Lupe Cajías, cuatro décadas de contar historias y curiosear por el mundo La periodista Lupe Cajías. Foto: ANFNo tener una plena libertad baja la calidad, cada vez hay menos oportunidades de hacer periodismo de investigación, de profundidad en el país”, expresa.Contadora de historias, curiosa y hasta “chismosa”, así se define, la periodista, historiadora y escritora María Guadalupe (Lupe) Cajías de la Vega que ganó el Premio Nacional de Periodismo 2018 que anualmente otorga la Asociación Nacional de Periodistas de La Paz (APLP), y recientemente, también, conmemoró cuatro décadas de trabajo periodístico.“Soy una contadora de historias, pero al mismo tiempo soy una persona curiosa. Siempre me ha gustado saber el por qué y para qué de todo lo que observo. (Por eso) la profesión de periodista e Historia porque me permite indagar cualquier tema, desde lo que veo caminando por las calles”, relata a ANF.Cajías incursionó al mundo del periodismo a sus 14 años, cuando su papá le obsequió un libro. Desde ese momento, su pasión por contar y escribir historias no paró. Estudió en Bogotá, Colombia y La Paz.“Yo empecé a trabajar como periodista haciendo una especie de pasantía con Daniel Samper, columnista famoso de El Tiempo de Bogotá”, recuerda orgullosa.Revela que se desempeñó como reportera de calle, directora, corresponsal y productora. Dice que durante esa labor vivió experiencias inolvidables tanto en el territorio nacional e internacional.“He tenido experiencias algunas más peligrosos que otras, por ejemplo, en noviembre de 1879. Viví un golpe sangriento y violento, cuando los paramilitares comenzaron a disparar contra las oficinas de la Central Obrera Bolivia (COB) yo me metí debajo de la mesa de Lechín y había balazos por todo lado. En ese momento me di cuenta que los mineros se mantuvieron tranquilos, como si nada pasase. Los balazos nos rozaban, al siguiente día entré, pero ya no me escondí”, asegura.Relata que también participó en la cobertura de la guerra de Centroamérica, en ese entonces trabajaba para dos medios internacionales, EFE y Prensa Latina y hacía corresponsalía para semanarios de Brasil. También experimentó la violencia que se vivía en Colombia, principalmente por el narcotráfico. Durante su trayectoria recorrió más de 40 países.GalardónCajías resultó ganadora del Premio Nacional de Periodismo 2018 que anualmente otorga la APLP. La profesional revela que su primera reacción ante el reconocimiento fue de “perplejidad” y asegura que el galardón fortalece su compromiso con el aporte al periodismo.Destaca que el reconocimiento, coincide con la presentación de su obra, una antología de textos que recopila sus experiencias a lo largo de sus 40 años de trayectoria.“Me llega cuando cumplo 40 años de periodismo, justo cuando estoy haciendo ajustes a m vida personal, justo cuando hago la mirada retrospectiva, llega el premio. Estoy muy feliz. He presentado una antología de textos denominado ‘Antes de que Anochezca’ son recopilaciones, historias que escribí durante estos 40 años”, afirma.PeriodismoLupe Cajías en referencia a la situación de los medios en la actualidad, asegura que no hay una libertad de expresión plena que impiden que la calidad del periodismo de investigación se vea afectada.“No tener una plena libertad baja la calidad, cada vez hay menos oportunidades de hacer periodismo de investigación, de profundidad en el país. Salvo medios grandes que pueden mandar equipos para investigar”, remarca.Afirman que, por la aparición de las nuevas tecnologías, como las redes sociales, los medios tradicionales están en “vísperas” de fallecer en el país, como ya sucedió en Estados Unidos y Europa donde varios periódicos y emisoras radiales cerraron“Los medios tradicionales están en vísperas de fallecer, hace cinco o siete años se empezó hablar de este tema, parecía que era lejano, pero hay una gran cantidad periódicos en EEUU que han cerrado, en Europa radios. Periódicos famosos que piden auxilio a sus lectores. Aquí mismo las redacciones se han reducido”, sostiene.Lamenta que, por esa situación y el factor económico, varios medios de comunicación se convirtieron en fuentes de entrenamiento y escasos de información, como los canales televisivos.“Lo que ha sucedido con los canales de televisión es lamentablemente, se han convertido en fuentes de entretenimiento, casi como cafés cibernéticos. Y la noticia en si merece cada vez un tiempo, más reducido y personal que tiene que dividirse en 10. Los medios sufren un acoso publicitario en Bolivia por diferentes razones”, apunta.Fuente: noticiasfides.com