Un manual contra incipientes dictadores

Emilio Martínez Cardona

Ricardo Manuel Rojas (Buenos Aires, 1958) es un lúcido ensayista, con una larga trayectoria como docente de filosofía del derecho en varias universidades latinoamericanas y como investigador en las principales instituciones liberales del continente.



El pasado lunes, en el marco de una charla organizada por el Notoria Institute de Bolivia y apoyada por la Fundación Friedrich Naumann, tuve el gusto de ser el comentarista en la presentación virtual hecha por Rojas sobre Resistencia no violenta a regímenes autoritarios de base democrática, título de un libro que publicara en 2015 bajo el sello de Unión Editorial y cuyo contenido mantiene absoluta vigencia en estos días.

En su análisis, Rojas detalla los procedimientos utilizados por gobiernos nacidos de las urnas para copar las estructuras de poder de manera hegemónica y destruir la democracia desde adentro. Experiencia que en Bolivia hemos vivido de manera muy clara durante 14 años, incluyendo la elaboración de una “Constitución a la medida” del gobernante, la instrumentalización política del Poder Judicial, la captura de los organismos electorales y de contraloría pública, y la influencia financiera y represiva sobre la prensa.

Frente a este guión neo-autoritario, replicado en gran parte de América Latina, el ensayista argentino ha elaborado una acertada guía o contra-manual, para una organización defensiva de las sociedades democráticas que pueda evitar la consolidación de este tipo de proyectos, apuntando a la preservación del check and balance y a neutralizar la excesiva concentración del poder.

“El precio de la libertad es su eterna vigilancia”, es la frase de Thomas Jefferson que Rojas bien nos recuerda, apuntando a la fiscalización civil que debe realizarse para el fortalecimiento de las instituciones por encima de sus temporales ocupantes.

Ricardo Manuel Rojas remarca el aporte hecho a las metodologías no violentas por el estadounidense Gene Sharp, autor a quien también estudiamos en Bolivia durante las jornadas de protesta autonomista del 2008 y en la organización del movimiento ciudadano del 21F, afluentes que finalmente desembocaron en el formidable caudal emancipatorio de octubre y noviembre de 2019.

En el diálogo tocamos la actualidad referente a la Argentina, con un segundo kirchnerismo que apresta una “reforma de la justicia” tendiente a la impunidad de la ahora vicepresidenta y su corrupta camarilla.

“Alberto Fernández está mostrando ser más autoritario que Cristina”, subraya Rojas, mencionando el uso desmedido de instrumentos de excepción por parte del mandatario con la excusa de la pandemia.

Concluimos que el autoritarismo es un norte estratégico del populismo y no un simple resultado accidental, y que los frenos republicanos deben ser más fuertes que los caudillos encumbrados por las mayorías ocasionales.