Sólo en 2015, Bolivia perdió $us 1.528 millones en exportaciones, y $us 1.834 millones en importaciones. El principal efecto es el costo del transporte.Las pérdidas por el enclaustramiento marítimo que soporta Bolivia desde 1879 son millonarias, sólo en los últimos 10 años, alcanzan a 33 mil millones de dólares.El estudio denominado “La mediterraneidad como determinante del flujo comercial bilateral”, realizado por el economista Rodrigo Alfonso Burgoa Terceros y publicado en la Revista Latinoamericana de Desarrollo Económico (LAJED por sus siglas en inglés), señala que las pérdidas debido al enclaustramiento representan, en promedio, el 11,7% de su Producto Interno Bruto (PIB), en el período analizado, de 2006 a 2015.Sólo en el año 2015, el enclaustramiento marítimo de Bolivia se relaciona con una pérdida de 1.528 millones de dólares en exportaciones, y a una pérdida de 1.834 millones de dólares en importaciones.El estudio explica que el impacto negativo de la mediterraneidad sobre el comercio de los países es conocido desde el siglo XVIII con los trabajos del famoso economista escocés Adam Smith. El término que se utilizaba entonces era el costo de “travesías de frontera”.Los costos de la mediterraneidad se refieren a la dependencia de los países sin acceso a un puerto soberano respecto a los países por los que su comercio transita. A esto, se añade varios factores que inciden en que las transacciones comerciales sean más o menos costosas: la distancia entre países, el compartir una historia colonial común, ser participantes de una zona comercial, compartir fronteras comunes, entre otras circunstancias.Señala que el principal efecto de la mediterraneidad se da mediante los denominados costos de transporte. Todos los estudios planteados hacen referencia, de manera explícita o tácita, a esta variable que tiene impacto directo sobre el flujo comercial de un país sin acceso al mar.La investigación, que está publicado en la revista N° 30 de LAJED, de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”, calcula la cifra de los costos económicos de la mediterraneidad para Bolivia, utilizando un modelo econométrico que controla los factores ya mencionados. La revista será presentada el 6 de noviembre.El autor explica que el estudio analiza las principales variables que explican el comportamiento del flujo comercial bilateral. Se pone especial énfasis en la mediterraneidad, una variable geográfica que caracteriza a casi el 25% de la totalidad de los países en el mundo.Mediante la construcción de un panel de datos compuesto por 10.712 flujos comerciales bilaterales correspondiente a 104 países en el período 2006-2015, se contó con 107.120 observaciones. A partir de dicho panel, se realizó la estimación en el marco de la ecuación de gravedad.Burgoa encuentra que en promedio la mediterraneidad reduce las importaciones de países mediterráneos en 15%. En el caso particular de Bolivia entre los años 2006 y 2015, Burgoa encuentra que el costo de la mediterraneidad pudo haber estado entre 11,7% y 13% del PIB, correspondiente a la suma de las pérdidas en términos de exportaciones e importaciones, como muestra la tabla (ver gráfico).
Estas cifras brindan una justificación económica para buscar arreglos comerciales que permitan a Bolivia mayor independencia en relación a circunstancias externas y elegir socios comerciales que ofrezcan mejores condiciones para el flujo comercial. La investigación deja en claro la existencia de una desventaja comparativa de Bolivia para lograr un desarrollo por medio del sector externo, lo cual pone una mayor presión por lograr ventajas competitivas en los sectores exportadores. El valor agregado incorporado en dichos productos debe compensar los mayores costos de comerciarlos.Concluye que el obtener nuevamente su condición marítima –pese al fallo adverso en la Corte Internacional de Justicia– llevaría a Bolivia a jugar en el mercado mundial sin desventajas de las que es víctima en la actualidad.Bolivia, enclaustrada 139 añosBolivia nació con 400 kilómetros de costa sobre el océano Pacífico en 1825. Tras una invasión y luego de una guerra declarada por Chile, en 1879, este país se adueñó de Antofagasta y dejó al país sin acceso soberano al mar.Hace 139 años que Bolivia no ha cesado de buscar, sin éxito, toda forma posible para que Chile le devuelva su condición de país costero. La última demanda presentada contra Chile en 2013 ante la Corte Internacional de Justicia tampoco tuvo éxito, pues 12 jueces fallaron en favor de Chile y sólo tres respaldaron la demanda boliviana.
En el mundo, hay 44 países mediterráneos, incluyendo un caso sui generis, como es el Estado del Vaticano.Otro punto que se debe destacar es la localización de los países mediterráneos y enclaustrado. De los 45 países, más de la mitad se encuentran en los continentes de Europa y África, 17 y 16, respectivamente. Asimismo, 10 países mediterráneos están ubicados en Asia y tan sólo dos en América, Paraguay y Bolivia. Fuente: paginasiete.bo