Mandatarios en pie de guerra

Cnl. DAEN Sp Jorge Santistevan J.

Cuando el Vicepresidente menciona la palabra “Guerra”,  se viene a la mente definir de manera precisa la palabra en cuestión, tomando en cuenta el rigor con que se la pronunció. Cuan rico es el asunto y cuan difícil es aprehender el contenido de fondo de esas declaraciones y abordar al meollo del problema razonando su contenido.

Inicialmente para ello se debe cuestionar lo siguiente: ¿cual es el fin político de esa “guerra” que involucra los planes del mandatario?, cualquiera sea , una “Guerra” involucra confrontación, empleo de medios y un resultado. A nuestro entender ya se avizora la puesta en marcha de una “guerra”, (contra oponentes al régimen) utilizando para ello la “justicia”, grupos de choque y otros órganos de poder para atacar directamente sobre LA MORAL, LA ECONOMIA PERSONAL, INSTITUCIONAL, DERECHOS CIVILES Y POLITICOS, con la finalidad de someter a sus adversarios.



Para determinar la característica de la situación actual, es pertinente aplicar el método de las analogías (entre otros) aludiendo a Venezuela, Cuba y Nicaragua, explicando sus leyes, el tipo de gobierno, el perfil del gobernante, sus objetivos, así como su corriente ideológica para identificar las formas de acción política-militar y sus alianzas con otros Estados de similar tendencia.  En Venezuela, similar a lo que hoy vemos en Bolivia, particularmente en Santa Cruz, se llegó “AL CRECIMIENTO DE UNA FUERZA DISCONFORME GRANDE”; que los opositores venezolanos junto a la sociedad civil no supieron capitalizar, porque luego de alcanzar un sitial de alta legitimidad política, nacional e internacional, pasaron a una fase defensiva ineficiente, “otorgándoles en bandeja la iniciativa Estratégica” cuyo resultado fue la victoria electoral del oficialismo en la mayoría de las gobernaciones, al no prever un rol protagónico bajo un liderazgo claramente definido, permitiendo que el gobierno de Maduro gane espacios de legitimación y  que se proyecte a una próxima victoria en los comicios municipales.El Vicepresidente prácticamente “declaró la guerra” y esta seguro que “no camina sobre rosas y que descansa peleando”, al mismo tiempo que pidió a los militantes del MAS, “convertir la rabia en estrategia”.   Ante la presente y real situación política- social, se impone la necesidad de establecer También una Estrategia de Acción, sin descuidar el concepto de “Política”, para clarificar el extraordinario orden de ideas que se han presentado y definir procedimientos que se están amontonando a medida que pasan los días; la ESTRATEGIA elige los medios para alcanzar los objetivos fijados por la política. Ganar la guerra nada significa si no se expresan los objetivos.Ante el incumplimiento del contenido de la CPE, y el resultado del 21F, los grupos sociales junto a opositores (los verdaderos) deben adoptar una concepción estratégica que defina las acciones relevantes en los diferentes escenarios de forma constante sin claudicar, hasta alcanzar sus objetivos; los mismos que se logran mediante un análisis en distintas fases y escenarios, poniendo en evidencia los obstáculos o desventajas y buscar la forma de superarlos, así como determinar la reacción del adversario. Lo importante es tomar en cuenta la fase de la preparación, la ejecución y la explotación, hasta lograr que los mandatarios “entierren su hacha de guerra, cosa que el actual régimen no piensa hacer por el momento. Esta lucha de largo aliento significa, sacrificios muy pesados para la sociedad civil involucrada, algunos la llaman la estrategia de “lasitud” o “laxitud”, porque es una maniobra progresiva e intensa para doblegar y hacer que el adversario cometa uno o varios errores estratégicos. Los golpes a la represión se hacen con acciones callejeras combinadas, constantes y esporádicas, con acciones psicológicas en radios, prensa y redes sociales, con el fin de fatigar seriamente a los gobernantes”.“La libertad del hombre, es merecida por su inteligencia y su esfuerzo” caso contrario la lucha para defenestrar al otro, se convertirá en un “circulo vicioso” y eso no beneficia al pueblo en su conjunto;  el hombre que no haga el esfuerzo para saber a donde elige ir, continuará siendo un juguete de las fuerzas que manejan el poder y seguirá subyugado sin estar consciente; por lo tanto, no se pretenda buscar ventajas SIN OBJETIVOS CLAROS NI LIDERAZGO DEFINIDO.  ABOGADO,  DOCENTE , DIPLOMADO EN DERECHO CIVIL, MAESTRÍA: DERECHO CONSTITUCIONAL.