La performance en Bolivia quiere dejar de ser periférica

Hoy concluye el I Festival Internacional de Performance Latitudes, que se desarrolla en Santa Cruz. Habrá acciones desde la mañana en el Parque Urbano

Adhemar Manjón



En una de las presentaciones del I Festival de Performance Latitudes, la brasileña Ana Montenegro se apoyó de espaldas a una pared y de puntillas, fue recorriendo lentamente, centímetro a centímetro de un extremo, los 15 metros de la superficie; en otra, Sonia Cronenbold rellenó chocolates con excrementos y los expuso (sin avisar la extraña mezcla) y esperó que el público se diera cuenta de esto, provocando reacciones de todo tipo; el chileno Alberto Couratier le dio otra vuelta a la fiesta de Alasita con el ekeko.

Estas son solo algunas de las acciones desarrolladas en estos días en Santa Cruz, en el marco de este festival realizado por Héctor Canonge, con participaciones de más de 20 artistas de todo el mundo. 

Latitudes concluye hoy, con intervenciones públicas que se iniciarán desde las 10:00 en el Parque Urbano y se extenderá hasta las 14:00 en ese lugar. A las 16:00 se iniciará el acto de clausura en el Centro de la Cultura Plurinacional (René Moreno N.º 369). 

ConclusionesHéctor Canonge, organizador de Latitudes, dijo que está satisfecho con este primer festival. “El programa ha sido tan dinámico que el público ha podido ver diferentes acciones, muy diversas. En ese sentido, el festival ha dado una muestra bastante inclusiva de las diferentes modalidades de la performance art”, señaló el artista.El artista  señaló que una de las conclusiones que se tuvieron en las mesas de discusión del festival es que la performance debe dejar de ser periférica, debe dejar el margen. “Hay la necesidad de que se construyan en la universidad programas educativos, de desarrollo y de teoría del arte de la performance, como ocurre en otros países”, indicó Canonge. “Esta disciplina, como las otras disciplinas artísticas, continúa desarrollándose”.  Otro punto que se tocó es de la relación entre performance y activismo, haciendo referencia principalmente a su uso en la lucha contra el capitalismo, dijo Canonge.Daniela Giebel es una de las representantes bolivianas en Latitudes. Para ella, la convivencia con artistas que vinieron de otros países y que son más experimentados le ha servido mucho para su formación. Además, que este es el primer festival de performance en el que participa.Rodrigo Alarcón, también de Bolivia, participó con la acción Apelo, que sigue su línea de trabajo sobre el reconocimiento, en la que ocupa espejos. Para Alarcón, Latitudes es una buena ventana para los artistas nacionales y un espacio para que la gente pueda conocer más sobre la performance.

Fuente: eldeber.com.bo