Los graves conflictos en Bolivia en el mes de noviembre, marcaron la salida de Evo Morales del Gobierno. Escuelas y colegios se mantuvieron cerrados con el consiguiente perjuicio para niños y adolescentes. Foto de archivo (Internet)El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Bolivia instó a las familias y la sociedad a asumir su rol de asegurar la protección de las niñas, niños y adolescentes (NNA), para ello exhorta al ejercicio progresivo de sus derechos en el marco de valores tales como la tolerancia, la resolución pacífica de conflictos, y la convivencia armónica, y a protegerlos no exponiéndolos a situaciones que vulneren sus derechos, como ser marchas y manifestaciones sociales y/o políticas.El organismo internacional evaluó la reciente crisis social y política que vivió Bolivia en la cual NNA fueron expuestos a diversos grados de violencia que afectaron el ejercicio de sus derechos a la educación y a la salud, y también su bienestar físico y emocional, para ello recopiló datos propios, de la Defensoría del Pueblo y otras instituciones vinculadas a la defensa de los derechos de esa población.En medio de los conflictos sociales que afectaron a Bolivia, los NNA fueron sujetos invisibles y vulnerables pese a que a diario fueron testigos de la violencia a través de las redes sociales, los medios de comunicación o de lo que vivieron sus familias. “El debate público no incluyó expresiones específicas sobre cómo la situación afectaba a la niñez y adolescencia, por ello urge priorizarlos ante cualquier circunstancia, pero también necesitan que los adultos construyan una cultura de diálogo y paz para resolver los problemas”, recomienda UNICEF.En medio de esa coyuntura UNICEF grabó y difundió cuñas radiales en español, quechua y aymara, para recordar a los padres, cuidadores y personas adultas que la ley sanciona el uso de niñas, niños o adolescentes como objeto de presión o chantaje en conflictos sociales, así como instigarlos a participar en cualquier tipo de protestas.El organismo internacional pidió de igual forma a la fuerza pública (agentes del orden, tanto policías como militares) tomar medidas preventivas y de protección suficientes para los menores de edad.También considera que las autoridades y población adulta deben tomar en cuenta la inconformidad de los adolescentes, su reclamo por no sentirse escuchados y su deseo de participación en diferentes instancias de decisión y foros de debate. Ellas y ellos ven su futuro incierto y merecen respuestas para ser incluidos en los debates sociales y políticos del país.En medio de la crisis vivida entre octubre y noviembre, UNICEF socializó a través de las redes sociales y consejos u orientaciones prácticas para que adultos, padres y madres de familia sepan cómo deben proteger a sus hijos frente a lo que estaba sucediendo. De igual forma, instó a los adultos a no exponer a NNA a situaciones que puedan vulnerar sus derechos.Luego, para reforzar esas orientaciones, UNICEF grabó cuñas radiales que también fueron socializadas por internet y medios, en ellas se recordó a la población que Estas cuñas fueron difundidas en tres idiomas: castellano, aymara y quechua.Estos algunos datos referenciales sobre las consecuencias del conflicto para la niñez y adolescencia:Ø Cerca de 4 millones de niñas, niños y adolescentes no asistieron a clases y tampoco accedieron al desayuno escolar.Ø Aproximadamente 960 mil niños, niñas y adolescentes han estado expuestos a entornos de violencia por conflictos sociales, situación que afectó su salud y bienestar emocional (Estimación sobre el número de niños, niñas y adolescentes que viven en las áreas más afectadas por el conflicto).Ø Al menos 21 niños, niñas y adolescentes han resultado heridos durante los enfrentamientos (Defensoría del Pueblo, “Afectación a derechos en conflicto elecciones 2019”, https://www.defensoria.gob.bo/contenido/afectacion-a-derechos-en-conflicto-elecciones-2019, dato del acceso de 21 de noviembre de 2019).Ø Aproximadamente 5.350 niños vulnerables estuvieron en riesgo de escasez de alimentos, agua y medicinas; de ellos, 1.350 particularmente expuestos al abuso y violencia en las calles (Incluyendo niños, niñas y adolescentes viviendo en cuidado institucional y en conflicto con la ley en centros de rehabilitación y reinserción social).Ø En El alto cuatro Defensorías de la Niñez y Adolescencia han sido destruidas y han dejado aproximadamente a 313 mil niños, niñas y adolescentes sin servicios de protección.Ø El riesgo de que las niñas sean víctimas de violencia sexual comercial está aumentando debido a la retirada de la policía de los sitios de explotación.Ø Niños, niñas, adolescentes en situación de calle y migrantes venezolanos.Ø Dos adolescentes estaban entre un total de 47 detenidos en todo el país durante los enfrentamientos (dato a noviembre).eju.tv