Estudiantes. La falta de tiempo, de dinero, de identificación con la carrera y otras más son las causas más frecuentes. Las diferentes casas de estudios superiores se pronunciaron al respecto.
La deserción estudiantil universitaria es una problemática con implicaciones sociales, institucionales y personales muy importantes. El estudiante no puede con el peso de su entorno lo cual se le convierte en un obstáculo hacia sus metas que se planteó y muchos de ellos no logran alcanzar el éxito que deseaban. Sin embargo, existe un pequeño porcentaje que logra culminar sus estudios, no en el tiempo requerido, pero se gradúan.
Las universidades lidian con el problema. En muchos casos en la medida que el estudiante está avanzando en su carrera presenta algunos problemas como ser: En el nivel social contribuye a perpetuar el círculo de la pobreza y aumentar el desempleo; en el nivel institucional va de los índices de eficiencia y calidad y disminuye los ingresos provenientes de matrículas; en el ámbito personal implica no solo la gestación de personas con sentimientos de frustración y fracaso sino que limita las ventajas que trae la educación para el desarrollo e inserción social de cualquier individuo. En la universidad estatal cada año son más de 20 mil nuevos ingresos de los cuales la mitad se queda en medio camino y solo unos pocos logran matricularse.
Por su parte, en las universidades privadas los jóvenes desertan de sus carreras los primeros semestres, o deciden cambiarse a otra asignatura porque no tenían una buena orientación.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Las casas de estudios superiores piden a los colegios políticas vocacionales con la finalidad de equilibrar y ofrecer a los estudiantes motivación para mantenerse en sus estudios y superar obstáculos que pueden impedir su formación profesional. La socióloga Guadalupe Ábrego, dijo «los maestros deben ser más flexibles con los estudiantes y dejar de ser el que dicta su clase y se va para convertirse en el centro de atención, siendo amigo del estudiante y apoyarlo».
Situación de las universidades en Bolivia. La gran parte de las casas de estudios superiores no poseen una buena infraestructura o no tienen el ambiente apropiado para brindar un ameno estudio al universitario.
Algunas están en crisis económicas, otras se encuentran con escasos medios para realizar la parte práctica de las carreras, tanto las estatales como privadas son las que sufren de estos problemas. En cuanto a la transmisión de conocimientos en las universidades, tanto en los programas de licenciatura son principalmente la repetición mecánica de libros texto y teorías convencionales que los jóvenes están cansados de escuchar. Universitarios dicen que los docentes siguen expresando los mismos postulados teóricos y repitiendo los mismos contenidos que hace décadas, cuando ellos mismos eran estudiantes.
Petición de los estudiantes. Se consultó a varios jóvenes de las diferentes facultades sobre qué es lo desean o cómo quieren que sea la educación y muchos manifestaron y estuvieron de acuerdo con que las universidades presenten más infraestructuras, laboratorios y aulas completas para realizar sus prácticas (medicina,bioquímica,odontología,etc). Otros sugirieron ambientes abiertos para que puedan apreciar la naturaleza y poder realizar sus tareas al aire libre.
La voz de un experto. Para el pedagogo Álvaro Puente, el problema de la deserción universitaria radica ante todo en la falta de vocación para estudiar la carrera por la que han optado, pues asegura que gran parte de los estudiantes y profesionales alcanzan el éxito superando estos obstáculos.
A este problema le suma «una falta de oferta de carreras técnicas».
«Hay estudiantes que no nacen para lo que la sociedad lo quiere hacer, sino técnicos y artistas, la gente no encuentra lo que busca o para lo que sirve, soportan pero no es lo suyo por eso a la primera dificultad abandonan», señaló a tiempo de sugerir la creación de espacios que promuevan este tipo de formación, por lo menos en el departamento.
Evidencia empírica. Se ha demostrado a través de un estudio realizado por el Boletín del Programa de Investigación Estratégica En Bolivia, que las personas que obtienen un título universitario no solo obtienen beneficios económicos (mayores tasas de retorno) sino que, por ejemplo tienen parejas con mayor formación, matrimonios más estables, son consumidores más eficientes y con mayor probabilidad de adoptar los nuevos productos y tecnologías. Respecto a sus hijos, éstos tienen mejor rendimiento escolar, mayor probabilidad de alcanzar educación universitaria y existe menor probabilidad de que desobedezcan la ley.
36 Por ciento
De los estudiantes logran matricularse, según datos del INE.
Jóvenes Latinos no culminan sus estudios
El gran desafío educativo en América Latina es combatir la alta deserción universitaria. Hoy existen más de 20 millones de estudiantes que asisten a las más de 10 mil instituciones, las cuales ofrecen más de 60 mil programas de formación, según los hallazgos del estudio Momento Decisivo: La Educación Superior en América Latina, del Banco Mundial. Muchos de esos nuevos estudiantes que ingresaron al sistema educativo tienen escasa preparación académica. Lo cual también explica por qué abandonan sus carreras.
Pese a que el número de estudiantes de educación superior aumentó drásticamente en la última década, solo la mitad ha podido llevarse el título a casa.
Problemas Financieros
Es la principal señal de auxilio del estudiante y uno de los principales productores de deserción. Se deben normalmente por la pérdida de empleo de quien está a cargo de pagar la universidad (ya sea el mismo estudiante, un padre o apoderado).
Pobre preparación escolar
Aunque las universidades están haciéndose cargo de deficiencias por parte de los estudiantes cuando provienen del colegio, en áreas como lenguaje y matemáticas, algunos alumnos llegan al punto en el que se sobrecargan de trabajo, por lo que dejan sus estudios.
Carrera equivocada
Cualquier profesor universitario verá dos tendencias: la carrera no cumplió con las expectativas del alumno, o no era la primera opción de carrera de ese estudiante.
Conflictos en el estudio
Muchos estudiantes que dejan la universidad tienen que trabajar mientras estudian. A menudo se les hace difícil mantenerse a si mismos, a sus familias, e ir a la universidad al mismo tiempo o tienen niños que dependen de ello.
Reprueban asignaturas
Los estudiantes pueden sentirse sobrepasados cuando repiten muchos cursos y el ramo reprobado es la norma en lugar de ser un caso aislado. Junto a la tremenda carga de trabajo surge el estrés y la motivación se reduce.
Fuente: eldia.com.bo