Una vuelta por los faros más célebres del mundo

La atracción que ejercen los faros está vinculada con su historia, las monumentales construcciones y los paisajes que los enmarcan. Aquí, algunos de los más célebres. 

En Grecia, una vista del faro de Chania, en la isla de Creta, construido en 1595



Allá por 1880, el escritor escocés Robert Louis Stevenson decía: “cuando huelo agua salada, sé que no estoy tan lejos de las obras de mis antepasados”. El autor de “La isla del tesoro” se refería a los Stevenson, una dinastía de cuatro generaciones de constructores de faros en Escocia. Ya en esa época los faros capturaban la imaginación de artistas y escritores.

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La moderna Maritime Tower, en el puerto de Yokohama, Japón

Imaginemos un mundo sin faros, por caso un rincón de Europa, el Canal de la Mancha. En 1816 naufragaban allí 360 barcos por año, según el Lloyd’s de Londres. En el año 1800 Francia tenía 20 faros, Inglaterra unos pocos más. Otros países, ni eso. Y la mayoría eran faros de puerto.

Los faros de Rodas o Alejandría le dieron forma al mito en la antigüedad. Pero si las torres podían ser altas, la luz era débil. El faro moderno nació en 1822 cuando el francés Augustin Fresnel diseñó lentes capaces de aumentar la potencia y proyección de la luz. En 1910 había diez mil faros en el mundo equipados con los lentes de Fresnel, cuenta la experta Theresa Levitt en su libro sobre el tema.

Pigeon Point, ubicado en la bahía de San Francisco, Estados Unidos, es de 1872

Es cierto que hoy los sistemas de navegación por GPS hicieron obsoletos a los faros, pero hay entusiastas que quieren darles una nueva vida. Desde la década de 2000 en varios países los faros son imanes turísticos, por su historia o su ubicación geográfica. Algunos se reciclaron como hoteles pequeños. Hay instituciones dedicadas a preservarlos, como Trinity House en Inglaterra, U.S. Lighthouse Society en Estados Unidos, Phares de France en Francia, entre otras.

El faro argentino de Punta Delgada, en la Península Valdés

Lo que sigue es una tentativa de nombrar faros inolvidables. Una lista siempre incompleta, a cuenta de la fascinación que provocan.

JOSÉ IGNACIO (URUGUAY)

Cuando se inauguró, en 1877, José Ignacio era una zona casi inaccesible, hoy es el corazón de un exclusivo balneario uruguayo situado a 30 km de Punta del Este. La torre de piedra de 25 metros de altura con tres aros pintados de blanco y la cúpula de franjas rojas y blancas, es una postal del verano. Hasta la década de 1960 el sitio era conocido por sus arrecifes y pescadores. Custodiado por la Armada Nacional de Uruguay, que permite el acceso, los 120 escalones de caracol llevan hacia una hermosa vista (www.turismo.gub.uy)

GÉNOVA (ITALIA)

El primer faro se hizo sobre las rocas de Capo di Faro en 1128, pero la torre que hoy domina el puerto de Génova data de 1543. Su estructura de ladrillos, con 77 metros de altura, es la más alta del Mar Mediterráneo. En 1639 lo rodeó una muralla de 20 km de extensión y fortificaciones, que hoy alojan un paseo marítimo y el Museo della Lanterna, donde se relata la historia de la ciudad. Por caso, se dice que Antonio Colombo, tío de Cristóbal Colón, fue uno de los guardafaros en 1449. Los turistas pueden acceder al faro: eso sí, son 172 escalones (www.lanternadigenova.it)

El faro de Génova con su torre, existe desde el año 1543

PIGEON POINT (ESTADOS UNIDOS)

Sobre acantilados en un extremo de la bahía de San Francisco, California, el faro de Pigeon Point ilumina las aguas del Pacífico desde 1872. Situado a 8 km de Pescadero, este faro de 35 metros de altura, con su torre pintada de blanco y su clásica linterna de lentes Fresnel, tiene un hotel a sus pies. Allí estaba la casa del guardafaros, ahora hay un telescopio para ver las estrellas (ww.hiusa.org/hostels/california).

EDDYSTONE (INGLATERRA)

El faro de Eddystone, ubicado mar adentro a unos 19 km del puerto de Plymouth, en el sudoeste de Inglaterra, es uno de los más famosos del mundo por su historia y los desafíos que planteó su construcción. Se hizo cinco veces. Está asentado sobre las rocas Eddystone Rocks, el terror de los marinos que entraban al Canal de la Mancha desde el océano.

