Los incendios asolan comunidades y causan millonarias pérdidas

En cenizas. Así quedó ayer el aserradero Oquiriquia, del empresario Jacobo Gutiérrez, en las estribaciones del parque Noel Kempf Mercado (municipio de San Ignacio), tras ser alcanzado por los incendios, que desde hace dos meses devastan Santa Cruz.

Testigos de la tragedia relataban a Los Tiempos, vía teléfono, cómo el fuego iba consumiendo la madera, el taller, las maquinarias y los ambientes del aserradero, mientras que los propietarios hacían esfuerzos por trasladar los vehículos motorizados. Las pérdidas eran millonarias.



Tal era la situación ayer, a un día de haberse declarado desastre nacional por el avance del fuego en seis departamentos del país, con 1,8 millones de hectáreas devastadas, mientras que las comunidades evacuadas ya superaban las 30 y el fuego seguía haciendo estragos en los servicios básicos.

También ayer, el secretario de Energías, Minas e Hidrocarburos de la Gobernación, Jorge Franco, relató que el fuego había consumido los sistemas de la red de agua en la comunidad de Vado del Yeso, en el municipio de Vallegrande.

“Esta zona se encuentra muy afectada, se han dañado los politubos y ductos de agua y están en peligro muchas zonas productivas”, manifestó Franco, al pedir a la población que siga donando para poder apoyar a las familias que ahora lo necesitan.

El equipo de la Gobernación había llegado a esa comunidad para la entrega de alimentos para una olla común de los bomberos, voluntarios y comunarios que se encuentran intentando sofocar las llamas del incendio que se ha reactivado en la zona.

Una situación similar se reportaba de municipios de Samaipata, con cortes del servicio de agua potable.

Los incendios en Santa Cruz amenazan a alrededor de un centenar de familias dispersas en zonas rurales y un parque nacional, entre otras zonas de alto valor medioambiental.

Santa Cruz continúa siendo el departamento más afectado por los incendios forestales con 45 activos en  18 municipios. Postrervalle es el caso más complejo, donde el fuego ingresó a dos viviendas.

En Postrervalle, uno de los municipios más afectados, se evacuaron cuatro comunidades: Moroco, Mosquera, San Marcos y Rosita

Cada vez hay menos voluntarios y bomberos

Cada vez hay menos bomberos y voluntarios tratando de contener el fuego en Santa Cruz, en una batalla desigual, por lo que los pocos que quedan en primera línea, poniendo en riesgo sus vidas, piden el apoyo aéreo para atacar los fuegos y contener el avance de las llamas.

Así describe la situación el diario cruceño El Deber, a tiempo de reflejar el sentimiento de frustración e impotencia de quienes buscan hacer frente al fuego. Los voluntarios se van cansando y replegando.

En Postrervalle 30 comunarios, con una capacitación “exprés”,  entraron en acción ante la falta de bomberos, pese a contar con pocos equipos. En Concepción se van quedando sin voluntarios y en San Ignacio pasaron de 270 a solo 75, y se van quedando sin agua. La pandemoa del coronvirus también los aísla.

Fuente: lostiempos.com