Conozca los 19 sitios ancestrales que el turismo intenta potenciar

Un camino de piedra es el testigo que queda de la época en la que los chaskis recorrían largas distancias para llevar mensajes. Hoy es conocido como Inka Raqay (Camino del Inca) y es un lugar ancestral, según la tradición oral. Se suele utilizar para recibir el Año Nuevo Andino, el 21 de junio.

La leyenda cuenta que incas de gran capacidad atlética corrían el camino de Inka Raqay para llevar los mensajes entre comunidades. Alrededor hay ruinas que en su conjunto llevaron a que este espacio se considere como un lugar andino cultural.



El lugar está ubicado en Sipe Sipe, a unos 20 kilómetros del centro de Cochabamba. Se trata de uno de los 19 espacios andinos ancestrales que existen en el departamento. Sin embargo, no se descarta que puedan existir más.

Según amautas de la región, un espacio es considerado ancestral cuando se tiene evidencia oral o física de que hayan existido ritos incas en esa zona, además de la energía del lugar.

Suelen ser cerros o zonas altas que reciben primero los rayos de sol o que tienen una ubicación privilegiada para observar las estrellas. Además, es importante que estén alejados de la urbe, un lugar con paz que permite una conexión espiritual, explicaron los amautas.

En Cochabamba, algunos de los 19 lugares considerados andinos ancestrales son las qollqas (silos) incaicas de Cotapachi (Quillacollo), la serranía San Pedro (Cercado), Quenamari Kullku (Colcapirhua), Incallajta (Pocona), Inka Raqay (Sipe Sipe), entre otros. (Ver infografía).

Los sitios se fueron descubriendo con el tiempo. Los mitos y leyendas que pasaron de generación en generación permitieron identificar algunos de ellos.

El director de Culturas y Turismo de la Gobernación, Uvaldo Romero, no descarta que existan más por descubrir.

“Es habitual que en las comunidades sepan, pero no se ha hecho público. Cuando se comenzó a dar importancia al Año Nuevo Andino, salieron a la luz varios espacios que no se conocían”, explicó.

Algunos lugares se encuentran dentro de la región metropolitana. Llegar a ellos puede demorar desde 20 minutos, en el caso de la serranía San Pedro, hasta 40 si se va a las qollqas de Cotapachi o una hora y media si se busca llegar hasta Inka Raqay.

En otros casos la distancia es mayor. Dependiendo del municipio, puede demorar hasta cinco horas, como en el caso de Totora o Mizque, que se encuentran en el cono sur del departamento.

Una vez en los municipios, la Alcaldía o la misma gente explican cómo se puede llegar hasta el punto exacto. Usualmente, se demora algunos minutos adicionales por caminos vecinales o incluso caminando por senderos.

La mayoría de estos lugares se encuentra en su estado natural, sin ningún tipo de restauración, preservación o mantenimiento. En algunos casos, las mismas comunidades los cuidaron por su “sensibilidad sagrada y espiritual”, indicó el Director de Culturas.

Sin embargo, no faltan las personas mal intencionadas que pintan las ruinas o dejan basura. Los únicos guardianes son los comunarios.

Las comunidades suelen recurrir a estos lugares para realizar algunos ritos específicos como: limpias, q’oas, pedidos de buena cosecha, lluvia y demás ofrendas a la Pachamama (Madre Tierra).

 

Turismo

Otro de los objetivos de estos espacios es el turismo. En muchos casos representan lugares atractivos para ser visitados por gente que llega tanto del interior del país como del exterior.

Los paisajes, las historias y el entorno pacífico son parte de los principales atractivos que llaman la atención de los visitantes. Sin embargo, una de las falencias que identifican asambleístas de oposición es que no se están promocionando de manera oportuna.

Los lugares visitados suelen ser los más conocidos, como Inka Raqay, las qollqas de Cotapachi, el Cristo de la Concordia, entre otros. Pero esto se debería a que hay información precisa sobre cómo llegar a ellos y lo que representan, a diferencia del resto.

 

Año Nuevo Andino

Se trata de la principal actividad que se realiza en estos espacios andinos ancestrales. Pocas semanas antes, los municipios se preocupan por hacer la limpieza y organizar los lugares donde se lleva a cabo el rito.

Según los datos que registra la Gobernación, se esperan entre 10 mil y 15 mil personas en los lugares más conocidos, como las qollqas o Inca Raqay; mientras que al resto llegan hasta 5 mil, entre turistas, amautas, comunarios y otros.

“Si hacemos cálculos, aproximadamente 100 mil personas son parte de los ritos del Año Nuevo Aymara en cada uno de estos lugares, entonces, es una oportunidad importante para promocionar el turismo”, agregó Romero.

Los municipios con sitios para rituales ya comenzaron a prepararse para este 21 de junio, Año Nuevo Andino.

 

SÍMBOLOS

Cultura andina y sus significados

La cultura andina tiene varios signos y símbolos con su significado, algunos son:

– El sol: simboliza las energías cósmicas que garantizan y perpetúan la vida.

– Pacha: representa el espacio, tiempo y circunstancia.

– Pachamama y Mama Qhocha: son el par de la integridad del planeta. La tierra y el agua que garantizan la vida y la fecundidad regenerativa de la tierra.

– Illas: símbolos sagrados concretos con signos, pueden ser rocas, cerros y otros.

 

EL RITO

Ofrendas, sol y pedido de cosecha

El Año Nuevo Andino es un rito típico de la cultura aymara, que cree en la fuerza extraordinaria que dan los primeros rayos de sol durante el solsticio de invierno. La gente busca fortalecerse, pero también pide una buena cosecha.

Sin embargo, para pedir una buena cosecha es necesario dar una ofrenda a la Madre Tierra. Se suele sacrificar una llama y hacer una q’oa.

La sangre de la llama se dispersa entre los asistentes. Algunos la untan en sus manos y colocan quinua sobre ella para buscar prosperidad.

 

 

Loteamientos amenazan los espacios ancestrales

El crecimiento urbano sin planificación y la falta de presencia de las autoridades generan que mucha gente intente adueñarse de espacios que son parte de estos lugares andinos ancestrales. En casos como las qollqas (silos) de Cotapachi y Quenamari, se observa la presencia cercana de viviendas.

Según el director de Cultura y Turismo de la Gobernación, Uvaldo Romero, se tienen algunos procesos penales iniciados contra particulares así como municipios que no hicieron respetar la norma.

“Ante esta situación, estamos buscando impulsar procesos de preservación y protección cultural de estas zonas. El crecimiento no planificado pone en riesgo algunos lugares que deberían estar protegidos”, señaló Uvaldo Romero.

Otro de los riesgos para estos sitios es la falta de mantenimiento de las ruinas que existen en los lugares. Si bien hay algunos municipios que sí hacen limpiezas, la mayoría no asume acciones de preservación.

Muchos de estos sitios cuentan con ruinas como Inka Raqay (Camino del Inca). Mientras que otras son obra de la mano del hombre, como las qollqas de Cotapachi.

En ambos casos hay deterioro por la falta de cuidado de los municipios.

Fuente: lostiempos.com