Política cavernaria



Se multiplican las quejas, los reproches  y acusaciones por la vergonzosa sesión de la Cámara de Diputados que aprobó la ley que abrogó el Código Penal. Los parlamentarios oficialistas se quejan porque supuestamente fueron objeto de “bullying” durante once horas, pues los opositores necesitaban regodearse por una victoria que no es de ellos, sino de la ciudadanía. Los masistas respondieron con gritos, insultos, escupitajos y todo lo que se pueda imaginar, aunque “no se entiende” (como dice el presidente) que se hubieran prestado a semejante espectáculo, siendo que ellos tiene dos tercios y saben aplicar muy bien la aplanadora para que todos levanten la mano y puedan saldar el asunto en cuestión de minutos. Si es que lo hicieron para justificar el sueldo, algunos estarán pensando en reubicarlos en la barra brava de algún equipo de fútbol. Si esa es la forma como entienden “cultura política” habrá que entender que estamos en la época de las cavernas. En ese sentido surgen amenazas desde la presidencia de la Cámara Baja de llevar el asunto a un estadio aún más primitivo.

Fuente: eldia.com.bo