Robo. Los delincuentes intentaron asfixiarlo para quitarle su taxi. La víctima pidió auxilio y junto a vecinos redujeron a uno.
Ref. Fotografia: Recuperado. Los delincuentes no pudieron llevarse la vagoneta encunetada.
Un taxista afrontó a tres delincuentes que se hicieron pasar de pasajeros con la finalidad de arrebatarle su vagoneta la noche del jueves, en la avenida Arroyito del Plan Tres Mil. Según el director de la Dirección de Prevención de Robo Contra Vehículos (Diprove), Eduardo Vargas Lema, el conductor de nombre Franklin se encontraba circulando por el sector del Plan cuando tres individuos lo hacen detener para que los traslade hasta el final de la avenida Arroyito. La víctima recordó que uno subió a su lado y los otros dos en la parte trasera y entre ellos conversaban de sus actividades. Llegando casi a destino, es sujetado del cuello por los antisociales que lo comienzan a agredir dentro su cabina. Vargas señaló que el taxista de nombre Franklin como pudo opuso resistencia y arrancó para luego encunetarse en una calle con barro donde logró pedir auxilio.
Hay un detenido. Los vecinos del lugar, alarmados por sus gritos, salieron en su auxilio y lograron reducir a un sospechoso mientras los otros dos escaparon corriendo. En la requisa a una mochila que cargaban los delincuentes se encontró un cuchillo y cables con los cuales intimidaban a los choferes. «En el forcejeo, los delincuentes trabuscaron los bolsillos del conductor y se llevaron del taxi lo que pudieron», dijo Vargas que hizo entrega del motorizado a la víctima. La autoridad resaltó que con la declaración del aprehendido, de quien no se reveló su identidad aún, se ha podido identificar al resto de los antisociales entre quienes se encuentra un menor. La víctima presentó algunas lesiones provocadas en el enfrentamiento.
2 individuos
vinculados al asalto se encuentran prófugos.
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Punto de vista
'Cómo se debe reaccionar ante un asalto'
El peor enemigo de la seguridad es la idea de que “a mí nunca me sucede nada”, para descubrir la vulnerabilidad propia se debe pensar como si usted fuera el delincuente, ningún plan de protección funciona si no hay supervisión y control, conceptos como “pensé, creí, supuse, deduje”, no son admisibles; en seguridad todo se debe verificar.
El plan es más eficaz si se hace énfasis en lo que hace falta o en las debilidades más que en las fortalezas que tengamos, toda seguridad visible es vulnerable; el éxito de todo plan de protección depende en gran parte de que el delincuente no sepa qué cartas se tienen bajo la manga, el delincuente solo actuará en la medida en que se le dé la oportunidad de hacerlo, somos tan vulnerables como lo permitamos, se debe tener un plan alterno por si falla o es superado el primero, la seguridad no ofrece protección absoluta, pero debe como mínimo conseguir los siguientes resultados; dificultar la acción delictiva, retardarla, detectarla, localizarla, impedir el libre desenlace del ladrón. El delincuente no quiere ser expuesto o descubierto, siempre hace una preselección de las víctimas, siempre irá a escoger al más fácil, al más desprevenido. Un asalto o toma de rehenes es una situación crítica, cualquier circunstancia puede desencadenar una tragedia, por lo tanto, lo más seguro es que esta situación crítica dure lo menos posible, dicho de otra forma, cuanto más rápido se vaya el delincuente más rápido se estará a salvo.
A su vez, todas las personas ante situaciones críticas tienen reacciones distintas, tanto las víctimas como los criminales, por lo tanto no hay recetas infalibles.
Saúl Salazar
Jefe de la Felcc de Warnes
Fuente: eldia.com.bo
