
¿Para qué? La pregunta puede resultar incómoda en Bolivia, cuya matriz energética está sustentada casi en su totalidad en combustibles fósiles y que, además, explora y explota para exportar gas.El problema es que la quema de los combustibles fósiles emite CO2, el principal gas responsable de la elevación de la temperatura en el planeta y, por ende, del cambio climático. Si estas emisiones continúan ocurrirá lo que los expertos han denominado como un “colapso climático irreversible”.“El informe del IPCC de 2018 dice que el año 2030 es un año crítico para que haya un descenso significativo del 50% de las emisiones. La lógica de transición energética es preparar el camino para reducir estas emisiones. Por ejemplo, que en Bolivia todo proyecto de generación de energía adicional sea renovable y limpia, lo que excluye a las megarrepresas”, indica la investigadora y ambientalista Cecilia Requena.Un ejemplo, según plantea la investigadora, es dejar de hacer redes de gas, que en el fondo generan una dependencia de combustibles fósiles como fuente de energía cuando en el siglo XXI ya no es el camino a seguir.2. El récord histórico de CO2El sábado pasado los niveles atmosféricos de CO2 superaron las 415 partes por millón (ppm) por primera vez en toda la historia evolutiva de los seres humanos.Esto significa que la humanidad había emitido la mayor cantidad de CO2 durante su paso por el planeta, según la medición del observatorio de Mauna Loa, en Hawái, que forma parte del Instituto Scripps de Oceanografía, en Estados Unidos, informó la BBC.“La idea es estabilizar la temperatura antes de que llegue a 1,5 grados centígrados y eventualmente consumir cada vez menos carbón, menos combustibles fósiles para llegar a un cero neto en 2050. Esa es, por decirlo de alguna manera, la fórmula que se necesita para salvar a la humanidad”, detalla el investigador técnico de Plataforma Boliviana Frente al Cambio Climático (PBFCC) Martín Vilela.
El CO2 es uno de los principales gases de efecto invernadero (GEI) junto al metano y el óxido nitroso.Según datos del World Resource Institute, en 2012 Bolivia emitió 136,47 millones de toneladas de equivalente de dióxido de carbono (CO2e), lo que representa el 0,28 % de las emisiones mundiales. Esto colocó al país en el puesto 48 de 186 países.3. 250 mil muertes anuales Es posible que la transición energética no sea un tema amigable y sencillo de hablar durante el almuerzo familiar de fin de semana. No obstante, el efecto negativo del cambio climático en la salud de las personas sí será un tema recurrente en el futuro.Entre 2030 y 2050 el cambio climático causará unas 250 mil muertes adicionales cada año, debido a la malnutrición, el paludismo, la diarrea y el estrés calórico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).“La contaminación del aire (por el CO2) genera serios problemas como enfermedades cardiovasculares, pulmonares y cerebrales y eso está relacionado con la contaminación del aire por la quema de hidrocarburos”, explica Requena.4. Megarrepresas y energía suciaEl Gobierno espera lograr que Bolivia se convierta en el corazón energético de Sudamérica, aumentando la producción de energía para lograr “exportar un excedente de 3.000 megavatios (MW) a los países vecinos con crisis energética”, a través de una transformación de la matriz energética, pasando de una predominancia de generación térmica de un 72% a un 74% para el año 2025, basándose en energía hidroeléctrica, indica Vilela sobre la base de los datos de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).
