A la crisis sanitaria y económica que enfrenta el Gobierno se suma el problema de la corrupción. En las próximas semanas se vivirá una etapa delicada en el país
Por: Luis Andia / Politólogo y docente universitario
1- Contexto de crisis multidimensional. Estamos viviendo una crisis muy delicada que se caracteriza por ser multidimensional, expresada en diferentes planos: la sanitaria, la económica y la política.
1.1- La crisis sanitaria o de salud cuya etapa más crítica estamos empezando a vivir ahora, principalmente en el oriente boliviano con epicentro en el departamento de Santa Cruz (3.665 infectados y 111 fallecidos) y también en el departamento de Beni. (1.015 infectados y 66 fallecidos). Con un total en la región del 84% de contagiados del país y un 77% del total de fallecidos (22 de mayo).
1.2- La crisis económica o recesión que surge a partir de la cuarentena ya no aguanta más y es necesario iniciar la vuelta a la nueva normalidad donde reinicie el funcionamiento económico. Las primeras medidas del Gobierno dirigidas a amortiguar la problemática económica, tanto empresarial como laboral, han tenido efecto relativo en la primera etapa de la cuarentena; sin embargo, hoy ya no amortiguan más la recesión.
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2- Crisis política y transitoriedad del Gobierno. La crisis política en Bolivia tiene más de dos años, desde el referéndum constitucional de 2016, y la posterior decisión estratégica política del expresidente Evo Morales de habilitarse como candidato, a través del Tribunal Constitucional. Las elecciones nacionales de 2019 fueron atípicas, con dos procesos paralelos: el debate electoral y movilizaciones sociales rupturistas del proceso electoral. Un paro nacional que rechazó los resultados electorales tildándolos de fraudulentos, apoyados por un informe de la OEA, acabó anulando estas elecciones. A esta situación crítica, agregamos la renuncia del presidente Evo Morales, produciendo un gobierno transitorio, nos deja la actual crisis política de legitimidad Estatal y de continuidad democrática e institucional.
3- ¿Corrupción del Gobierno?
3.1- Antecedentes de corrupción de los actuales gobernantes. El Gobierno transitorio de Áñez, por su naturaleza, no debió afrontar mayores escándalos de corrupción.Sin embargo, los casos de Entel, YPFB, nepotismo y otros complicaron desde el inicio su gestión. Al comienzo de la pandemia, una rápida y oportuna cuarentena dictada por el Gobierno aportó a la imagen de firmeza de la presidenta.
3.2- Compra de respiradores. Al ser la pandemia la principal preocupación, la propia presidenta decidió presidir la entrega de los respiradores que compró de emergencia. Sin embargo, la población no tardó en comparar los precios declarados en la compra y los del mercado, notando a primera vista una amplia diferencia de precios, explotando las críticas en las redes sociales.
4- “Investigaremos la corrupción caiga quien caiga”. La presidenta Áñez, que estaba en una posición muy cómoda con respecto a su popularidad por la participación que ha tenido en la crisis de salud que estamos viviendo, se encontró frente a este repentino caso de corrupción en la compra de los respiradores, cuyas consecuencias aún no se pueden determinar en cuanto a su costo político, y decidió encarar una estrategia de choque.
4.1- Estrategia de choque a la crisis. La presidenta debe usar mano dura contra toda corrupción que se haya dado en esta temática para demostrar claramente que ella no tuvo nada que ver con esta y que, además, está dispuesta a castigar hasta las últimas consecuencias a quienes hubiesen formado parte.
5- Tsunami político-mediático. Aunque la estrategia está correctamente diseñada, la instrucción al Ministerio de Justicia de iniciar una investigación hasta las últimas consecuencias acabó generando un efecto no deseado, un tsunami político y comunicacional con los siguientes elementos.
a)- El ya calculado inicio de las investigaciones por parte del Ministerio de Justicia.
b)- Una escalada de arrestos en tiempo récord de funcionarios, consultores e inclusive del propio ministro de Salud.
c)- La no calculada reaparición del fiscal general del Estado, conformando dos comisiones de investigación.
d)- Un interesante ingreso al ruedo de la Procuraduría General del Estado anunciando su propia investigación independiente.
e)- Una no deseada y sobredimensionada exposición mediática del tema que, aunque no de manera contundente, salpica a la presidenta del Estado.
6- Escenario político electoral. La aprobación de una fecha límite para las elecciones en la Asamblea Legislativa Plurinacional marcó la primera compulsa política importante después de la renuncia de Evo Morales. El MAS fijó una posición y terminó imponiéndola a través de la aprobación de la ley en el Senado, generando reacciones necesarias e importantes en las otras organizaciones políticas. Fernando Mayorga lo describe de esta manera: “La aprobación y promulgación de esa ley fue la primera iniciativa política del MAS desde la implantación de la cuarentena. Con esa acción modificó el escenario político, y sus rivales empezaron a reformular sus estrategias, hasta entonces subordinadas a las iniciativas del Gobierno. El oficialismo planteó una demanda de inconstitucionalidad de la ley para frenar su aplicación. Carlos Mesa pidió una “cumbre nacional”. Y Luis Fernando Camacho declaró que cada noche saldría a rezar en una rotonda” (LR.25.05.20).
Hasta ese momento, estudios de opinión mostraban el fortalecimiento de la presidenta Áñez, en función del manejo que estaba llevando de la crisis sanitaria, unido a una subjetividad de la sociedad marcada prioritariamente por el miedo al contagio del coronavirus.
A partir de la investigación en curso, de supuesta corrupción en la compra de respiradores por el Gobierno boliviano, y el tsunami mediático y de investigaciones que han surgido a partir de este hecho, muchos analistas coinciden en que afectará la imagen de la presidenta. Al margen de esta preocupación de una candidatura en curso, este problema marca el inicio de una curva ascendente también de crisis política y de legitimidad del Gobierno.
7- ¿Qué puede pasar a futuro? Por lo dicho líneas arriba podemos concluir que hoy estamos viviendo ya una triple crisis en curso y en proceso de agudización: tenemos por un lado la crisis sanitaria que aparentemente las próximas semanas alcanzará su pico más alto, una crisis recesiva económica que en estos días ha empezado a convertirse en curva crítica, porque no puede aguantar más una cuarentena general y dura en el país y, finalmente, tenemos el inicio de una curva crítica de crisis política, que replantea el debate de la legitimidad del Gobierno y su rol transitorio con el cual se lo había investido. Así, en las próximas semanas viviremos tiempos delicados donde interactuarán tres crisis de mucha complejidad social.
Fuente: https://eldeber.com.bo