La versión del faro de Eddystone que data del año 1759 puede verse hoy en la ciudad de Plymouth, fue trasladada allí desde el mar a fines del siglo XIX

La tercera versión del faro fue construida en 1759 por John Smeaton y duró 120 años sobre aquellas rocas. Luego sus bloques de granito fueron desmontados y rearmados en Plymouth, donde hoy la torre de Smeaton -creador del arquetipo del faro moderno- es una atracción turística.

El faro que hoy está en el mar, de 49 metros de altura, es de 1882. Es el quinto faro construido en ese sitio desde 1698 (www.visitplymouth.co.uk).

La última versión del célebre faro inglés de Eddystone, ubicado mar adentro cerca del puerto de Plymouth, data de 1882 y sigue activo

CORDOUAN (FRANCIA)

Lo apodan “el Versalles de los faros”. Desde 1611, su arquitectura renacentista es un emblema en el acceso al puerto de Burdeos, en la costa atlántica francesa de Aquitania. Es el más antiguo aún en actividad en Francia y puede visitarse desde el cercano puerto de Royan o desde la comuna de Verdon sur Mer.

Ubicado en el estuario de la Gironda, 7 kilómetros mar adentro, este faro de casi 68 metros de altura exige trepar 301 escalones. Adentro hay dormitorios donde se alojó el rey Luis XV, la capilla real, la escalera monumental y salas de los guardafaros y técnicos. En 1823, el científico Augustin Fresnel instaló aquí su famoso sistema de lentes capaces de aumentar la potencia de la luz, que luego serían de rigor en todos los faros del mundo (www.phare-de-cordouan.fr)

El faro de Cordouan se hizo en 1611 y es el más antiguo de Francia, aún en actividad

PUNTA DELGADA (ARGENTINA)

Asomado al océano Atlántico sobre un acantilado de 71 metros de altura en la Península Valdés, el faro de Punta Delgada está allí desde 1905 para alertar por una saliente de rocas que las mareas disimulan. Ubicado a 70 kilómetros de Puerto Pirámides, en Chubut, el lugar dispone de un hotel que se instaló donde antes estaba la Escuela de Guardafaros y la estafeta de correos. Al pie del acantilado hay una colonia de elefantes marinos, otro de los atractivos (www.puntadelgada.com)

CAPE POINT (SUDÁFRICA)

El navegante portugués Bartolomeu Dias en 1488 lo llamó “Cabo de las Tormentas” por las cimas montañosas y el clima local. Rodeándolo, Vasco da Gama abrió una nueva ruta entre Europa e India en 1498. Entonces, el rey Juan II de Portugal decidió llamarlo “Cabo de Buena Esperanza”. El primer faro se construyó en 1859, a 238 metros de altura. Aún sigue en pie y se accede con un funicular. Arriba no faltan restaurantes y tiendas. Hoy todo pertenece al Parque Nacional Table Mountain, a pocos kilómetros de Ciudad del Cabo. El faro moderno se hizo más abajo, a 87 metros de altura, en 1914. Pero los guías siempre cuentan leyendas de naufragios, icebergs flotantes y buques fantasmas, como el Flying Dutchman (www.capepoint.co.za).

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El faro argentino San Juan de Salvamento, en la Isla de los Estados, reconstruido en 1998, inspiró a Julio Verne para su relato "El faro del fin del mundo"

Olvidado durante décadas, fue reconstruido por un grupo de entusiastas franceses encabezados por André Bronner en 1998, con el apoyo del Servicio de Hidrografía Naval. Respetando el diseño original, en la cima de Punta Laserre se alzó una caseta de madera de cedro y techo de chapas, con una fuente de luz alimentada por energía solar. El lugar es una reserva ecológica y no admite turistas, aunque en 2015 hubo un crucero organizado por la revista National Geographic (www.tierradelfuego.org.ar)

CAPE HATTERAS (ESTADOS UNIDOS)

Un millón de personas visitan cada año este faro histórico, en la costa atlántica de Carolina del Norte, cerca de Buxton. El servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos creó un Museo del Mar alrededor del faro, asentado en la isla Hatteras desde 1870. Con 269 escalones hasta la sala de la linterna, este faro pintado a rayas negras y blancas es una de las estructuras de ladrillo más altas de todo el país. La zona es conocida como “el cementerio del Atlántico” por los naufragios provocados por los arrecifes y las fuertes corrientes marinas. (www.nps.gov/caha)

Cape Hatteras, en la costa atlántica de Carolina del Norte, Estados Unidos

TORRE DE HÉRCULES (ESPAÑA)

Situado en las costas de Galicia, este faro de estilo neoclásico ilumina la entrada del puerto de La Coruña desde 1791 con una torre de 57 metros y 234 escalones, que data de la época del rey español Carlos III. La Torre de Hércules se levanta sobre las ruinas de un faro romano de la época del emperador Trajano, hacia el año 98 de la era cristiana.

