ANF accedió al relato de un policía que estuvo con el viceministro Illanes el día de su muerte.

La Paz, ANF.- Un efectivo de la Policía Boliviana reveló que el exviceministro Rodolfo Illanes fue enviado a Panduro “extrañamente” desarmado, sin custodia policial ni otras medidas de seguridad que están establecidas en protocolo.
“Extrañamente el vehículo me fue entregado sin ningún tipo de armamento, sin gases, ni chalecos propios que siempre estaban todos los días en el vehículo, solamente contábamos con dos armas, el del teniente (edecán) y mi persona, tampoco estaba ese día el vehículo escolta”, dijo el sargento Rubén Q. al Ministerio Público, en una declaración informativa a la que accedió ANF.
Rubén fue chofer de Illanes y acompañó el 25 de agosto de 2015 al entonces viceministro hasta la población de Panduro, donde finalmente la exautoridad fue asesinada por cooperativistas mineros que estaban protagonizando un bloqueo de carreteras.
Según el relato del sargento, en el vehículo oficial de Illanes siempre se llevaba dos armas largas semiautomáticas, dos chalecos antibala, dos pistolas semiautomáticas Sigsawer 9mm, equipos de comunicación y otros implementos de seguridad. “Pero ese día extrañamente no había ni armamento ni los chalecos, incluso los dos chalecos habían sido prestados”, sostuvo.
Además –agregó– que “el viceministro Illanes siempre estaba acompañado de un vehículo de escolta, de color negro”, en el que iban oficiales de su cuerpo de seguridad, pero ese día tampoco ese motorizado fue junto a la exautoridad.
El mayor Ramiro Jiménez, jefe de Seguridad del Ministerio de Gobierno, debió hacer cumplir los protocolos de seguridad.
Illanes fue a Panduro a mediar en el conflicto de los cooperativistas. Primero se trasladó a la ciudad de El Alto y en la zona de Senkata “empezó a renegar” porque los uniformados ya tenían que estar en Panduro.
En ese momento, pidió a su chofer que lo lleve a la carretera a Oruro y en el vehículo también estaba su edecán (teniente Iván Yuri Linares). Al llegar a la localidad de Konani, Illanes se percató que las carreteras estaban totalmente bloqueadas.
En un principio quería enviar a su edecán a realizar un “recorrido en terreno” y verificar qué cantidad de mineros estaban bloqueando. Sin embargo, volvió a renegar porque Linares estaba de uniforme e iba a ser reconocido fácilmente. Entonces, decidió enviar al chofer.
Mientras el chofer fue a cumplir con la tarea encomendada, Illanes fue secuestrado por los cooperativistas y conducido al cerro Pukara, escoltado por una camioneta blanca donde iban mineros.
El chofer aún no estaba enterado del hecho hasta que recibió una llamada telefónica de la capitán Lesly Condarco (jefa de Seguridad de Illanes), quien –según su versión– primero le ordenó verificar la zona y luego ponerse a buen resguardo.
Posteriormente llegaron más efectivos policiales a bordo de vehículos y motocicletas, el chofer se sumó al grupo y el entonces Director de Régimen Interior y Policía, José Luis Quiroga, le habría ordenado subir al vehículo escolta.
Horas después Illanes fue asesinado en el cerro Pukara por los cooperativistas mineros y su cuerpo fue abandonado en la carretera.