El surgimiento de una identidad olvidada

Carlos Mauricio Mendoza Téllez

Desde el gobierno del señor Evo Morales vivimos cambios positivos y negativos que sufre Bolivia en sinfonía de poder crecer como un país sólido con aliados que cooperan con el progreso de nuestra nación.

Durante la prosperidad que Bolivia desarrolla pude identificar un nuevo surgimiento de una clase social en términos ideológicos en la cual hace mucha referencia a la fusión de las costumbres culturales con las costumbres globalizadas que la mayoría de personas tienen en las grandes ciudades de Bolivia. Esta clase se muestra como una cultura indígena muy bien empoderada, en términos un poco más específicos el poderío aymara vuelve a cobrar una identidad de poder económico cultural la cual fue olvidada desde los tiempos en que Bolivia pertenecía a una ideología que se discriminaba mucho a los indígenas y no se les daba el debido respeto en una sociedad en desarrollo.



Con el pasar del tiempo y con los nuevos cambios que surgieron con las políticas de inclusión y no racismo; esta nueva clase social se centra mucho en generar negocios en base al comercio siendo los nuevos candidatos a ejercer un tipo de fuerza social económica que contiene un gran sumo rico de cultura que se aviva cada día más; por otro lado para comprender mejor en Bolivia se está generando una revolución de clases en la cual se podría denominar una clase social cóndor y la otra clase social como un águila, con relación a la clase social de águilas se entiende por ser una clase social mestiza que habitan en las grandes ciudades de Bolivia el cual se rige mucho por su capacidad intelectual y profesional con la cual conforman un tipo de poder social que tiene por tendencia a ser más materialista; en cuanto a la clase social denominada cóndor que actualmente está en crecimiento tiene un enfoque totalmente distinto ya que contemplan una visión más cultural y espiritual con ritos y deidades como ser la Pachamama (madre tierra) o el dios Inti (Sol), en efecto, la fusión que se desarrolló entre ambas clases hizo de Bolivia un país pluricultural pero dividido por las ideologías y choques culturales entre la ciudad y el campo.

La clase indígena o cóndor emergente constituye un vínculo muy importante con el efecto que produce la globalización ya que las costumbres están siendo alteradas y modificadas hasta llegar a un punto que entre lo actual y lo ancestral se unen para formar una clase social profesional y emprendedora con poder de decisión económica y principalmente con una identidad cultural tan fuerte que están marcando hitos alrededor del mundo, del mismo modo marca las tendencias de los bolivianos de hoy ya sea en moda, en costumbres, en imagen, en gastronomía, en arquitectura, en arte, etc.

Con el transcurso del tiempo Bolivia sembró semillas de oportunidades contribuyendo a la evolución social de su población.

Hoy en día se ven los frutos de todas esas semillas, caminado por la ciudad de la Paz y El Alto uno puede percibir esos aires de cambio y fusión cultural, las nuevas ideas de una nueva generación de bolivianos está aproximándose a una disyuntiva de unión y compromiso o tal vez de una disparidad por no poder lograr una armonía entre las distintas clases ideológicas sociales para concluir es probable que la visión que tenga de esta nueva Bolivia con una identidad única que cada vez más solidifica en una marca país.

Debemos estar conscientes de que estas nuevas ideas sean aprovechadas por ciertos sectores que ejercen poder para optar por el desarrollo y la unión de una Bolivia más igualitaria en oportunidades pero distinta a la vez en pensamientos.

Una nueva sociedad con una identidad olvidada se está desarrollando a pasos agigantados pero de forma discreta, no permitamos que esta evolución de esta nueva sociedad boliviana se nos pase sin saber sus intenciones y sus perspectivas de un futuro incierto pero prometedor.

Carlos Mauricio Mendoza Téllez -Ing. Comercial, fotógrafo