
La Alcaldía de Quillacollo resolvió habilitar ayer nuevamente las avenidas Circunvalación Norte y Sur para el paso del transporte pesado en medio de un conflicto con los vecinos que se sienten afectados por la circulación de este tipo de motorizados y que bloquearon varias vías.
Aunque los camiones tienen como ruta principal la avenida Blanco Galindo, que es parte de la red fundamental que está bajo la responsabilidad de Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), están obligados a desviarse porque la vía está invadida por comerciantes y paradas de trufis a altura de la plaza Bolívar, en el centro de Quillacollo.
Después de un amague de enfrentamiento entre transportistas y vecinos, la Policía intervino para que el transporte pesado que viene del occidente se desvíe por la Circunvalación Sur y el que proviene del oriente, por la Circunvalación Norte.
Los vecinos reclaman por la falta de control y el deterioro de sus viviendas por la vibración que causa el tránsito de los camiones.
Fuente: lostiempos.com