Silenciosa diabetes

Renovada campaña. Las cruzadas anteriores se enfocaron en el cuidado de los ojos, en los niños y adolescentes y en la forma de apoyar a las personas desfavorecidas y vulnerables. Este año, la mirada integral es a la familia. La estrategia se extenderá durante dos años



EL DEBER

A Consecuencias. Es posible evitar los problemas renales, la ceguera, el accidente cerebrovascular, la enfermedad cardiaca y la amputación con el trabajo de prevención

sí como existe el listón rojo, que es el símbolo de la lucha contra el sida y el apoyo a los portadores de VIH, y el listón rosa, de respaldo a la lucha contra el cáncer de mama, existe el círculo azul, contra la diabetes.

La diabetes es una pandemia que solo puede ser enfrentada con la ayuda de todos. Por eso se escogió el azul, que representa el cielo que une a las naciones y que es, además, el color de la bandera de Naciones Unidas. El círculo es, para muchas culturas, un símbolo de salud y vida.

Según la Fundación para la Diabetes, que trabaja en España, 160 países trabajan para aumentar la conciencia sobre la diabetes, incluyendo niños y adultos afectados por esta enfermedad, profesionales sanitarios, personas con poder de decisión y medios de comunicación.

Hoy, por ejemplo, la revista Para Ellas de EL DEBER ha organizado una carrera en la Villa Olímpica, que empieza a las 7:00. Hay un pequeño aporte para los pacientes que están en condición crítica.

El miércoles 14, cuando se celebre el Día Internacional contra la Diabetes, se realizará una charla en el hotel Cortez, a cargo de varios especialistas.

Uno de ellos es Douglas Villarroel, ejecutivo electo de la Federación Internacional de Diabetes. Aunque se ha destinado un día aprobado por Naciones Unidas, en realidad todo noviembre es el mes de la conciencia sobre este problema.

Reflexión de dos años

El tema para el Día Mundial de la Diabetes 2018 y 2019 es Familia y Diabetes. Se ha elegido un marco de tiempo de dos años para alinear mejor la campaña por esta fecha con el plan estratégico actual de la Federación Internacional de la Diabetes, y facilitar la planificación, el desarrollo, la promoción y la participación.

Los materiales y las acciones que IDF desarrollará durante los dos años de la campaña tendrán como objetivo aumentar la conciencia del impacto que la diabetes tiene en la familia y la red de apoyo de los afectados.

También busca promover el papel de la familia en la gestión, cuidado, prevención y educación de la diabetes.

“No estamos mejorando. Aunque la percepción es que hay más carreras y se habla más de alimentación sana, los números y la afluencia de personas enfermas con trastornos relacionados con estilos de vida son mayores. Las complicaciones son cada vez peores y llevan a la incapacidad a las personas que la padecen”, dice Douglas Villarroel.

“Hay demasiado por hacer. Se está dando preferencia al cemento y no a la calidad de vida, a la salud. Se da preferencia a obras que tienen que ver con ganar votos, en otras áreas que compensan emocionalmente a las personas, pero no a la salud, que afecta a las familias y a la sociedad”, dice.

Según el Atlas de Diabetes, un informe que publica la Federación, para el año 2025 los costos sanitarios se situarán entre 213.000 y 396.000 millones de dólares. La cifra de afectados pasará de los 194 millones actuales a 333 millones en el año 2025.

Se espera que más de 75% de los casos se registren en los países en vías de desarrollo, debido a los rápidos cambios culturales y sociales y a la creciente urbanización.

Además, los casos de tolerancia empeorada a la glucosa, con una cifra estimada de 314 millones, darán alas a la epidemia de diabetes. Asimismo, se viene observando que la diabetes tipo 2 afecta cada vez más a niños, debido a la creciente incidencia de la obesidad.

“Como médicos atendemos al individuo; hacemos el cambio en la vida de la persona, pero los políticos pueden hacer cambios para miles. Pueden llegar a hacer cambios que hagan la diferencia. Esos cambios no son tan costosos como el costo de la enfermedad”, dice Villarroel.

Ejercicio y glucosa

Bajar de peso, comer saludablemente y hacer actividad física son tres claves para evitar esta enfermedad. Sin embargo, desde los poderes públicos no se promueve activamente -protesta el especialista Villarroel- que la gente acceda a programas gratuitos de actividad física, o a programas de nutrición.

Se conoce poco acerca de los beneficios del ejercicio para la persona con diabetes. Serafín Murillo es asesor en nutrición y deportes de la Federación de Diabetes. Recomienda que la actividad física de la persona con diabetes se debe basar en el denominado ejercicio aeróbico. “Se puede elegir cualquier tipo, como caminar, correr, ir en bicicleta, nadar, remar e incluso bailar”, dice.

El ejercicio aeróbico se basa en el movimiento continuo de los músculos, durante periodos de tiempo largos. Se relaciona con un alto consumo de glucosa, por lo que suele ser el ejercicio más hipoglucemiante.

“Para que proporcione los resultados esperados debe superar los 150 minutos a la semana, repartidos en días alternos o mucho mejor, a diario”, recomienda. Sería suficiente con realizar cinco días a la semana unos 30 minutos de actividad o 50 minutos si solamente se reparte en tres sesiones semanales.

Un factor importante es la intensidad a la que se realiza el ejercicio aeróbico, dice el especialista. Una intensidad demasiado baja podría no ser suficiente para conseguir efectos beneficiosos, mientras que una intensidad demasiado elevada podría provocar lesiones u otros efectos no deseados.

Es posible -explica- controlar la intensidad mediante la medida de la frecuencia cardiaca, la cual se puede medir con el uso de un aparato (pulsómetro) o contando directamente los latidos por minuto.

Se recomienda una intensidad de trabajo de alrededor el 55 al 70% de la frecuencia cardiaca máxima. Esta intensidad indica que el ejercicio se realiza a moderada intensidad.

También se puede utilizar el denominado test del habla. Cuando se realiza una actividad como caminar, correr o ir en bicicleta, la intensidad moderada es aquella que permita hablar, perdiendo ligeramente la respiración, mientras se realiza la actividad.

Además del ejercicio, una nutrición adecuada es clave.

El descuido ha hecho que una de cada dos personas actualmente viva con diabetes no diagnosticada. Grave síntoma.

Fuente: eldeber.com.bo