En Juntos creen que la respuesta de Jeanine Áñez a la corrupción la mantiene en carrera

Doria Medina y Murillo consideran que la población aún apoyará a Jeanine Áñez en las urnas, cuando se realicen las elecciones.

 

Mientras los contrincantes de Jeanine Áñez en las elecciones generales consideran el hecho de corrupción en la compra de los respiradores como algo que asfixia las aspiraciones de la presidenta a continuar en el poder, desde la alianza Juntos confían que aún la población esté dispuesta a votar por ellos y que valore la respuesta de la mandataria al supuesto ilícito.



“Yo veo que la presidenta tomó decisiones difíciles pero oportunas al ordenar la investigación. La corrupción puede aparecer en cualquier lado, lo importante es la respuesta. Los sectores más políticos e informados tienen una visión más determinante, pero la generalidad de la población valora cómo la presidenta está manejando la pandemia y la economía”, dice Samuel Doria Medina, acompañante de fórmula de Áñez.

Para él, la incertidumbre es el común denominador de la crisis por el coronavirus: Hay incertidumbre por la cura, por la economía y, tras la postergación sin fecha de las elecciones generales, incertidumbre en la política. Por eso no da por vencido a su proyecto, puesto hoy contra las cuerdas por el escándalo de supuesta corrupción de los respiradores. “Hay todavía mucha tela por cortar”, dice.

Menos paciente es Arturo Murillo, que desde que asumió el Ministerio de Gobierno corrige las preguntas que le resultan incómodas. Para él, no es que los respiradores comprados no sirven -pese a que los médicos bolivianos se resisten a usarlos por ser un modelo muy básico- sino que pueden actualizarse a través de software. “Los respiradores tienen que usarse porque salvan vida. Otra cosa es el hecho de corrupción, que tiene que esclarecerse. Aquí no estamos para proteger a nadie”, dice.

Murillo ironiza y asegura que no es adivino para saber quién es el responsable de lo que él mismo llama una compra con sobreprecio. Pide dejar que la justicia haga su trabajo y que ellos van a hacer viable la investigación. “Y sobre ellos vamos a hacerle caer todo el peso de la ley”, prometió.

El ‘hombre fuerte’ del Gobierno de Áñez, ve una Bolivia que se debate entre un problema de salud muy complicado que se ha mezclado con la política. Critica al MAS y lo acusa de generar descontento y jugar con la vida de los bolivianos y los acusa de ser “actores ultraizquierdistas a los que no les importa la vida”, pero también ve que ahora sus otros contrincantes políticos están presionando. “Eso lo sabe valorar el pueblo y al momento de ir a votar, seguramente elegirá”, dijo hoy, en un contacto con los periodistas.

Para Daniel Valverde, director del Observatorio Político Nacional, el escándalo de los ventiladores mecánicos pone a Áñez en una situación muy complicada. Ante su falta de legitimidad (no fue elegida por voto directo) y de sostén político (no tiene mayoría en la Asamblea Legislativa), su mayor basamento era la credibilidad, algo que se puede esfumar con las denuncias de corrupción.

Doria Medina ve que esa credibilidad puede regresar cuando se disipen algunas de las incertidumbres, cuando las autoridades de salud de Santa Cruz vuelvan a sus funciones inmunes al coronavirus, por ejemplo, el hospital de Montero comience a funcionar y llegue la ayuda a Beni. “Esta semana ha sido difícil, por ese incremento de la incertidumbre, pero la vida sigue y el Gobierno tiene que seguir”, dijo Doria Medina.

Él, a través de Unidad Nacional, fue uno de los críticos más duros de los gobiernos de Evo Morales y las compras sin licitación, una ventana abierta por el decreto de declaratoria de emergencia nacional, que permite hacer compras mayores sin licitación. Doria Medina explica que advirtió sobre estos riesgos al Gobierno de Áñez, pero fue imposible canalizar las compras a través de Naciones Unidas, ya que los organismos crediticios internacionales, que financiaban estas compras, se negaron a utilizar esta modalidad.

El jefe de Unidad Nacional cree que tener el proceso electoral durante la pandemia tiene sus pro y sus contra. Como centra toda la atención de la población, cualquier error impacta mucho más que en una situación normal, pero también se magnifican los aciertos.

Doria Medina cree que el país pasará aún por meses duros antes de que haya una cura, pero sin caer una situación extrema. El economista vaticina que habrá empresas que tendrán que reducir personal, que de aquí a unos meses, la administración pública puede que se vea obligada a pagar algún sueldo en porcentajes y que habrá restricciones fuertes. “Lo bueno es que es solamente este año, que el próximo viene la recuperación. Estamos en medio del río, lo importante es llegar a la otra orilla”, dijo.

Consultado sobre si se llegará a la otra orilla con Jeanine Áñez aún como candidata a la Presidencia, Doria Medina respondió: “Como le digo, la incertidumbre es el elemento más predominante que hay hoy en la política, en la economía y en la vida. Entonces, no me exija una respuesta”.

Fuente: eldeber.com.bo