Una leyenda cuenta que Hércules degolló en este lugar al gigante Gerión y sobre su cabeza puso una antorcha, luego sería el primer faro de la zona. La Unesco lo declaró “Patrimonio de la Humanidad” en 2009. Se cree que es el faro más antiguo del mundo que aún sigue en actividad. (www.turismo.gal)

En un extremo de Galicia, en España, el faro de la Torre de Hércules

FORT AGUADA (INDIA)

Sobre el Mar Arábigo y la desembocadura del río Mandovi, cerca de Candolim, en el estado de Goa, se levanta la más antigua fortaleza portuguesa de India. Fort Aguada se construyó en 1612 y es un vasto complejo militar coronado por un faro que data de 1864.

No es posible acceder al interior pero sí tomar fotografías del lugar. Al borde del acantilado donde está la fortaleza hay otro faro, más moderno, que permite la entrada. En cualquier caso, la vista es espectacular. Fort Aguada es una de las grandes atracciones turísticas en Goa y escenario de películas filmadas en India (www.goa-tourism.com).

CASTILLO DEL MORRO (CUBA)

Este faro de 25 metros de altura es un monumento histórico que se remonta a la época del virreinato español en Cuba. Está ubicado entre las murallas del Castillo de los Tres Reyes Magos del Morro, construidas en 1630, que custodian la entrada de la bahía de La Habana. En 1845 se agregó el faro, gran ejemplo de arquitectura militar renacentista en el Caribe español. La fortaleza, conquistada por Inglaterra en 1762, aloja el Museo Marítimo. Se conservan los cuarteles militares y cañones. El faro está abierto al público (www.infotur.cu)

En la ciudad de La Habana, Cuba, el faro del Castillo del Morro, del año 1630

MACAO (CHINA)

En la colina de Guia, que domina la ciudad china de Macao, los conquistadores portugueses construyeron una fortaleza entre 1622 y 1638. En 1865 se agregó el faro, que aún funciona y está situado junto a la iglesia Nuestra Señora de Guia, a más de 90 metros de altura. El sitio de la Guia Fortress (la fortaleza de Guía) y su particular entorno integran el casco histórico de Macao. La Unesco lo designó Patrimonio de la Humanidad en 2015. (www.secretmacau.com)

CAPE BYRON (AUSTRALIA)

Frente a la gran bahía Byron, en el extremo oriental de la costa del estado de Nueva Gales del Sur, el faro Cape Byron es patrimonio australiano desde que se inauguró en 1901.

En Australia, el romántico faro de Cape Byron

Situado en un parque nacional y vecino de la ciudad de Byron Bay, el lugar incluye un hotel y museo marítimo. Este faro ubicado ante los arrrecifes de Julian Rocks tiene en sus alrededores casi 40 km de playas. Y un entorno natural donde abundan las tortugas marinas, delfines y ballenas (www.national-parks.nsw.gov.au/cape-byron-lighthouse).

TRAVEMÜNDE (ALEMANIA)

El puerto de Lübeck es clave en el norte de Alemania, sobre el Mar Báltico. Por eso desde 1539 existe el faro de Travemünde, el más antiguo del país. Su torre de ladrillos de 31 metros de altura se remodeló en 2004 para alojar un museo marítimo que guarda testimonios de la tecnología e historia de los faros alemanes.

Al trepar los 142 escalones de la torre se llega a la lámpara incandescente del faro, aún funciona. Allí se ve bien la bahía de Lübeck y el casco histórico de lo que hoy es el barrio de Travemünde. El lugar es conocido por sus playas desde 1802 y para algunos tiene un ambiente evocador de Saint Tropez. El escritor Thomas Mann, nativo de Lübeck, ya lo nombraba en 1901 en su conocida novela realista “Los Buddenbrooks”.(www.leuchturm-travemuende.de)

LINDESNES (NORUEGA)

En el extremo sur de Noruega, en el Skagerrak, allí donde se topan con furia las aguas del Mar del Norte y el Mar Báltico, se levanta el faro de Lindesnes. Su nombre significa “donde la tierra se hunde en el mar”. El faro actual es de 1915 pero el primero se construyó allí ya en 1656.

