Mei Yun quiere ser la primera miss Bolivia de ascendencia asiática

ALEJANDRA ARNEZALEJANDRA ARNEZ



Espontánea, divertida y su particular conformación étnica la hacen particularmente hermosa. Ella es Mei Yun Wen Justiniano, una chica de 16 años con una carrera de reina de belleza ascendente; lleva cinco coronas de belleza y aspira a convertirse en miss Bolivia.

A los cinco años pidió que la inscriban en clases de modelaje y a los 13 se inició en los certámenes de belleza. Desde entonces fue reina de la Integración Infantil 2014, modelo Teenager Bolivia 2015, miss Intercolegial Bolivia 2016, miss Santa Fe 2018 y será la reina del Carnaval de Santa Fe, el pueblo natal de su madre, en 2019.

En febrero, la comparsa Picarosos le pondrá la corona de las carnestolendas. Ese día habrá una fiesta para todo el pueblo y Mei lucirá espectacular en un vestido hecho por Design Malala.

“Será mi primera vez como reina de una comparsa. Estoy muy agradecida con los comparseros y con el pueblo, que se esfuerzan por lograr que las tradiciones perduren en el Carnaval y que se festeje sanamente”, contó Mei.

A paso firme

Sus rasgos asiáticos y su soltura ante cámaras le han abierto muchas puertas. Hace unos días fue invitada por Unitel para interpretar a la ‘chinita coqueta’ que le jugó una broma al ‘chinito amoloso’ de La Batidora. ¿La veremos más seguido? Pronto lo sabremos.

Mei disfruta ser miss y por ello desea participar en el Miss Santa Cruz y en el Miss Bolivia. “Sería una digna representante, tengo las ganas y me estoy preparando desde pequeña. Además sería la primera mujer de ascendencia asiática en llevar las coronas más importantes del país”, expresa.

Con el título, ella asegura que impulsaría campañas sociales. Sueña con crear una fundación para ayudar a niños en situación de calle y adultos mayores que, según ella, son los sectores más vulnerables de la sociedad.

Aunque aún le falta un año, al graduarse del colegio Río Nuevo, estudiará Comunicación Social, para incursionar en los medios, o Sicología, y así explotar su sensibilidad.

Orgullosa

Desde que tiene uso de razón, su padre, Jaime Wen, de origen chino, le inculcó parte de su cultura. Mei entiende el idioma y en su casa practican la ceremonia del té, una de las más famosas de China.

Aunque Mei tiene cercanía con las costumbres de China, nunca visitó la tierra de sus ancestros y sueña con viajar para conocer a su familia paterna.

Fuente: sociales.com.bo