Según explica Vilela, esta no es una alternativa viable para la transición energética, que tiene como objetivo principal luchar contra el cambio climático y la elevación de la temperatura en el planeta.La construcción sobre bosques tropicales de las megarrepresas hidroeléctricas destinadas a generar el excedente para la exportación, como es el caso de El Chepete, El Bala y Rositas, incrementarán las emisiones de GEI por la degradación de masa orgánica (alrededor de 1.400 toneladas de CO2 equivalente por hectárea), lo cual además tendría impactos irreversibles en los ecosistemas, desplazaría poblaciones, vulnerando sus derechos, e incrementaría la deuda externa nacional, asegura el experto.“Cuando se inunda un bosque enorme, éste sigue emitiendo durante cientos de años gas metano porque los árboles se pudren debajo del agua”, añade Vilela.En ese sentido las megahidroeléctricas producen energías renovables, pero no limpias porque contaminan y siguen produciendo GEI y calentando el planeta.La problemática de las megahidroeléctricas, además de las emisiones de GEI, comprende una serie de factores complejos que ya son debatidos, como el precio del MW, que no sería competitivo en el mercado, o la potencialidad de exportación a países que ya están trabajando en la producción de su propia energía renovable, como Brasil.Ya en 2017, la Fundación Solón presentó el documento Propuestas para una Bolivia solar, el cual revela las potencialidades del desarrollo de la energía fotovoltaica y eólica para incrementar los ingresos del país por la exportación, y también plantea métodos para su implementación.Requena señala que el cambio climático y sus efectos en la vida de los seres humanos “no son parte de una película de ciencia ficción”. Por tanto, no se puede seguir usando la estrategia de la evasión ante lo que se percibe como inmanejable o abrumador.
En cambio, es necesario informarse sobre las cosas que se pueden hacer para reducir las emisiones de CO2 desde los hábitos personales. Ambos expertos coinciden en la necesidad de instalar un debate entre la ciudadanía y el Gobierno para luchar de forma efectiva contra el cambio climático.
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¿Revisará Bolivia sus planes climáticos para el año 2010?Página Siete / La PazLos gobiernos que presentaron sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional 2015, que son planes de acción climática nacionales en el marco del Acuerdo de París, están llamados a cambiar o actualizar dichos documentos hasta el 2020.El año 2015, el Gobierno presentó la Contribución Prevista Determinada Nacionalmente del Estado Plurinacional de Bolivia (CPDN) en el marco de la COP21 (Conferencia Mundial por el Cambio Climático).En este documento Bolivia hizo una crítica al sistema capitalista como causante de la crisis climática y manifestó que los países desarrollados deberían hacer más esfuerzos para la reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2), según apunta el investigador técnico de Plataforma Boliviana Frente al Cambio Climático (PBFCC) Martín Vilela.El Acuerdo de París entra en vigencia a partir del próximo año. y desde entonces hasta 2030 se llevará a cabo el primer periodo de compromisos. En él se estipula que todos los países que presentaron sus intenciones en 2015 pueden cambiar, actualizar, renovar sus planes de contribuciones antes de 2020.Uno de los resultados que se plantea el Estado de Bolivia en el CPDN es que se haya “desarrollado el potencial exportador de electricidad, generada principalmente por energías renovables, llegándose a exportar el año 2030 un estimado de 8.930 megavatios, incrementándose la renta energética del Estado”.Para lograr cumplir con la producción de energías renovables que se estipula en el plan de acción de Bolivia, las megahidroeléctricas deberán entrar en funcionamiento. Estas son obras que no asumen un compromiso con la reducción de emisiones de CO2, según los expertos.
“Nosotros creemos que es importantísimo que Bolivia actualice sus compromisos de tal manera que signifiquen un aporte de reducción de emisiones de CO2 (…). Estamos en riesgo de que, además (después de 2020), el Gobierno de Bolivia tenga un documento firmado ante Naciones Unidas que deba cumplir”, destaca Vilela, quien se especializa en justicia energética.El experto informó que la PBFCC ha realizado un análisis amplio sobre el plan de acción del Estado presentado el año 2015, y propondrá el debate para que el país actualice el documento hasta fin de año.“Vamos a trabajar en una propuesta alternativa inicial. Ahora estamos haciendo un estudio de las potencialidades de las energías alternativas y esperamos que esté listo para dentro de dos meses”, concluyó Vilela.Fuente: paginasiete.bo
