Líder Paz: ‘Ya no hay punteros como los de antes’

Desplegó sus condiciones en la década del 90 hasta su retiro en la temporada 2008. Lució las camisetas de Guabirá, The Strongest, Bolívar, Oriente Petrolero y Real Potosí.

Paz en un partido de la Verde por eliminatorias contra Brasil en La Paz. Foto: Andrés Rojas-Archivo

Paz en un partido de la Verde por eliminatorias contra Brasil en La Paz. Foto: Andrés Rojas-Archivo



Líder Paz era uno de esos punteros por derecha que jugaban pegados a la banda, los tradicionales dueños de la camiseta número siete, que por los cambios en la táctica del juego ahora han dado lugar a los volantes laterales.

Desplegó sus condiciones en el fútbol profesional en los últimos años de la década del 90 hasta su retiro en la temporada 2008. Lució las camisetas de Guabirá, The Strongest, Bolívar, Oriente Petrolero y Real Potosí.

Hoy está dedicado a la instrucción futbolística en la Escuela Municipal de Mineros, su pueblo natal en el Departamento de Santa Cruz. Cuenta que poco más de una centena de chicos y jóvenes dan sus primeros pasos en esta disciplina deportiva.

Al recordar su época de jugador señala que en su caso había que remontarse hasta su niñez, cuando tenía como ídolos al brasileño Mané Garrincha y a los nacionales Porfirio Tamayá Jiménez y Luis Enrique Padilla.

“Pude cumplir mi sueño de jugar, eso para mí ha sido lo más importante. Siempre quise estar en una cancha a nivel profesional y lo logré. Jugué torneos internacionales, festejé campeonatos y también llegué a la selección nacional”, rememora Paz.

El “chueco”, como le llaman sus amigos del fútbol, dice que tuvo la dicha de conformar uno de los planteles de Guabirá de Montero más fuertes de su historia, luego de aquel comandado por el arquero Grisledo Cobo que se coronó campeón en 1975.

“Debuté en la temporada de 1995, cuando el club volvió a pelear por el título nacional, llegamos hasta el final que la perdimos ante San José, pero nos clasificamos a la Copa Libertadores de América de 1996 y fuimos locales en Santa Cruz ante los colombianos”.

Se siente un agradecido de por vida al “azucarero” de Montero porque le dio la posibilidad de llegar al fútbol profesional, aunque es a The Strongest al que le guarda mayor afecto porque desde pequeño es hincha del club.

Estuvo en dos ciclos en Achumani, el primero en 2001 solicitado por Jorge Habegger, el segundo de 2004 a 2007.

“Fueron años lindos, de buenos recuerdos como el título en la Navidad de 2004 en Cochabamba frente a Oriente, el inolvidable triunfo por Copa Sudamericana contra Liga de Quito de visitante (0-3) en 2005, cuando fui protagonista en las jugadas previas para los goles de Pablo Escobar y Luis Cristaldo”.

En esos años, el Tigre también tenía problemas, sobre todo de tipo económico. “Club grande con problemas grandes, esa era la característica de esos años; hoy veo que las cosas cambiaron para bien de los que están ahora”.

Al hacer un recuento de su época señala con contundencia: “Ya no hay punteros como antes, se están perdiendo, cada vez hay menos jugadores de ese tipo. Me da la impresión de que faltan piernas, ya no corren. En mi época, los punteros hacíamos la diferencia, pienso que éramos más veloces que los defensores”.

 Ratifica su argumento señalando que en partidos internacionales con velocidad se superaba a los rivales.

“Veo que falta atrevimiento, parece que no hay picardía, el ritmo ha bajado mucho”, menciona.

Admite que tuvo la posibilidad de salir del país varias veces, pero las trabas dirigenciales se lo impidieron. “Esas veces el pase le pertenecía al dirigente, no era como ahora que se respeta la voluntad del jugador”, enfatiza.

Quizá esa haya sido la razón principal para que Oriente y Blooming, los grandes de Santa Cruz, no lo hayan tenido en sus filas a pesar del interés que mostraron.

“De Guabirá me fui a The Strongest y después me cedieron a Oriente. En Blooming no jugué porque apareció Bolívar y me llevó de nuevo a La Paz”.

En la Academia no pudo desenvolverse igual por una lesión rebelde de rodilla y no logró renovar contrato.

Real Potosí fue su último club en la máxima categoría.

  • Líder con sus hijos, Líder (izq.), Natalia y la pequeña Mariana en una celebración familiar. Foto: Líder Paz Suárez

Poco fútbol después del retiro

Líder Paz se despidió del profesionalismo a comienzos de 2008 con un partido con dos equipos formados por los amigos que hizo en el fútbol, fue algo sencillo realizado en Mineros, su pueblo.

“En los clubes en los que jugué hice buenas amistades, me llevaba bien con todos, jamás tuve problemas con compañeros, técnicos o dirigentes, esa fue una de mis características”, señala Paz.

No quiso seguir la carrera de director técnico. “El fútbol es muy ingrato, se sufre harto y creo que hay que ser un caradura para aguantar eso, nunca me animé a ser entrenador, eso no es para mí. Peor dirigente”.

Cuenta que dejó de ir a los estadios. Si de fútbol se trata prefiere juntarse con sus amigos de la Mutual de Exfutbolistas de Santa Cruz (su equipo actual lleva el nombre de Enrique López) y dedicarse a la enseñanza de técnicas de fútbol para niños y jóvenes en su pueblo.

“Sigo el fútbol por la televisión, lo que más me atrae son las competencias internacionales. Lo más reciente que vi fue la selección Sub-23 en el Preolímpico, a esos chicos hay que darles más oportunidades, pues de mucho tiempo vimos a jóvenes jugando con amor propio”.

Tiene esperanza en la selección absoluta que en marzo comenzará el camino hacia el Mundial de Qatar 2022. “Ojalá que los actuales jugadores puedan llegar a la Copa, algo que muchos intentamos”.

Fuente: la-razon.com