Diplomáticos bolivianos alertan que lo más difícil vendrá el ‘día después’


Si la CIJ ordena iniciar una ‘negociación de buena fe’, Bolivia tendrá que prepararse para un complejo juego de estrategias con Chile.Los jueces de la Corte de Justicia tienen en sus manos la decisión de obligar o no a Chile a iniciar una negociación Diplomáticos bolivianos coincidieron ayer en señalar que, el día después del fallo de la CIJ sobre la demanda marítima boliviana, Bolivia y Chile tendrán que iniciar un difícil diálogo o una compleja negociación que permita, eventualmente, resolver los centenarios conflictos pendientes entre ambos países. El problema es cómo el país piensa enfrentar ese proceso.En diálogo con EL DEBER, el ex representante permanente de Bolivia ante la OEA y la ONU Fernando Salazar Paredes advirtió de que aun en el caso de que el Tribunal Internacional de La Haya determine “negociar de buena fe”, el desafío estará en enfrentar la estrategia chilena, sabiendo qué es posible y qué puede ser probable de obtener en dicho proceso.“La negociación no es un juego de suma cero. Es muy parecido al ajedrez. Podemos programar movimientos, pero necesitamos saber qué movimiento hará nuestro contrincante”, indicó el abogado internacionalista.Para esto será fundamental prepararse para un proceso largo y difícil.“Es necesario tener los cuadros (diplomáticos) idóneos que puedan enfrentar, con conocimiento, habilidad y efectividad al adversario. No será una negociación tradicional, aquella que se basa en el regateo en la que uno gana y el otro pierde; será, más bien –y si esto no se entiende ahora, es preferible no negociar– una negociación en la que necesariamente ambas partes ganen dentro de un contexto de equilibrio de intereses”.¿Qué queremos? ¿Qué se puede?En este marco, “requerimos saber, de antemano, qué es lo que deseamos, qué es lo que es posible conseguir y qué es lo probable que logremos. En una negociación no se consigue lo que uno quiere o lo que uno se merece, se consigue lo que se puede negociar a favor de uno, sin olvidarse que existe el otro que también tiene sus intereses que están en juego. Repito, el éxito de una negociación consiste en converger en un equilibrio de intereses”.El objetivo está claro: queremos una salida soberana al Pacífico. Pero, ¿cómo hacer que eso sea posible para ambas partes? ¿Y, peor aún, que esa alternativa sea “probable”?Una salida soberana al mar tiene que ser posible para que sea probable. Sabemos lo que Chile piensa al respecto. “¿Cómo persuadirlos, en una negociación, que haya esa posibilidad y que esta se convierta en probabilidad? Este es el verdadero reto que tiene por delante el país”, remarcó el diplomático boliviano.Tres opcionesPor su parte, el excanciller Agustín Saavedra manifestó que se esperan tres opciones en el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya: el fallo nos favorece, el fallo no nos favorece o la Corte buscará una solución salomónica que se ha dado en otros casos.“Cualquiera de esas posibilidades, no es el fin del mundo”, aclaró.Profundizó su análisis que, en el caso de que haya un fallo favorable para Bolivia, “no vamos a llegar al mar mañana, como a ratos el Gobierno quiere hacernos creer”, sino que se dará la posibilidad de que ambos países se sienten a negociar y analizar una serie de propuestas.Pero si la decisión es desfavorable para el país, dijo que habrá que asimilar el resultado y se lo verá como “un eslabón más en los 140 años que llevamos sin litoral marítimo”.En el tercer caso, Saavedra señaló que habrá que estudiar la alternativa que propondrá la CIJ. Como Chile y Bolivia están unidos por un condicionamiento geográfico de 900 kilómetros de frontera, “habrá que buscar entendimientos constructivos porque será la única forma en la que pueden convivir y eso tiene que darse cuenta Chile y Bolivia”.Saavedra, quien cerró en 1978 las puertas diplomáticas en Santiago, no quiso magnificar ninguna de las políticas de Estado respecto al mar, que ocurrieron durante la historia boliviana.Explicó que Bolivia siempre tuvo una política de Estado que se fue adecuando a las circunstancias históricas de cada momento político, social, en cada etapa del país y del contexto internacional.Por ejemplo, contó que si con el abrazo de Charaña, que se dio en un contexto geopolítico donde había dictaduras militares donde se ofreció un corredor, “hoy no sé si se lo volvería a ofrecer porque las condiciones geopolíticas han cambiado”.El oficialismo está confiadoEl último excanciller de Evo Morales, Fernando Huanacuni, declaró, por su parte, que todo el equipo jurídico y político boliviano trazó una estrategia, sustentado en el derecho internacional.Por tanto, Bolivia ha iniciado un diálogo diplomático desde el inicio y en ese contexto, se va a continuar con esa misma estrategia después del fallo.“Para analizar los escenarios del posible fallo, primero hay que esperar el alcance jurídico del fallo de la Corte, que nos va a dar el parámetro de lo que va a ser el diálogo. Pero ciertamente, el pedido de Bolivia a Chile es la obligación de negociar, de acuerdo a los sucesivos compromisos de sus autoridades. Eso está muy claro”, sostuvo Huanacuni.Resaltó que la característica importante de la propuesta boliviana es velar por la integración, que sea un beneficio de ambos países, sin perdedores.Huanacuni manifestó a EL DEBER que la estrategia estatal de la demanda marítima deja varias lecciones. Primero, que hubo un sólido trabajo y defensa de la diplomacia boliviana que se ha llevado desde el inicio de la demanda. “Esa es la primera victoria diplomática porque se reconoce que hay indicios suficientes, pruebas de que hay un compromiso de Chile con Bolivia”, señaló.La segunda etapa ha sido el propio desarrollo de la demanda en su fase oral y escrita, en la cual se expusieron de manera contundente todas las pruebas después de 1904, donde Chile se comprometía de manera sucesiva a resolver un tema central que es el tema del acceso soberano al mar.Por último, el excanciller recalcó que esta decisión no solo va a marcar un tema importante, sino un hito en las relaciones bilaterales entre Chile y Bolivia, y en el horizonte de una verdadera integración de la región, por lo que la decisión de la Corte Internacional de Justicia es fundamental para América Latina.LAS POSIBLES DECISIONES DEL TRIBUNAL DE LA HAYA1.- La Corte Internacional de Justicia atiende el reclamo boliviano y dictamina la obligación de las partes a iniciar una “negociación de buena fe” que permita una solución real y concreta a la demanda boliviana de obtener una salida soberana al océano Pacífico.2.- La Corte Internacional de Justicia rechaza el pedido boliviano por considerar que no está demostrado que Chile haya establecido promesas con visos de negociación para que Bolivia tenga una salida al mar y que ambos deben respetar el Tratado de 1904.3.- La Corte Internacional de Justicia ordena el inicio de una “negociación de buena fe” entre ambas partes, pero sin la obligación de atender la demanda boliviana de lograr un acceso soberano al mar y siempre bajo la premisa de respetar el Tratado de Paz y Amistad de 1904 que estableció los límites entre ambos países.EL DEBER / Carlos Morales / M.A. Melendres