Crónica del drama de carnívoros y herbívoros en la Chiquitania (Santa Cruz). Ayer se acondicionó un centro de refugio y recuperación de animales silvestres en Aguas Calientes
El peor apocalipsis del incendio lo viven los animales silvestres
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Peniel es un rancho chico que ha sufrido el segundo incendio de grandes proporciones en sus 20 años de vida. Airton Barandiarán vive ahí con su familia y dejó de odiar a los chanchos troperos que hace varias noches arrasaron con su plantación de yuca que le costó sudor y dinero. Los dejó de odiar porque en un incendio hombres y animales mastican la misma tragedia. Dejó de odiarlos porque el incendio les quito su casa y salieron en estampida cuando las llamas les comían sus pasos.Airton perdió varios patos y los tres que sobrevivieron se encuentran con quemaduras que él está curando.Las gallinas que tenía en el corral se salvaron porque él les abrió la puerta. Las gallinas son muy vivísimas. Salieron tras que les abrí la puerta. Yo no pensé que los patos sean burritos. Ellos no se movían. Airton cuenta este pasaje del incendio y lanza una sonrisa que tenía archivada desde que el fuego se metió en su vida. Desde que hace un mes sabía que el fuego avanzaba en algún punto de la Chiquitania hasta que llegó a Peniel y le quemó sus plantas frutales, le mató a varios patos y dejó mal heridos a otros tres que ahora él cuida con el esmero de padre.
Refugio de animales
Ayer en la tarde se inauguró el Refugio y recuperación de animales silvestres de Aguas Calientes, dependiente de los gobiernos central, municipal y departamental. Fue instalado en el hotel Biotermal que es de propiedad de Claudia Mostajo. La primera paciente del refugio fue una tortuga que socorrieron de las llamas los comunitarios de Paquío. El animalito fue examinado por veterinarios y biólogos, quienes confirmaron que se encuentra en buen estado y que solo necesita ser hidratada.
Samuel Sangüesa, director del Centro de custodia de la Gobernación, dijo que varias brigadas ingresaron a siete comunidades y no encontraron ningún animal silvestre que haya estado herido. Por testimonios de comunitarios, estima que los bichos que han sobrevivido a las llamas se internaron en la espesura del bosque que no ha sido afectado.Uno de los espacios habilitados del refugio cuenta con aire acondicionado. Se trata de una sala para examinar y recuperar a los animales que vayan llegando. En otro espacio se encuentran las jaulas y los instrumentos adecuado para agarrar sin lastimarlos.Sangüesa esperaba que ayer también llegue un venado que tenía una pata lastimada y una serpiente, pero al final de la tarde desistieron de traerlos porque se dieron cuenta, después de examinarlos, que estaban estables y los devolvieron a su hábitat.Cynthia Silva Maturana, viceministra de Medio Ambiente, también estuvo en el refugio interinstitucional y adelantó que no se descarta colocar alimentos en el bosque para que coman los animales, puesto que muchos, tanto los carnívoros como los herbívoros, se han quedado sin comida.“Además de instalar este refugio, es importante la tarea posterior que hay que hacer, puesto que es probable que pasen muchos días sin comer”.EL DEBER / Roberto Navia
