, que sepa que puede defenderse frente al poder político y económico, y que puede hacer valer los contratos y acuerdos”, señala.

En la misma linea, Armando Méndez, economista y expresidente del Banco Central de Bolivia(BCB), a tiempo de señalar que es evidente la desaceleración e independientemente los indicadores que vaya a mostrar el Gobierno boliviano, la mayor preocupación debe estar orientada a un fortalecimiento del sector privado, para el efecto requiere mayor atención del Estado con un ambiente de seguridad jurídica, de respeto a la iniciativa de las nuevas inversiones y generar señales claras de apertura al sector productivo, bajo reglas claras y sin trabas, por ejemplo, a las exportaciones.

“El Gobierno ha sostenido una política de control fuerte desde el Estado a la economía. Entonces, el Gobierno  debe cambiar esa política y reafirmar sobre esa base de crecimiento del PIB que sigue siendo buena una apertura a la inversión privada que hoy está venida a menos. Aunque se crezca a tasas menores, hay que hacer muchos esfuerzos para dinamizar la economía, incluso incentivando aún con mayor fuerza  la inversión extranjera directa (IED)”, argumentó Méndez.

En cambio, José Alberti, expresidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz, señala  que la promoción de las exportaciones y la inversión privada son alternativas potentes para generar ingresos y empleos sostenibles, y no dejar al país con la mayor deuda de su historia tal como ya está ocurriendo.

Mientras otros hacen ajustes bolivia se conforma

Global. El crecimiento económico mundial al 2017 esperado es un 3,5%, superior en 0,4% respecto al 2016. Se explica, según Molina, por el dinamismo de las economías de: China, Alemania, España y leve impacto de los anuncios y gestión económica del presidente Donald Trump que generó incertidumbre por el anuncio de cambiar sus políticas de globalización hacía el bilateralismo comercial, que significa proteger su economía y la fuente de empleo de los norteamericanos y la inversión en vez de ir a otros países se queda, con el eslogan de “América para los americanos”.

Región. América Latina continuó recuperándose de la recesión regional de 2016 y durante 2017 la tasa de crecimiento esperada es 1,2 por ciento, por el dinamismo de las economías de Brasil y  Argentina. 

Ejemplos. Perú está ajustando su sistema tributario para que sea más atractivo para los inversionistas extranjeros directos en el sentido que sus impuestos no sean demasiado elevados y además se garantice un periodo largo Que No Habrá Modificaciones En Las Alícuotas. Argentina También, Está Con Un Proyecto De Reforma Tributaria Donde Habrá Un Beneficio Para Los Inversionistas Nacionales Y Extranjeros Para Que Realicen Inversiones.  Los Estados Unidos Recientemente Aprobaron La Reducción De Los Impuestos A Las Empresas E Ingresos De Las Personas, Para Incentivar El Retorno Y Permanencia Del Capital Norteamericano En Su Territorio Y Dinamizar Su Crecimiento Económico. 

Bolivia. Nuestro país está apostando a la inversión pública con la finalidad de obtener ingresos adicionales al entrar en operación con la venta de urea, electricidad, litio, turismo, etc., y continuar con la expansión del gasto público.

Aspectos de análisis de la economía, según Molina

Bolivia. Bolivia mantiene su dinamismo económico en términos relativos respecto al resto de países de América Latina por la expansión de la inversión pública financiado en mayor proporción con residentes (deuda interna) y en menor proporción con no residentes (deuda externa incluido los bonos soberanos).

Enfriamiento. La desaceleración económica, ralentización del crecimiento económico, o enfriamiento económico de Bolivia comenzó el 2014 y continuo el 2017 porque el crecimiento esperado sería un 3,8 por ciento respecto al 2016.

Tasa de inflación. La tasa de inflación del 2017 fue 2,71% respecto al 2016, siendo una de las más bajas, excepto a la del 2010 durante los tres períodos gubernamentales.  Molina refiere que es importante mantener una tasa de inflación baja que beneficia a todos los agentes económicos porque disminuye sustantivamente el impuesto inflacionario a los tenedores de saldos monetarios en moneda nacional. «Además, se mantiene una tasa de interés nominal baja, para que los empresarios accedan a líneas de crédito bancario», menciona.

Déficit fiscal. Casi dos períodos presidenciales del gobierno de Morales, en ocho años (2006-2013) su gestión se benefició con superávit fiscal acumulado de 14,5 por ciento respecto al PIB que significó la acumulación de ahorro público.  En cambio, entre el 2014-2017 la situación fue contraria, se registró un déficit fiscal acumulado de 22,6 por ciento del PIB. Según el estudio de Molina eso significa  un desahorro del sector público y deja sin espacio fiscal para políticas públicas).  «Bolivia ingresó al sendero de los déficits mellizos (déficit fiscal y déficit de balanza comercial), que significa financiar los desequilibrios interno y externo con desahorro y endeudamiento del sector público», complementa.

Desempleo. La tasa de desempleo durante los dos primeros períodos gubernamentales, disminuyen y vuelven a elevarse. Pero durante la tercera gestión de gobierno de Morales comienza a elevarse en forma continua.  La explicación de esta situación la encontramos en el mercado de trabajo por la fijación del salario mínimo nacional, el segundo aguinaldo y las normas de protección al trabajador, que ocasiona una contracción de la demanda de trabajo frente a un desplazamiento expansivo de la oferta de trabajo. 

Punto de vista

'Amerita tomar medidas correctivas pero dudo que el Gobierno quiera hacerlo'

Henry Oporto
Economista y sociólogo

«Como se describen los datos y los indicadores de la situación macroeconómica con señales que no son para nada para el optimismo, incluso en los próximos tres años posteriores. 

Los síntomas de enfriamiento de la economía se están acentuando, muy probablemente vamos a tener un año 2018 y 2019 de mucho menor dinamismo, acumulándose graves desequilibrios  macroeconómicos como: déficit fiscal, déficit de  la balanza comercial,  en la cuenta corriente. Creo que todo eso configura un panorama preocupante.

Estos desequilibrios en el tiempo, de pronto, se convierten como bombas de tiempo: amenazan con estallar si es que no se toman medidas correctivas.  

Sin embargo, reafirmo que amerita tomar esas medidas correctivas. Pero al paso que vamos, eso es lo que aparentemente no va a ocurrir, dado que el Gobierno no está tomando en serio  y menos priorizando la agenda política, dado que tiene preocupaciones mayores como asegurar la reelección del presidente Evo Morales al 2019. 

Sin embargo, creo que hay medidas absolutamente necesarias: urge sanear las cuentas fiscales de manera oportuna y prioritaria; se requiere un recorte sustantivo del excesivo gasto fiscal, cuyo nivel actual es totalmente insostenible; hay que racionalizar la inversión en el sector público, es absolutamente contraproducente mantener la cantidad de empresas públicas que en su mayoría son deficitarias; y finalmente, se debe revertir la competitividad sobre todo de las exportaciones, para ello hay que replantear el tipo de cambio fijo. Esas medidas son básicas para corregir el rumbo de la economía en desaceleración. Todo ello, permitirá incentivar con mucha fortaleza la inversión privada que están tan venidas a menos, con una economía hoy librada hacia la informalidad».

Fuente: eldia.com.bo