Nueva política municipal: Los alumnos deben limpiar sus aulas, como disciplina

Las empresas de limpieza dejaron de asear los cursos de lunes a viernes por disposición de la Alcaldía, pero higienizan de forma completa los colegios una vez por semana. Hay voces que critican y otras que aplauden



Berthy Vaca Justiniano

Las empresas contratadas por el gobierno municipal para realizar la limpieza en las unidades educativas del sistema fiscal de Santa Cruz de la Sierra dejaron de asear las aulas desde esta gestión por instructiva de la Secretaría de Atención Vecinal, con el fin de que los profesores enseñen a sus alumnos a cuidar sus pupitres, a mantener limpios sus salones de estudio y a colocar la basura donde corresponde.

Esta nueva política educativa, denominada Mi aula limpia, ha sido comunicada a los directores de los 176 módulos municipales, como elemento disciplinario después de comprobar que los estudiantes y muchos profesores no cuidaban el mobiliario ni las instalaciones de los colegios, informó Desirée Bravo, titular de la Secretaría de Atención Vecinal.

“No hay limpieza en las aulas porque los chicos deben aprender a cuidar sus pupitres y a limpiar sus aulas por un tema educativo. Hasta el año pasado se limpiaban las aulas, pero tomamos ejemplo del colegio María Vaca Díez, cuya directora les enseñó a sus alumnos a limpiar y a cuidar los pupitres. En otros centros, la mayoría de los alumnos estaban acostumbrados a hacer de todo dentro de las aulas. Con decir que celebraban cumpleaños, carnavales e incluso, en un colegio, hicieron churrasco en el pasillo”, reveló Desirée Bravo.

La medida ha caído bien en algunos centros educativos y en otros no. El asunto salió a la luz por denuncia del concejal ucesista Johnny Fernández que no está de acuerdo en que los estudiantes limpien los cursos. El edil dijo que visitó 40 unidades educativas de varios distritos y corroboró que en algunas los estudiantes hacen las tareas de limpieza y en otros centros no lo hacen, por lo que las direcciones se las arreglan como pueden.

Por ejemplo, en un módulo ubicado en el Plan Tres Mil, cuyo director pidió reserva para evitar represalias, se llegó a un acuerdo con los pastilleros que venden fuera del colegio para que limpien dos veces al día las aulas a cambio de que puedan vender sus productos sin restricciones.

“Los venteros de la calle llevan sus escobas porque nuestra caja chica no tiene presupuesto para material de limpieza. Hace un mes que suspendieron el aseo en las aulas. Nosotros nos hemos formado para enseñar, no para limpiar. El contacto con la basura puede generar problemas de salud en los estudiantes”, advirtió el director.

Concejal pedirá informe

Johnny Fernández considera negativo que los niños estén alzando la basura, pues pueden contraer enfermedades al estar expuestos a bacterias. “Cómo es posible que mientras más plata tiene la Alcaldía menos servicios se le dé a la gente. Son 4.000 millones de bolivianos los aprobados este año. A dónde se están yendo”, preguntó el concejal, que ayer iba a realizar una representación oral y escrita del tema.

Noel Mamani Villca, director de la Unidad Educativa Héroes del Chaco, situada en el barrio del mismo nombre, indicó que allí la limpieza de las aulas es parte de la malla curricular, pues está de acuerdo en que profesores y alumnos deben interactuar en el cuidado del mobiliario y el aseo.

“Somos tan recontracómodos que no podemos levantar una basurita y colocarla en el basurero”, señaló el director.

Desirée Bravo explicó que todos los sábados las empresas hacen una limpieza profunda en todos los módulos, incluida las aulas. Sandra Velarde, secretaria de Administración y Finanzas, informó de que en 2018 se licitaron los contratos de limpieza para los 176 módulos por el precio referencial de Bs 22,9 millones.

Fuente: eldeber.com.bo