En Noruega, el faro de Lindesnes

La linterna del faro Lindesnes aún funciona, es que el itinerario por el Skagerrak es la ruta comercial clave del norte de Europa, desde la época medieval. Pero el faro es también hoy un museo marítimo y un pequeño hotel. La sirena para la niebla, por caso, es celebrada con un festival en verano.(www.lindesnesfyr.no)

El faro de Cap Spartel, en Marruecos

CAP SPARTEL (MARRUECOS)

A unos 14 km al oeste de Tánger, en Marruecos, el romántico faro de Cap Spartel alumbra desde 1864 la costa africana bañada por el Océano Atlántico. Ubicada sobre la entrada sur del Estrecho de Gibraltar, la torre que hoy vemos es de estilo morisco. Se hizo en 1884 y se inspira tecnológicamente en los faros franceses. Se modernizó en 1931 y no está abierto al público. Pero es uno de los grandes atractivos de Marruecos y en los alrededores hay jardines y sitios para gozar de la espléndida vista. (www.officetourismemaroc.com/ monument/Cap-Spartel)

INFORMACIÓN

Faros de Francia: www.pharesdefrance.fr

Faros de Inglaterra: www.trinityhouse.co.uk

Faros de Estados Unidos: www.uslhs.org

Faros de Australia: www.lighthouses.org.au

Hoteles en faros: www.bookalighthouse.com

Visitas virtuales a faros de Europa: www.coastlight.net

Faros para ver en la costa de la provincia de Buenos Aires y en la Patagonia

A veces los turistas que pasean por el Canal de Beagle frente a la ciudad de Ushuaia creen ver en Les Eclaireurs -sobre los islotes del mismo nombre- el mítico Faro del Fin del Mundo, pero realmente no es así. El faro que inspiró a Julio Verne está en la Isla de los Estados, separada de la Tierra del Fuego por los 24 km del agitado Estrecho de Le Maire.

Les Eclaireurs, otro famoso faro argentino, ubicado en el Canal Beagle a pocos kilómetros de Ushuaia.

En cambio Les Eclaireurs, esa torre con rayas rojas y blancas que se eleva a casi 23 metros sobre el mar, nació en 1918. Cerca están los restos del buque “Monte Cervantes”, que naufragó en 1930. El nombre, Les Eclaireurs, fue idea de la expedición francesa de 1882 liderada por Luis Martial.

Hay más de 60 faros en las costas argentinas, al menos desde la bahía Samborombón en la provincia de Buenos Aires hasta el extremo sur de Santa Cruz, donde está el faro de Cabo Vírgenes. Todos ellos dependen de una institución creada hacia 1880, el Servicio de Hidrografía Naval de la Armada (www.hidro.gov.ar). En la página web del SHN se informa en detalle sobre cada faro.

En 2004 el faro de Cabo Virgenes cumplió cien años. Es una torre metálica de 26 metros de altura, a sus pies hay un museo que cuenta la historia del lugar. El cabo fue descubierto por el navegante Magallanes en 1520, tiene cerca la reserva faunística donde viven miles de pingüinos magallánicos.

Una vista nocturna del faro bonaerense de Claromecó, construido en 1922

En la provincia de Buenos Aires hay faros cuyos nombres evocan el verano. Claromecó, con su torre de 54 metros de altura en esa playa del partido de Tres Arroyos, se hizo en 1922 para señalizar los riesgosos bancos de arena de la zona. El faro Recalada es un paseo obligado en el balneario de Monte Hermoso, su torre metálica de 67 metros está al borde del arroyo Sauce Grande desde 1906 y no falta allí un museo naval. También hay un museo en el faro de Punta Mogotes, antigua postal de Mar del Plata desde 1891.

A unos 30 km de Villa Gesell se levanta desde 1916 el faro Querandí, que atrae veraneantes que lo buscan entre los médanos. Y en la zona de la bahía Samborombón, desde 1892 está en pie el faro San Antonio, custodio de la reserva ecológica de Punta Rasa y sus miles de aves migratorias.

Fuente: clarin.com