Los medicamentos que ingresan al país por la vía del contrabando no tienen aval y, mal usados, pueden ser mortales. En mercados, las caseras hacen de farmacéuticas para la venta ilegal sin prescripción médica.

Somníferos sin receta “Acá no vendemos esas cosas”, señala molesta otra vendedora de La Tablada al consultarle si tenía Alprazolam o Diazepan. Los nombres no le son desconocidos pero levantan desconfianza en la comerciante. Un hombre desde un puesto vecino asegura que eso se puede encontrar en las farmacias de El Alto, la Garita o en el Barrio Chino.En una farmacia oscura y pequeña en los alrededores del Cementerio, el regente señala que son fármacos que sólo se venden bajo receta. “Uno o dos puedo venderte si es urgente porque es prohibido vender así nomas. Para qué necesitas. Las pildoritas buscan esas cosas”, cuestiona.El Instituto sobre el Abuso de Drogas de EEUU define a las benzodiazepinas como medicamentos psicotrópicos que actúan sobre el sistema nervioso central. Tienen efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, anticonvulsivos, amnésicos y miorrelajantes. Una sobredosis del medicamento puede ser mortal. Alprazolam, Diazepam, Clonazepam o Lorazepam son los fármacos que las pildoritas utilizan comunmente para dopar a sus víctimas y robar sus pertenencias.“La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) recibe un promedio de tres denuncias de víctimas de pildoritas por mes, aunque en los hechos son más los casos de este tipo de delitos. Muchas personas no presentan denuncia, me imagino que es por la vergüenza”, explicó el director de la FELCC de La Paz, Jhonny Aguilera.Estos medicamentos deberían ser vendidos bajo una receta que tendría que quedarse en la farmacia para su descargo. Sin embargo, cuando estos químicos ingresan al país de contrabando, burlan el control y por tanto el seguimiento que se le da al expendio.Venta e intercambio en internet“Por cambio de tratamiento tengo tres blister de Clonazepam que quisiera cambiar por Alprazolam”, señala un anuncio en una de las páginas de Facebook dedicada la compra y venta de todo tipo de utensilios e insumos.“Me interesa, pero sólo tengo Dexametazona y Prednisona en inyectables. No son lo que buscas pero son corticoides que te pueden servir para otros problemas”, responde otra persona.Las redes sociales tienen cientos de cuentas en las que este tipo de anuncios son muy comunes para conseguir fármacos de forma ilegal y sin la mediación de un médico. Al no haber un contacto directo, la especulación en el precio y la calidad es la regla.“Busco C… por urgencia”, “llegó C…, envíos a todo el país”, “Misoprostol , consultas inbox”, son las publicaciones para conseguir las pastillas abortivas. Este medicamento es utilizado en el tratamiento de úlceras estomacales y es vendido bajo receta médica retenida.La venta legal es de un tratamiento completo (28 pastillas) y no de forma fraccionada como en el mercado informal. Los vendedores ilegales cobran hasta 250 bolivianos por cuatro pastillas.Muchos de los ofertantes dejan números para coordinar la venta vía WhatsApp y aseguran que son productos originales y por tanto efectivos. Ninguno advierte a sus potenciales clientes sobre el origen, si tiene registro sanitario o el peligro que implica el uso.“Yo te doy a 50 cada una, otros venden a 80. Dónde quieres que te entregue”, dice uno de los ofertantes al ser contactado. Su producto no tiene registro ni sello de garantía porque es de los que ingresan de contrabando. “Te estoy ofreciendo pastillas sueltas, el sello de garantía sólo vas a ver en frascos cerrados”, afirma.Pero no son los únicos productos. Aunque parece inofensiva, abunda la venta de pastillas para adelgazar, hormonas de crecimiento y anabólicos desde los 2.000 bolivianos hasta los 4.500. El uso indiscriminado de éstos puede causar problemas cardiacos y hasta cáncer de hígado.“Un medicamento de contrabando no es igual que una mercancía común y corriente. Si tenemos un fármaco adulterado o vencido puede causar serios problemas. Si los necesitamos es porque hay un mal de salud”, indicó el gerente del IBCE, Gary Rodríguez.
- Contrabando Según el estudio, en 2016 el contrabando de medicamentos, en sus diferentes formas, llegaba al 18,6% de los medicamentos consumidos en el país.
- Expendio Una encuesta del IBCE muestra que el 9% de consumidores compra sus medicamentos de los vendedores ambulantes, 4% en las tiendas de mercado y 2% por internet.
- Receta El 76% de los consumidores hace la compra por cuenta propia. Es decir por automedicación o por la costumbre de uso. Sólo el 24% restante compra los medicamentos con una receta médica.
- Ley La rendición de cuentas de Agemed de 2017 indica que se elaboró el proyecto para la nueva ley de medicamentos. Los involucrados esperan que ésta tome en cuenta el problema de la venta informal y el contrabando de fármacos.
- Controles En el mismo documento se indica que el 88% de sus actividades de vigilancia y control están concentrados en actividades relacionadas con las importaciones.
Fuente: paginasiete.bo