Los informales se resisten a abandonar la rotonda del Plan

Ayer hubo un nuevo enfrentamiento entre gendarmes municipales y una veintena de vendedores ambulantes que se asentaron en el camellón colindante a esta rotonda

Adhemar Manjón



“De aquí no nos vamos aunque nos boten”, dijo uno de los vendedores ambulantes que ayer estaba asentado en uno de los camellones que dan a la rotonda del Plan Tres Mil, a pesar del operativo municipal ocurrido el jueves, en el que los gendarmes retiraron a los comerciantes informales del lugar, además de sacar los toldos y mesas que también ocupaban espacio en esa acera y no permiten que la gente camine con normalidad por ahí.  

Con su carrito repleto de películas piratas, el vendedor comentó a EL DEBER que ese era el mejor lugar para ofrecer su producto, a pesar de que tiene un puesto fijo en otro lugar. 

En la mañana de ayer, una veintena de comerciantes informales se había asentado en la acera colindante a la rotonda. Ofrecían frutas, comidas y refrescos. “Siempre vendí por acá, es el mejor lugar para mí”, comentó una de las vendedoras de frutas asentadas en el lugar desde tempranas horas del sábado. También, algunas tiendas habían vuelto a colocar sus toldos. 

Unos metros más allá, tres gendarmes municipales solamente miraban el accionar de los comerciantes. Uno de ellos dijo que estaban esperando instrucciones y refuerzos en caso de hacer algún operativo de desalojo de los vendedores ambulantes. 

 

Enfrentamientos                              Por la tarde, ese operativo de desalojo se desarrolló encabezado por el concejal Romel Pórcel y por Jesús Álvarez, subalcalde del distrito municipal 8, que engloba al Plan Tres Mil. La acción derivó en enfrentamientos que dejaron heridos leves de ambos bandos y detenidos por parte de los comerciantes.

Álvarez dijo que no permitirán más asentamientos y que los operativos continuarán. “No queremos dejar a los vendedores sin trabajo, les hemos ofrecido nuevos lugares para que se vayan pero no quieren”, señaló Álvarez.

Reordenamiento                              El jueves, más de 200 policías y cientos de funcionarios municipales -en su mayoría gendarmes- estuvieron en un gran operativo en el Plan Tres Mil para despejar de comerciantes informales los espacios públicos.

En aquella ocasión, Rolando Ribera, secretario de Movilidad Urbana, indicó que la Alcaldía realizaría el control en el sitio para evitar que los comerciantes vuelvan a asentarse en las calles aledañas a la rotonda. 

Reordenar

Ofrecimiento

Esta semana, la presidenta del Concejo Municipal, Angélica Sosa, insistió en que la Alcaldía ofreció seis mercados  (Copacabana, Turere, El Progreso, Urkupiña, Las Orquídeas y Noel Kempff Mercado) a los ambulantes del Plan Tres Mil para que ocupen esos espacios y lamentó que, pese a la socialización que se hizo, estos insistan en vender en las áreas adyacentes al obelisco.

Fuente: eldeber.com.bo